Resumen Ejecutivo

Mba Ejecutivo En Liderazgo Y Gestión

26 de junio de 2026

PMaaS: Impulsando proyectos en PYMEs sin PMO

Vitor Conceição Faria; Ewerton Mauro Visotto Faria

Resumen elaborado por la herramienta ResumeAI, solución de inteligencia artificial desarrollada por el Instituto Pecege orientada a la síntesis y redacción.

El escenario empresarial contemporáneo, marcado por alta competitividad y una transformación digital acelerada, impone desafíos complejos a las empresas, especialmente a las de pequeño y mediano tamaño. Muchas de estas organizaciones, aunque comprometidas en proyectos estratégicos cruciales para su crecimiento, operan sin una estructura formal de gestión de proyectos o una Oficina de Gestión de Proyectos (PMO) establecida. Esta brecha estructural frecuentemente culmina en retrasos significativos, retrabajos onerosos, baja previsibilidad en los resultados y un desperdicio considerable de recursos. Estudios del Project Management Institute (PMI, 2021) revelan que cerca del 35% de los proyectos globalmente no alcanzan sus objetivos de plazo, costo y alcance, y aproximadamente el 11% de las inversiones en proyectos se pierden debido a la ausencia de prácticas de gestión estructuradas, evidenciando la urgencia de un enfoque más profesionalizado.

En el contexto brasileño, la realidad para las empresas de pequeño y mediano tamaño refleja y, a veces, agrava estos desafíos globales. Existe una notable escasez de profesionales cualificados en gestión de proyectos, la inexistencia de PMOs formalizados y una adopción limitada de metodologías estructuradas. La gestión de proyectos, en estos casos, tiende a ser empírica y reactiva, priorizando demandas operativas inmediatas en detrimento de una visión estratégica a largo plazo. Este enfoque resulta en proyectos que frecuentemente exceden presupuestos, tienen un alcance mal definido y entregan resultados por debajo de lo esperado. El principal dolor de negocio identificado reside en la disparidad entre la necesidad de entregar resultados consistentes a través de proyectos y la ausencia de mecanismos internos capaces de garantizar una gestión estructurada de estas iniciativas, impactando directamente la competitividad.

El análisis situacional en profundidad reveló que una gran parte de estas organizaciones opera en niveles iniciales de madurez en gestión de proyectos, típicamente entre los niveles 1 y 2 del modelo OPM3 (Organizational Project Management Maturity Model), caracterizados por procesos ad hoc o en transición hacia la estandarización. Esto se manifiesta en procesos informales, ausencia de indicadores de desempeño estructurados y baja integración entre las áreas involucradas. La aplicación de la técnica de los 5 porqués identificó las causas raíz: los proyectos se retrasan o fallan por falta de planificación estructurada, lo que deriva de la ausencia de formación y métodos definidos en los equipos. La falta de inversión formal en gestión de proyectos está impulsada por la percepción de que es un costo, no un valor, y esta percepción persiste porque el liderazgo no visualiza los impactos positivos de la gestión profesional, revelando una limitación estratégica.

Los impactos de esta brecha en la gestión de proyectos son multifacéticos y perjudiciales. Incluyen el desperdicio de recursos, la baja previsibilidad de los resultados, el desalineamiento entre las áreas, el alcance mal definido, la priorización equivocada de iniciativas y la insatisfacción del cliente final. Un análisis preliminar de portafolio en empresas con este perfil, combinado con evidencia de la literatura en gestión de proyectos (PMI, 2021), señala que alrededor del 40% de los proyectos fallan en alcance o plazo. Además, una parte significativa de las organizaciones no realiza una evaluación estructurada del retorno de la inversión (ROI) antes de la ejecución de las iniciativas, lo que agrava la incertidumbre y el riesgo. La comparación entre la situación actual y un escenario futuro deseado, con procesos estructurados y gobernanza, evidencia un salto cualitativo sustancial en la capacidad de entrega de la organización.

