Artículo

07 de octubre de 2026

Buenas prácticas para el fortalecimiento de la confianza en el canal de ética

Buenas Prácticas para el Fortalecimiento de la Confianza en el Canal de Ética

João Guilherme da Hora Costa; Bárbara Teles Araújo Silva

DOI: 10.22167/2675-6528-202603037

Artículo derivado del Trabajo de Conclusión de Curso (TCC), con contenido basado en el trabajo original del alumno y adaptado al formato editorial de la Revista E&S con el apoyo de la herramienta ResumeAI, solución de inteligencia artificial desarrollada por el Instituto Pecege para síntesis y organización textual.

Resumen

El canal de ética se ha consolidado como un mecanismo relevante para la identificación de irregularidades y desvíos de conducta en el ámbito organizacional. Sin embargo, a pesar de su incentivo y obligatoriedad normativa, se observó resistencia a su uso por parte de los stakeholders. El estudio tuvo como objetivo examinar las principales dificultades relacionadas con la implementación y operación del canal, así como identificar medidas capaces de mitigar estas barreras y fortalecer su credibilidad ante los públicos interno y externo. La investigación se desarrolló en dos etapas complementarias: una fase teórica, que analizó la doctrina especializada y la legislación brasileña aplicable, y una fase empírica, que consistió en la realización de entrevistas semiestructuradas con profesionales del área de Compliance. Los resultados permitieron identificar requisitos esenciales para el funcionamiento adecuado del canal y evidenciaron buenas prácticas, como comunicación institucional clara, capacitación continua, compromiso de la alta dirección, flujo estructurado de tratamiento, salvaguardas al denunciante, divulgación criteriosa de resultados y monitoreo permanente. Se constató que las debilidades más recurrentes se derivaron de factores predominantemente comunicacionales, susceptibles de mitigación por estrategias de aculturamiento consistentes y segmentadas. Se concluyó que la confianza en el canal de ética es estructurante para su eficacia, y las vulnerabilidades identificadas pueden ser sustancialmente mitigadas por comunicación estratégica, contribuyendo a una cultura de integridad que valora la transparencia y el tratamiento técnico de las irregularidades.

Palabras clave: Credibilidad; Denuncia; Integridad; Stakeholders; Whistleblower.

1. Introducción

El reciente movimiento brasileño de incentivo a la adopción de una cultura de integridad en el sector privado ha impulsado la creación y el perfeccionamiento de sistemas de gestión orientados a la prevención, detección y remediación de irregularidades, desvíos, fraudes y demás ilícitos en el entorno corporativo. En este escenario, el canal de denuncias, ampliamente conocido como canal de ética, se ha consolidado como uno de los principales mecanismos de naturaleza detectiva, al funcionar como medio de comunicación institucional destinado, exclusivamente, al reporte de conductas irregulares. La importancia de este instrumento se ve corroborada por datos de la Association of Certified Fraud Examiners (2024), que indican que el 43% de los fraudes corporativos identificados tuvieron origen en relatos remitidos por esta vía, un porcentaje más de tres veces superior al verificado en el segundo método de detección más recurrente.

La difusión de esta herramienta se deriva de prácticas desarrolladas en Estados Unidos, donde los denunciantes, denominados “whistleblowers”, son históricamente incentivados a reportar irregularidades, ya sea por medio de recompensas financieras o por la oferta de protección contra eventuales represalias (Veríssimo, 2017). García Moreno (2018) destaca que el “whistleblower” suele ser un “stakeholder”, es decir, una parte interesada con vínculo directo con la organización, lo que le confiere mayor conocimiento sobre el funcionamiento interno y acceso a información sensible. Con la evolución de los programas de integridad, los canales de ética pasaron a constituir una alternativa institucional para los reportantes, que antes recurrían a las autoridades públicas o a la prensa, permitiendo a las organizaciones acceso anticipado a las irregularidades y reduciendo el riesgo de exposición externa inesperada.

Desde la perspectiva normativa, el ordenamiento jurídico brasileño reconoció y legitimó el canal de denuncias como un componente relevante de los programas de integridad. Esto se desprende del Decreto nº 11.129/2022, que reglamenta la Ley nº 12.846/2013 (Ley Anticorrupción), y del Decreto nº 12.304/2024, que reglamenta la Ley nº 14.133/2021 (Ley de Licitaciones y Contratos Administrativos). Además, la Ley nº 14.457/2022, al instituir el Programa Emprega + Mulheres, hizo obligatoria la implementación del instrumento por parte de sociedades empresarias que posean una Comisión Interna de Prevención de Accidentes y de Acoso, con el fin de prevenir y enfrentar el acoso sexual y otras formas de violencia en el trabajo.

A pesar de su relevancia y respaldo legal, el canal de ética puede ser percibido con desconfianza por los “stakeholders”. García Moreno (2018) advierte que, cuando el sistema de gestión de la integridad se muestra inefectivo, el mecanismo de reporte tiende a verse directamente impactado, resultando en su mala utilización o incluso en su inactividad. La confianza del autor del relato depende, sobre todo, de la percepción de que estará protegido contra eventuales represalias, lo que hace indispensable la existencia de salvaguardas claras y efectivas. La credibilidad del canal también se ve afectada cuando las denuncias no son tratadas con seriedad, cuando no hay adopción de medidas correctivas o cuando la organización, especialmente su alta administración, no demuestra su apoyo explícito. Adicionalmente, la doctrina destaca que persisten estigmas asociados al acto de denunciar, pudiendo el reportante ser percibido por su entorno de forma peyorativa, como un “delator” (Guillén Ortega, 2021; Espín, 2017), lo que exige el refuerzo de que la comunicación de la irregularidad ocurre en pro del interés colectivo.

Ante este panorama, se percibe que, si bien es esencial para la promoción de la integridad, la herramienta debe estructurarse de manera que transmita seguridad y credibilidad a los actores organizacionales. El presente trabajo tiene como objetivo identificar y analizar las percepciones de profesionales experimentados en el área de compliance, respecto a las principales fragilidades relacionadas con la implementación y operación del canal de ética, así como presentar prácticas capaces de mitigarlas, contribuyendo al fortalecimiento de la confianza de los públicos involucrados y, consecuentemente, a su funcionamiento eficaz.

2. Material y Métodos

El presente estudio se caracterizó como una investigación de naturaleza cualitativa, con enfoque exploratorio y descriptivo, buscando profundizar la comprensión sobre la confianza en el canal de ética. La metodología adoptada fue delineada para investigar un fenómeno complejo, que involucra percepciones y experiencias subjetivas de los individuos. La investigación se estructuró en dos etapas complementarias, con el objetivo de un análisis exhaustivo del tema. La primera etapa consistió en una fase teórica, mientras que la segunda comprendió una fase empírica, ambas interconectadas para proporcionar una visión integrada.

La fase teórica se desarrolló a través de investigación bibliográfica y documental. La investigación bibliográfica se realizó a partir de literatura especializada en el área de Compliance, incluyendo libros, manuales y artículos científicos. Para la selección de los materiales, se utilizó el Portal de Búsqueda Integrada de la Universidad de São Paulo (USP), garantizando el acceso a fuentes académicas relevantes y actualizadas. Esta etapa permitió la fundamentación conceptual del estudio, explorando los principales debates y conceptos sobre el canal de ética y su credibilidad.

Paralelamente a la revisión bibliográfica, se llevó a cabo una investigación documental centrada en la legislación nacional aplicable. Se analizaron normas como la Ley nº 12.846/2013, la Ley nº 14.133/2021, el Decreto nº 11.129/2022, la Ley nº 14.457/2022, el Decreto nº 12.304/2024 y la Portaria Normativa SE/CGU n° 226/2025. El análisis documental se limitó a la legislación federal, de acuerdo con la delimitación del alcance del trabajo, con el objetivo de identificar el marco normativo que legitima y regula el canal de denuncias en Brasil.

La fase empírica consistió en la recolección de datos a través de entrevistas semiestructuradas. En virtud de la participación directa de seres humanos, el proyecto de investigación fue sometido y aprobado por el Comité de Ética en Investigación del Pecege, bajo el Certificado de Presentación para Apreciación Ética (CAAE) nº 93777925.5.0000.9927. Se realizaron cinco entrevistas con profesionales que actúan en el área de Compliance, todos con carreras consolidadas y reconocida experiencia en organizaciones privadas instaladas en Brasil.

Los participantes de la investigación tenían edades comprendidas entre 40 y 60 años, con trayectorias profesionales desarrolladas predominantemente en la región Sudeste de Brasil. Del total de entrevistados, tres eran de sexo masculino y dos de sexo femenino. En observancia a los principios de minimización de datos y proporcionalidad, no se recopiló información sobre etnia, orientación sexual o religión, por considerarse innecesarias para los objetivos del estudio y para mitigar el riesgo de identificación. A todos los participantes se les informó la posibilidad de revelar su identidad, pero optaron por mantener el anonimato.

Las entrevistas se realizaron utilizando un guion previamente elaborado, que se encuentra en el apéndice de este trabajo. El guion se ajustó según el diálogo con cada participante, permitiendo la captación de percepciones, ejemplos prácticos y matices relevantes para la comprensión de los fenómenos estudiados. Las entrevistas buscaron identificar los beneficios de un mecanismo de reporte eficaz, los principales desafíos relacionados con su estructuración e implementación, las expectativas del denunciante y sugerencias de buenas prácticas. La realización de las entrevistas y la elaboración de sus transcripciones ocurrieron a través de la plataforma de videoconferencia “Zoom”.

Los datos recopilados se analizaron cualitativamente, centrándose en la identificación, interpretación e integración de las percepciones presentadas por los entrevistados. La elección del enfoque cualitativo se justificó por la naturaleza del objetivo del estudio, que buscaba comprender la confianza en el canal de ética, un fenómeno que involucra percepciones, experiencias y significados que no pueden ser adecuadamente medidos por estadísticas. Según Prodanov y Freitas (2013), la investigación cualitativa permite explorar la relación entre la realidad observada y la subjetividad de los individuos, siendo la interpretación de los significados atribuidos por los participantes un elemento central de la investigación.

Para auxiliar en el proceso de sistematización de los datos brutos, totalmente anonimizados, provenientes de las entrevistas, se utilizó el servicio de inteligencia artificial “Microsoft Copilot”. Esta herramienta también se empleó para traducir artículos científicos analizados y para revisar la cohesión, coherencia y claridad textual del trabajo. Es importante resaltar que el uso del “Microsoft Copilot” tuvo carácter exclusivamente instrumental, no sustituyendo la interpretación analítica del investigador. Todas las categorizaciones y conclusiones presentadas resultaron de una evaluación crítica propia del autor.

3. Resultados y Discusión

El análisis de los datos recopilados, tanto de la literatura especializada y legislación como de las entrevistas con profesionales de Compliance, reveló que el canal de ética se ha consolidado como un mecanismo fundamental para la detección de irregularidades en el entorno corporativo. Se observó que, a pesar del incentivo normativo y de su probada eficacia en la identificación de desvíos, existe una resistencia significativa a su uso por parte de los stakeholders. Esta resistencia se debe, principalmente, a una percepción de desconfianza y a una comprensión inadecuada sobre la finalidad y los límites del canal, lo que compromete su credibilidad y, consecuentemente, su efectividad en la promoción de una cultura de integridad.