Ante este escenario, la solución recomendada es la adopción del modelo de Gestión de Proyectos como Servicio (Project Management as a Service – PMaaS). Este modelo propone la contratación de un consultor externo, un profesional certificado como Project Management Professional (PMP), para actuar como facilitador. El especialista apoya la estructuración de procesos, la implementación de prácticas de gobernanza y el soporte a la ejecución de proyectos organizacionales. La propuesta busca suplir la carencia de recursos internos y metodologías consistentes, ofreciendo una abordagem a medida, con implementación gradual y personalizada, respetando la realidad y el nivel de madurez de cada empresa contratante. El PMaaS surge como una alternativa viable para organizaciones que buscan profesionalizar su gestión sin la necesidad inmediata de estructurar un PMO interno.

La implementación del servicio PMaaS comienza con la etapa de Diagnóstico y Mapeo Inicial. En esta fase, se realiza una evaluación de la madurez de la organización en gestión de proyectos, utilizando modelos como el OPM3 o similares, para identificar el nivel actual de competencia. Concomitantemente, se levantan las iniciativas en curso, se analiza la estructura organizacional y se mapean las principales brechas en procesos, herramientas y competencias. Este diagnóstico profundo permite comprender el contexto específico de la empresa, identificando los puntos críticos y las oportunidades de mejora, y sirviendo como base para la personalización de las etapas subsecuentes del servicio, garantizando que las intervenciones sean relevantes y eficaces.

La segunda etapa del PMaaS es la Planificación Estratégica de Proyectos. En esta fase, el enfoque está en la priorización y categorización del portafolio de proyectos de la empresa, asegurando que las iniciativas estén alineadas a los objetivos estratégicos de la organización. Se definen criterios de éxito claros y se establecen indicadores de desempeño (KPIs) que permitirán el monitoreo eficaz del progreso y de los resultados. Esta planificación estratégica es fundamental para dirigir los esfuerzos y recursos hacia los proyectos de mayor valor, evitando la dispersión y garantizando que cada iniciativa contribuya directamente a las metas globales de la empresa, transformando la gestión de proyectos de una actividad reactiva a un enfoque proactivo y orientado a resultados.

A continuación, la tercera etapa consiste en la Implementación de la Gobernanza de Proyectos. Esta fase es crucial para establecer la estructura y las reglas que regirán la ejecución de los proyectos. Incluye la definición clara de roles y responsabilidades para todos los involucrados, la estandarización de metodologías de gestión (basadas en frameworks como PMBOK, SCRUM, Lean, OKR o un enfoque híbrido adaptado), y la creación de rutinas de seguimiento y control. Además, se establecen agendas para comités de proyectos y estrategias para la gestión de stakeholders, garantizando que las decisiones se tomen de forma transparente y que todos los involucrados estén alineados y comprometidos con los objetivos del proyecto, promoviendo mayor previsibilidad y control.

La cuarta etapa del modelo PMaaS es el Seguimiento Activo y Mentoría Operacional. En esta fase, el consultor actúa de forma continua, a menudo como Project Manager o PMO interino, ofreciendo soporte directo a los equipos en la ejecución de los proyectos. Facilita reuniones de seguimiento, ayudando a resolver problemas críticos y a mantener el enfoque en los resultados. La presencia recurrente del especialista no solo garantiza la aplicación de las mejores prácticas de gestión, sino que también promueve una cultura de responsabilidad y proactividad dentro de la organización. Esta mentoría operacional es vital para superar obstáculos en tiempo real, optimizar el flujo de trabajo y asegurar que los proyectos avancen según lo planeado, minimizando desviaciones y maximizando la eficiencia.