La doctrina especializada, según Espín (2017), destaca la importancia del “whistleblower” en la revelación de escándalos financieros y de corrupción, impulsando la adopción de sistemas de protección a los reportantes, como la Ley Sarbanes-Oxley (SOx) en Estados Unidos. Guillén Ortega (2021) define el canal como una estrategia de fiscalización interna que permite a los stakeholders reportar irregularidades, posibilitando la investigación de los hechos y la aplicación de medidas correctivas. Giovanini (2016) complementa, resaltando el papel de la herramienta en la gestión de riesgos y en el diseño de controles internos, además de su función pedagógica en la sensibilización para comportamientos irregulares.

En el contexto brasileño, la legislación reconoce la relevancia del canal de denuncias como componente esencial de los programas de integridad. El Decreto nº 11.129/2022, que reglamenta la Ley Anticorrupción, y el Decreto nº 12.304/2024, que reglamenta la Ley de Licitaciones y Contratos Administrativos, establecen el canal como uno de los parámetros para la evaluación de estos programas. Adicionalmente, la Ley nº 14.457/2022 hizo obligatoria la implementación del instrumento en empresas con Comisión Interna de Prevención de Accidentes y de Acoso, con el fin de combatir el acoso sexual y otras formas de violencia en el trabajo, lo que refuerza el amparo normativo para su existencia y operación.

La investigación empírica, basada en entrevistas con profesionales de Compliance, confirmó la percepción de que un canal de ética eficaz permite identificar irregularidades que, a menudo, escaparían a los controles internos tradicionales. Los entrevistados destacaron que el canal posibilita el tratamiento interno y rápido de las desviaciones, lo que reduce impactos jurídicos, financieros y operacionales, mitigando costos asociados a la exposición externa. Esta capacidad de respuesta interna, según Silva y Sousa (2017), tiende a generar impactos menos graves que la divulgación pública de información sensible, preservando la imagen y la estrategia organizacional.

Adicionalmente, los profesionales entrevistados enfatizaron que el canal contribuye al perfeccionamiento de la gestión de riesgos y a la generación de aprendizajes institucionales a partir de las irregularidades detectadas y tratadas. Esta perspectiva se alinea al posicionamiento de Saad-Diniz (2019), quien defiende una actuación sistémica del canal, capaz de producir métricas cualificadas sobre la capacidad organizacional de identificar y responder a conductas lesivas, superando una visión meramente punitiva. El mecanismo, por lo tanto, no solo detecta, sino que también actúa preventivamente, inhibiendo comportamientos inadecuados y fortaleciendo una cultura organizacional orientada por la ética, la transparencia y la responsabilidad.

A pesar de estos beneficios, la principal debilidad identificada para el funcionamiento adecuado del canal de ética reside en la dificultad generalizada de los stakeholders para comprender su real finalidad y limitaciones. Esta incomprensión, según la mayoría de los entrevistados, se deriva de una comunicación institucional inconsistente. Se observó que los denunciantes interpretan frecuentemente el canal como una instancia policial o judicial, esperando castigos inmediatos y severos. Cuando las investigaciones no resultan en sanciones visibles, la percepción común es que “no se hizo nada”, comprometiendo la credibilidad del proceso.

Para mitigar esta barreira comunicacional, evidenciou-se a necessidade de um aculturamento contínuo dos públicos envolvidos. É fundamental que a comunicação institucional distinga o canal de ética de outros canais internos, como os de gestão de pessoas ou atendimento ao cliente, e delimite seu uso às questões de natureza corporativa, afastando sua aplicação a problemas estritamente pessoais. Deve-se evitar discursos que antecipem juízos de valor, retóricas de “tolerância zero” ou promessas de punições automáticas, pois tais posturas criam expectativas incompatíveis com a natureza técnica e imparcial do instrumento.

La adopción de capacitaciones y acciones de comunicación claras, accesibles y continuas, alineadas a la realidad institucional y dirigidas a los diversos públicos, es una práctica esencial. La difusión amplia del canal a través de canales institucionales como sitios web corporativos, intranets, newsletters y redes sociales, asegura que cualquier parte interesada pueda registrar denuncias. La inclusión de información detallada sobre el funcionamiento y las garantías del canal en los códigos de conducta de colaboradores y terceros, según lo señalado por los entrevistados, facilita el acceso a la información y refuerza las orientaciones de forma orgánica.

La comunicación coherente en el momento del registro de la manifestación, a través de “disclaimers” en el “front-end” de la herramienta, también resultó crucial. Estos avisos deben explicitar el funcionamiento y los límites del canal, las salvaguardas ofrecidas al denunciante y el tipo de retorno que podrá ser puesto a disposición. Esta comunicación inicial, cuando se realiza con objetividad y transparencia, permite establecer expectativas realistas y contribuye significativamente a la construcción de la confianza necesaria para el uso adecuado y responsable del mecanismo, desmitificando percepciones equivocadas sobre su propósito y alcance.

La simplificación del lenguaje en la comunicación institucional fue otro punto relevante destacado. Discursos excesivamente técnicos o abstractos tienden a alejar a los actores organizacionales. Se recomienda traducir conceptos como ética, integridad y gestión de riesgos a situaciones concretas del día a día, utilizando analogías con la vida familiar y social. Esta estrategia facilita la comprensión y la internalización del contenido, fortaleciendo el sentido de pertenencia y demostrando que las prácticas de integridad no son ajenas a la experiencia humana, sino que integran procesos intuitivos ya vividos por los individuos.

Sin embargo, se reconoce que un remanente de personas podría utilizar el canal de ética de mala fe, con el fin de difamar o calumniar. En estos casos, es fundamental explicitar que tales situaciones no otorgan el goce de las salvaguardas destinadas a los denunciantes de buena fe. Una vez comprobada la falsedad de la información, se deben adoptar las medidas pertinentes, incluyendo la responsabilización en las esferas jurídica y disciplinaria, para preservar la integridad del sistema y evitar el uso indebido de la herramienta.

El papel de la alta dirección, denominado frecuentemente “tono desde la cúpula”, es un factor determinante para la credibilidad del canal y la consolidación de la cultura de integridad, según Veríssimo (2017). El apoyo efectivo del liderazgo, aliado a la expresión pública de este compromiso, influye directamente en los valores y las normas que orientan la actuación de la institución. Sin embargo, los entrevistados expusieron que el propio liderazgo, en algunas situaciones, adopta posturas que comprometen la robustez del mecanismo, como el temor a la exposición personal, la percepción de amenaza a su poder o la visión del canal como un costo meramente formal.

La posibilidad de interferencias en investigaciones que involucren a miembros de la alta dirección es una circunstancia que debilita el sistema de gestión de integridad. En este sentido, el aculturamiento del liderazgo es esencial y demanda un tratamiento propio, con la creación de espacios de diálogo para que puedan expresar temores y dudas de forma abierta. Es necesario desmitificar el canal de ética, presentando criterios de admisibilidad, filtros y etapas de selección, para que sea percibido como una herramienta de gestión de riesgos, y no de castigo o vigilancia, promoviendo una comprensión más estratégica de su valor.

La presentación de evidencia empírica a la dirección, como la discusión de casos concretos y de prácticas adoptadas por organizaciones con mayor grado de madurez en Compliance, auxilia en el proceso formativo. Este enfoque demuestra el desempeño del canal en la reducción de riesgos y en la mejora de procesos, evidenciando su relevancia en la detección y el tratamiento de irregularidades. Una vez comprometida, la alta dirección se vuelve apta para demostrar su apoyo efectivo a los demás stakeholders, participando activamente en comunicaciones institucionales y emitiendo mensajes espontáneos, más allá de discursos guionizados, fortaleciendo la legitimidad del proceso.

El flujo de recepción y tratamiento de denuncias debe ser claro y bien definido. Nieto Martín (2018) sostiene que la efectividad y el respeto a las normas dependen de la capacidad de detectar infracciones, investigarlas adecuadamente y aplicar sanciones. En el ámbito de la integridad corporativa, esto implica la adopción de políticas y procedimientos que delimiten de forma clara las etapas de recepción, selección, investigación y remediación de las desviaciones. La creación de una etapa estructurada de selección y juicio preliminar de plausibilidad, realizada por un área específica o profesional técnico, es fundamental para identificar indicios mínimos de autoría y materialidad, filtrar elementos emocionales y producir una versión objetiva de la denuncia.

Una vez superada la selección, el área de Compliance debe verificar, basándose en criterios objetivos, si existen elementos suficientes para iniciar una investigación formal, siguiendo un procedimiento estandarizado y aplicable a todos los involucrados, incluidos los miembros de la alta dirección, para evitar el casuismo. La etapa de investigación requiere técnica depurada e independencia funcional, con protocolos rígidos de confidencialidad y la prohibición de acceso por parte de personas no involucradas. Los entrevistados coincidieron en que el canal solo genera credibilidad cuando se opera con buena técnica, reglas estables y ausencia de interferencias indebidas.

La integración entre las áreas e instancias involucradas en el proceso investigatorio es crucial para la coherencia, seguridad jurídica y consistencia técnica del flujo. Esto incluye al equipo responsable del recibimiento y triaje, al área de Compliance por la investigación, al área jurídica por el análisis legal, al comité de ética por la deliberación estratégica y al gestor responsable por la ejecución de medidas disciplinarias. La elaboración y divulgación de un normativo interno específico, accesible y detallado, que discipline desde el registro hasta la devolución final, con plazos y salvaguardas claras, son medidas esenciales para fortalecer la credibilidad del mecanismo.

La protección del denunciante, con la preservación del anonimato y la prohibición de represalias, es un requisito de legitimidad y funcionalidad del canal de ética. García Moreno (2018) recomienda la disponibilidad de múltiples vías de acceso, como formularios electrónicos, línea telefónica, correos electrónicos y atención presencial, permitiendo al whistleblower elegir el medio más cómodo. Spinelli (2018) complementa, sugiriendo modalidades de registro que permitan al denunciante delimitar el grado de exposición de su identidad: totalmente anónima, confidencial o identificada, con garantías claras para cada opción.

Giovanini (2016) señala debilidades estructurales en la gestión interna del anonimato, como el reconocimiento de voz o el rastreo de IP, y sugiere la administración del canal por una sociedad externa y técnicamente cualificada para reducir riesgos de exposición y conflictos de interés. La prohibición de represalias es particularmente sensible en las relaciones laborales, donde la asimetría de poder puede disuadir al denunciante, como destaca Espín (2017). Medidas concretas, como la transferencia temporal del denunciante o el apartamiento del acusado, pueden prevenir represalias, según Guillén Ortega (2021), y los proveedores y terceros también deben ser protegidos, según Spinelli (2018).

La operacionalización de la política de no represalias es compleja y exige la evaluación caso por caso de medidas proporcionales y razonables, para proteger al denunciante de buena fe sin eximirlo de evaluaciones de desempeño o cambios legítimos de función. La solidez de esta prohibición depende menos de garantías absolutas y más de la capacidad de mantener la integridad del proceso de investigación y la gestión regular de las relaciones laborales. Este enfoque equilibrado es fundamental para que la protección no se desvirtúe y el canal mantenga su finalidad de promover la integridad.

La retroalimentación al denunciante y la divulgación de los resultados son aspectos sensibles, dada la tensión entre la confidencialidad del proceso de investigación y la preservación de la credibilidad de la herramienta. Aunque no existe una obligación legal en Brasil para que las organizaciones privadas divulguen desvíos, la ausencia de respuesta puede generar una percepción de inercia institucional. La investigación empírica evidenció que, si bien el denunciante actúa como colaborador del sistema de integridad, la decisión de denunciar frecuentemente involucra un componente emocional significativo, y la retroalimentación demuestra que el caso fue tratado con seriedad y diligencia.

En casos de acoso y discriminación, donde el denunciante y la víctima generalmente se confunden, la ausencia de cualquier retroalimentación puede ser percibida como una negación institucional del sufrimiento experimentado. Se recomienda que la retroalimentación se adopte con cautela, sin exponer detalles de la investigación y de las medidas de remediación, y que pueda realizarse verbalmente, reduciendo la percepción de inacción y preservando la confidencialidad. Además de la retroalimentación individual, la divulgación periódica y anonimizada de resultados agregados, con supresión de nombres, cargos y elementos identificadores, fortalece la transparencia y sirve como recurso pedagógico, demostrando que las denuncias producen efectos concretos.

La divulgación del nivel jerárquico del denunciado, incluso si es amplia y carece de detalles, demuestra equidad en la aplicación de las medidas disciplinarias, uno de los principales desafíos para la credibilidad del canal. Los resultados pueden abarcar la mejora de procesos internos, la revisión de controles y el aprendizaje derivado de las fallas, publicitando estos efectos como demostración de la contribución a la cultura de integridad, incluso cuando no culminan en sanciones individuales. La compilación y sistematización de datos para su publicación permiten un análisis agregado, identificando patrones recurrentes y dirigiendo capacitaciones y acciones de comunicación.

El monitoreo del canal de ética, a través de encuestas de percepción, es una práctica común que debe distinguir la evaluación del canal como mecanismo de reporte de la evaluación del proceso de investigación. Preguntas genéricas que mezclan estos dos procesos pueden generar diagnósticos distorsionados. Se recomienda que la evaluación inicial se concentre en criterios objetivos de calidad y usabilidad de la herramienta, como facilidad de acceso, claridad de las orientaciones y garantías ofrecidas. Solo después de esta etapa, sería adecuado examinar la percepción de los colaboradores sobre la conducción de las indagaciones y la imparcialidad del proceso.

Esta distinción metodológica permite identificar con precisión posibles fallos del canal en sí, posibilitando la adopción de medidas correctivas dirigidas a su mejora. La realización de pruebas rutinarias de calidad, desde la perspectiva del usuario final, evaluando aspectos como tiempo de respuesta, disponibilidad de atención y estabilidad técnica, es igualmente importante, especialmente en organizaciones multinacionales. La periodicidad de las encuestas de percepción y la constitución de grupos focales para analizar y profundizar los datos captados son esenciales para evitar interpretaciones superficiales o distorsionadas de los resultados.

En cuanto al acoso moral, sexual, prejuicios y discriminación, se observó un crecimiento expresivo de casos reportados en los canales de ética, superando los informes de fraude o corrupción. En estos casos, el denunciante es frecuentemente la propia víctima, lo que confiere al relato una elevada carga emocional y una fuerte expectativa de reconocimiento institucional. Es crucial desarrollar un análisis específico del tema y medidas para la adecuada acogida, investigación y tratamiento de estas situaciones, distinguiéndolas de reclamaciones genéricas o conflictos interpersonales que deben ser tratados por la gestión de personas.

Una práctica esencial es la aculturación sobre lo que efectivamente caracteriza acoso y otras formas de violencia en el trabajo, con la elaboración y amplia difusión de folletos educativos y capacitaciones específicas. Se debe, además, disponibilizar información clara sobre las instancias responsables del tratamiento de reclamaciones que no se enmarcan en el alcance del canal de ética, orientando adecuadamente a los interesados. La delimitación clara de la actuación investigativa, especialmente en casos con acervo probatorio limitado a la palabra del denunciante y del denunciado, es fundamental para evitar respuestas automáticas y excesivamente punitivas.

La investigación debe ser minuciosa, valorando el relato de la víctima, pero sin asumirlo como verdad absoluta, para evitar injusticias. La transparencia en la relación con la víctima, especialmente cuando la investigación no resulta en una medida disciplinaria por insuficiencia probatoria, es crucial. La cultura de integridad exige un equilibrio entre la acogida sensible de la víctima y el respeto a las garantías del investigado, preservando la imparcialidad y la técnica de la investigación. La señalización institucional de que toda denuncia de acoso será automáticamente considerada procedente puede, incluso, fomentar el “denuncismo”, incentivando el uso indebido del mecanismo.

Finalmente, el tratamiento de las denuncias que involucran a grupos históricamente vulnerabilizados, como mujeres, personas negras, personas con discapacidad y la comunidad LGBTQIAPN+, merece especial atención. La construcción del canal debe adoptar un enfoque inclusivo, reconociendo y respondiendo a las diferentes necesidades de estos grupos de interés. La creación de espacios de orientación y diálogo dirigidos a minorías sociales, incluso antes del registro formal de la denuncia, puede empoderar a los individuos y fortalecer la confianza necesaria para utilizar la herramienta. La inclusión de información clara y accesible en campañas institucionales de diversidad e inclusión refuerza la existencia del canal de ética y el compromiso con la prevención de conductas discriminatorias y de violencia en el trabajo, contribuyendo a reducir la distancia simbólica y fortalecer la percepción de legitimidad del mecanismo.

En resumen, la investigación demostró que el canal de ética es un pilar estratégico para la integridad organizacional, capaz de generar aprendizaje institucional y fortalecer la cultura ética, pero su eficacia está intrínsecamente ligada a la confianza de los stakeholders. Las fragilidades identificadas son predominantemente comunicacionales y culturales, no tecnológicas, y pueden ser mitigadas por estrategias de comunicación consistentes, capacitaciones continuas, compromiso de la alta dirección y un flujo de tratamiento estructurado. Estas buenas prácticas, como la retroalimentación individual y la divulgación anonimizada de resultados, son accesibles y de alto impacto, contribuyendo a una cultura de integridad que valora la transparencia y el tratamiento técnico de las irregularidades, respondiendo directamente al objetivo de fortalecer la confianza en el canal.

4. Conclusión

El presente estudio tuvo como objetivo examinar las principales dificultades relacionadas con la implementación y operación del canal de ética, así como identificar medidas capaces de mitigar estas barreras y fortalecer su credibilidad ante los públicos interno y externo. Se verificó que, a pesar de su relevancia y amparo normativo, el canal de ética enfrenta resistencia a su uso, derivada, sobre todo, de la desconfianza y de la comprensión inadecuada de su finalidad y límites por parte de los stakeholders. Los hallazgos indicaron que las fragilidades más recurrentes son de naturaleza comunicacional y cultural, y no tecnológica. Se identificó que la comunicación institucional clara, la capacitación continua, el compromiso de la alta dirección, un flujo estructurado de tratamiento, las salvaguardas al denunciante, la divulgación criteriosa de resultados y el monitoreo permanente son requisitos esenciales y buenas prácticas. Estas medidas contribuyen al fortalecimiento de la confianza en el mecanismo, promoviendo una cultura de integridad que valora la transparencia y el tratamiento técnico de las irregularidades.

Sin embargo, se reconoce que la investigación tiene limitaciones, como la muestra restringida a profesionales de organizaciones privadas, lo que impide la generalización de los resultados a otros sectores, como el poder público. Adicionalmente, el enfoque en la legislación federal no abarcó normas estatales, regulatorias o internacionales que podrían influir en la operación del canal de ética en diferentes contextos. La naturaleza cualitativa del análisis, aunque adecuada al objetivo exploratorio, no permite inferencias estadísticas ni conclusiones universalizables, sino interpretaciones contextualizadas de las percepciones recopiladas. Se sugiere, para estudios futuros, la realización de investigaciones cuantitativas sobre la percepción de colaboradores en diversos sectores económicos, investigaciones longitudinales para evaluar la evolución de la madurez institucional tras la implementación de buenas prácticas comunicacionales, y análisis específicos sobre casos de represalia, impacto de la cultura organizacional en el comportamiento del denunciante y eficacia de modelos híbridos de gestión del canal. La creciente judicialización de temas como el acoso y la discriminación también apunta a la necesidad de estudios interdisciplinarios que integren compliance, derecho laboral y psicología organizacional.

Referencias Bibliograficas

Association of Certified Fraud Examiners, 2024 [Referência completa não encontrada no documento original]

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Artículo originado del Trabajo de Conclusión de Curso de la Especialización en Compliance y ESG del MBA USP/Esalq

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07 de octubre de 2026

Gobernanza en procesos: reducción de retrabajo, tiempo y costo en el cierre contable

La gobernanza corporativa, aplicada a la gestión de procesos organizacionales, se ha asociado con la mejora del control, la conformidad y la eficiencia operativa. El estudio investigó cómo los mecanismos de gobernanza corporativa, combinados con automatizaciones, influyeron en la eficiencia operativa y la conformidad interna en procesos críticos de cierre mensual en una empresa del agronegocio. Se llevó a cabo un estudio de caso exploratorio y descriptivo, con un enfoque mixto, que combinó observación participante, análisis documental y de registros operativos de sistemas y controles internos. La unidad de análisis comprendió procesos críticos, seleccionados por volumen, riesgo operativo y relevancia para el cierre contable. Los resultados indicaron que la aplicación de mecanismos estructurales de gobernanza, como la definición de competencias, la segregación de funciones, la estandarización de rutinas y la implementación de flujos de trabajo estructurados, se asoció con la reducción del tiempo de ejecución, la disminución de retrabajos y una mayor trazabilidad de las actividades. Se observó, además, que la reorganización de los procesos contribuyó a la reducción de la necesidad de horas extras, lo que indica un potencial de reducción de los costos operativos asociados al cierre mensual. Los hallazgos demostraron que la gobernanza, cuando se incorpora al diseño y la ejecución de los procesos, actúa como un elemento estructurante de la operación, promoviendo la alineación entre control, ejecución y desempeño organizacional.

Palabras clave: Automatización; Control interno; Costo operativo; Eficiencia operativa; Procesos organizacionales.

07 de octubre de 2026

Gobernanza Regulatoria de Sustancias Químicas en el Contexto del Acuerdo UE-Mercosur: Desafíos y Oportunidades para Brasil

La gobernanza regulatoria de sustancias químicas ha experimentado transformaciones profundas, impulsadas por el modelo europeo REACH y la creciente relevancia de la agenda ESG (Environmental, Social, and Governance). Se analizaron los impactos de la implementación de la Ley nº 15.022/2024 (Brasil REACH) y las dinámicas del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur en la competitividad de la industria química brasileña. La investigación adoptó un enfoque cualitativo, fundamentado en análisis documental y en una entrevista semiestructurada con un especialista del sector. Los resultados demostraron que, si bien el Brasil REACH representa un avance en la convergencia normativa con estándares internacionales, su eficacia se vio limitada por lagunas en la capacidad institucional y por la incertidumbre operativa de las agencias reguladoras. Se constató que recientes incertidumbres políticas y debates en el Parlamento Europeo elevaron el riesgo percibido, pero no interrumpieron el proceso de adaptación industrial, que ocurrió de forma proactiva para atender a las exigencias de acceso a mercados globales y financiaciones sostenibles. Se observó que el cumplimiento regulatorio de sustancias químicas pasó a ser percibido no solo como un centro de costos, sino como un activo estratégico de gobernanza, esencial para la resiliencia de las empresas en cadenas globales de valor.

Palabras clave: Barreras técnicas al comercio; Capacidad institucional; Convergencia normativa; Gobernanza socioambiental; Regulación de sustancias químicas.

07 de octubre de 2026

Modelado predictivo para la priorización de inconsistencias fiscales a partir del balance de comprobación de la ECD

La creciente complejidad de las relaciones económicas y el elevado volumen de datos disponibles para la administración tributaria demandaron el desarrollo de herramientas más eficientes para la selección de contribuyentes sometidos a auditoría fiscal. En este contexto, se aplicaron modelos supervisados de aprendizaje automático, basándose en datos extraídos de la Escrituración Contable Digital (ECD), para priorizar empresas en un escenario de restricción de recursos humanos y de etiquetado incompleto. Para ello, se construyó un conjunto de datos compuesto por variables contables derivadas de la ECD y se aplicaron los modelos de Regresión Logística y Random Forest. La Regresión Logística se utilizó como referencia lineal, mientras que el Random Forest fue elegido por su capacidad de capturar relaciones no lineales e interacciones complejas entre variables estructuradas. Modelos de mayor complejidad, como redes neuronales, no fueron priorizados, considerándose la baja disponibilidad de ejemplos de la clase positiva y el objetivo de adoptar un enfoque parsimonioso y de fácil aplicación operativa. El rendimiento de los modelos se evaluó con enfoque en la capacidad de concentrar casos positivos en las primeras posiciones del ranking. Los resultados indicaron superioridad de los modelos basados en árboles, especialmente del Random Forest, en la priorización de los contribuyentes. Se observó, además, la identificación de patrones relevantes incluso en contexto de etiquetas imperfectas. Se concluyó que el enfoque propuesto presentó potencial para apoyar la selección de contribuyentes para auditoría y contribuir a la asignación más eficiente de recursos públicos.

Palabras clave: Análisis de riesgo; Aprendizaje supervisado; Datos contables; Priorización de auditorías; Selección de contribuyentes.

07 de octubre de 2026

Desafíos culturales en la implementación del presupuesto en una empresa familiar de tecnología

Se abordó la implementación del proceso presupuestario en una empresa familiar de tamaño mediano del sector tecnológico, en transición de un modelo de gestión informal a prácticas más estructuradas de planificación y control. El objetivo fue analizar los desafíos culturales enfrentados en este proceso, con énfasis en las percepciones, adaptaciones y transformaciones organizacionales. Se realizó una investigación cualitativa y descriptiva, a través de un estudio de caso único en una empresa de Santa Catarina con aproximadamente 600 colaboradores. La recolección de datos incluyó entrevistas semiestructuradas con 12 participantes (directores, heads, gerentes y analistas) y análisis documental. Los resultados evidenciaron que el presupuesto fue reconocido como un instrumento relevante para ampliar la claridad financiera, orientar decisiones y fortalecer la planificación estratégica, promoviendo mayor previsibilidad y organización interna. Sin embargo, se identificaron desafíos culturales significativos, como la limitación de conocimiento financiero de los gerentes, la resistencia a la pérdida de autonomía y la necesidad de adaptación a nuevas rutinas. El proceso impulsó la formalización de información, la responsabilización de los líderes y la sustitución gradual de decisiones intuitivas por datos, actuando también como herramienta pedagógica para el aprendizaje organizacional y el desarrollo de competencias financieras. Se concluyó que la efectividad del proceso presupuestario está directamente relacionada con la capacidad de la organización para promover cambios culturales, el compromiso de los líderes y la evolución continua de las prácticas de gestión, contribuyendo a la profesionalización de la gestión en empresas familiares.

Palabras clave: Control; Decisión; Gobernanza; Planificación; Profesionalización.

Gestión Tributaria

07 de octubre de 2026

Reforma tributaria: impactos y desafíos para el productor rural persona física a través del sistema IVA dual

El estudio analizó los posibles impactos de la Reforma Tributaria brasileña sobre el Productor Rural Persona Física, comparando el sistema tributario vigente y el modelo del IVA Dual, compuesto por la CBS y el IBS. La investigación tuvo como objetivo examinar una operación específica de venta interestatal de 164 bovinos hembras destinados al sacrificio, realizada por un productor en Goiás a un frigorífico en São Paulo. Se utilizó un enfoque cualitativo, descriptivo, explicativo y aplicado, con investigación documental basada en documentos fiscales, contables y operativos. Se compararon el ICMS efectivamente liquidado en el escenario vigente y el escenario base proyectado del IVA Dual, adoptando la alícuota estimada del 25,45% como premisa de simulación. En la operación analizada, el valor de los tributos pasó de R$ 71.425,42 en el escenario vigente a R$ 187.014,09 en el escenario base proyectado. Se concluyó que, en las condiciones y premisas adoptadas, la Reforma Tributaria tiende a elevar la carga tributaria de la operación. El resultado puede servir como referencia para productores rurales que realicen operaciones similares y estén sometidos a condiciones tributarias y operativas equivalentes, no debiendo ser aplicado automáticamente a situaciones distintas ni considerado una previsión definitiva.

Palabras clave: Agronegocio; Actividad Rural; Carga Tributaria; Sistema Tributario.

Escolar

07 de octubre de 2026

Plan de negocio: Español Fácil

El presente estudio desarrolló un plan de negocio para un modelo innovador de enseñanza de español como lengua extranjera en Brasil. El objetivo fue crear una propuesta flexible y personalizada, que promoviera la autonomía del estudiante y el rigor académico. Para ello, se utilizó un estudio de caso múltiple con enfoque cualitativo, aplicando benchmarking unilateral de las empresas Open English, SMART Academia de Idiomas y Uber. La metodología siguió las directrices del Manual del Benchmarking. En la fase inicial, se propuso un Producto Mínimo Viable (PMV) con herramientas digitales de bajo costo para agendamiento, comunicación y gestión pedagógica. Los resultados indicaron que la viabilidad del proyecto reside en la combinación de materiales didácticos propios, estandarización metodológica, seguimiento postventa y uso estratégico de la tecnología. El modelo se configuró como un intermediario entre profesores y estudiantes, inspirado en la lógica operacional de Uber, e incorporó el rigor pedagógico de SMART Academia de Idiomas, con clases estructuradas por niveles y evaluaciones continuas. Se concluyó que la propuesta presenta viabilidad inicial y potencial de diferenciación, articulando flexibilidad operacional, diversidad de perfiles docentes y autonomía del estudiante. La implementación vía PMV se mostró adecuada para probar la aceptación y reducir riesgos, con potencial de escalabilidad internacional y futura búsqueda de inversores.

Palabras clave: Benchmarking; Enseñanza de español; Innovación educativa; Plataforma digital; Plan de negocio.

07 de octubre de 2026

Predicción de resistencia a ceftazidima-avibactam y susceptibilidad a carbapenémicos en variantes KPC

La creciente diseminación global de variantes de la enzima KPC asociadas a la resistencia a ceftazidima-avibactam (CZA) representó una amenaza crítica para la terapéutica antimicrobiana, especialmente ante la posible restauración de la susceptibilidad a los carbapenémicos. Este estudio tuvo como objetivo desarrollar y validar modelos predictivos basados en aprendizaje automático capaces de inferir, a partir de mutaciones en el gen blaKPC, los fenotipos de resistencia a CZA y susceptibilidad a carbapenémicos. Para ello, se construyó una base de datos con 281 variantes, de las cuales 162 poseían validación fenotípica y se utilizaron como conjunto de entrenamiento. Se empleó un enfoque genómico completo, incluyendo sustituciones, inserciones y deleciones, con codificación One-Hot y modelado supervisado utilizando algoritmos como Random Forest, Support Vector Machines (SVM), Regresión Logística y k-Nearest Neighbors (KNN), validados por validación cruzada y balanceo con SMOTE. Los resultados demostraron alto rendimiento predictivo para el modelo SVM, con F1-score superior al 96% para resistencia a CZA y aproximadamente 82% para carbapenémicos, evidenciando la relevancia de eventos estructurales (indels) en la función enzimática. Se observó un patrón consistente de trade-off evolutivo, en el cual la resistencia a CZA estuvo frecuentemente asociada a la pérdida de actividad contra carbapenémicos. Marcadores moleculares como D179Y e inserciones en el loop Omega no fueron identificados como determinantes críticos, siendo estadísticamente validados por prueba de Fisher con corrección de Bonferroni. Se concluyó que el aprendizaje automático permitió predecir fenotipos complejos con alta precisión, ofreciendo una herramienta prometedora para la vigilancia genómica y el apoyo a la decisión clínica en microbiología.

Palabras clave: aprendizaje automático; blaKPC; mutaciones estructurales; resistencia antimicrobiana; vigilancia genómica.

07 de octubre de 2026

Detección No Supervisada de Anomalías Comportamentales en Accesos Corporativos a Datos Sensibles

La digitalización de los procesos corporativos ha ampliado la exposición a amenazas internas, donde los colaboradores con acceso legítimo a los sistemas violan las políticas de seguridad. Partiendo de teorías conductuales del fraude, se investigó la identificación proactiva de estas amenazas. El objetivo fue proponer y evaluar un sistema de detección de anomalías estructurado en Análisis de Redes Sociales (SNA), comparando la eficacia de los algoritmos no supervisados Isolation Forest (IF) y Local Outlier Factor (LOF) en la identificación de patrones de acceso atípicos en una base de datos estocástica simulada. Para ello, se utilizó un dataset de aproximadamente 1 millón de logs, generado estocásticamente, que modeló perfiles probabilísticos con superposición de ruidos y accesos legítimos. La metodología implicó la modelización de las interacciones entre empleados y clientes como un grafo bipartito ponderado por riesgo, y se aplicaron IF y LOF sobre métricas topológicas de la red y puntuaciones de riesgo forense. Los resultados demostraron la superioridad del modelo LOF que, al enfocarse en la densidad local, rompió el camuflaje de las anomalías y alcanzó una media de Recall del 81,3% en múltiples simulaciones, superando el rendimiento de Isolation Forest (media de Recall del 56%). La solución demostró ser un enfoque viable y escalable para reforzar la ‘percepción de detección’, proporcionando a los gestores una base de accesos de alto riesgo para priorizar investigaciones precisas, en estricta conformidad con la LGPD.

Palabras clave: Análisis de Redes Sociales; Detección de anomalías; Fraude interna; LGPD; Machine Learning.