La quinta etapa, Capacitación y Transferencia de Conocimiento, es esencial para la sostenibilidad a largo plazo del modelo. Implica la formación práctica de los equipos involucrados en los proyectos, incluyendo líderes, coordinadores y analistas. La capacitación se aplica directamente en los proyectos reales de la empresa, lo que facilita la internalización del conocimiento y la adquisición de habilidades prácticas. El objetivo es desarrollar las competencias internas de la organización, preparando el terreno para que, en el futuro, los equipos puedan gestionar proyectos con mayor autonomía. Esta transferencia de conocimiento es una inversión en la capacidad interna de la empresa, reduciendo la dependencia de consultoría externa y fortaleciendo la cultura de gestión de proyectos.

Finalmente, la sexta etapa del PMaaS es el Cierre y Evaluación de Resultados. En esta fase, se presenta un informe consolidado que detalla las lecciones aprendidas a lo largo del proyecto, el desempeño obtenido en relación con los objetivos y el ROI estimado. El informe también incluye recomendaciones para la continuidad del servicio o para la internalización parcial del modelo de gestión de proyectos. Esta etapa es fundamental para consolidar los aprendizajes, medir el impacto real de las intervenciones y proporcionar una base sólida para futuras decisiones estratégicas. La evaluación sistemática garantiza que el valor generado por el PMaaS sea cuantificado y que la organización pueda planificar sus próximos pasos con claridad y datos concretos.

La flexibilidad del modelo PMaaS es uno de sus grandes diferenciales, permitiendo que el servicio se escale según la necesidad específica de cada cliente, desde una actuación puntual en proyectos críticos hasta el soporte continuo como una PMO externa. La propuesta también ofrece diversas modalidades de contratación, como proyecto cerrado, mensualidad fija o paquetes de horas, adaptándose a la realidad presupuestaria de la empresa. Esta adaptabilidad garantiza que la solución sea accesible y personalizable. La recomendación busca resolver directamente los problemas diagnosticados, como la ausencia de planificación, la falta de gobernanza, las fallas de comunicación, la baja previsibilidad y el desperdicio de recursos, promoviendo ganancias significativas y sostenibles.

La adopción de la gestión de proyectos como servicio promueve ganancias sustanciales para las organizaciones. Se espera un aumento significativo en la tasa de éxito de los proyectos, una reducción considerable en los costos asociados a retrabajos y retrasos, y una mayor visibilidad y control sobre el portafolio de iniciativas. Además, el modelo contribuye al desarrollo de una cultura organizacional más orientada a resultados y a la mejora de la colaboración entre las diferentes áreas de la empresa. Estos beneficios, tanto tangibles como intangibles, están diseñados para crear un ambiente de trabajo más profesional, productivo y sostenible, fortaleciendo la capacidad de la organización para ejecutar sus iniciativas estratégicas con mayor eficiencia y previsibilidad.

Entre los resultados cuantitativos esperados, destaca el aumento de la tasa de éxito de los proyectos, con el objetivo de alcanzar al menos el 85% de los proyectos entregados dentro del plazo, alcance y presupuesto definidos. Adicionalmente, se proyecta una reducción del 30% en el retrabajo y desperdicios, específicamente en el tiempo dedicado a correcciones no planificadas y ajustes que frecuentemente ocurren durante la ejecución de los proyectos. Estas estimaciones indican una mejora sustancial en la eficiencia operativa y en la entrega de valor, transformando la forma en que la empresa maneja sus proyectos y optimizando el uso de sus recursos, lo que impacta positivamente la productividad y la rentabilidad general de la organización.

En el ámbito cualitativo, el PMaaS busca una mejora significativa de la gobernanza, mediante la institucionalización de prácticas como reuniones de seguimiento regulares, la implementación de listas de verificación estandarizadas y la formalización de rituales de lecciones aprendidas. Otro resultado esperado es una mayor claridad y trazabilidad de las decisiones, asegurando que todas las elecciones estratégicas y operativas sean debidamente documentadas, con un historial claro y criterios objetivos que justifiquen cada paso. Estas mejoras en la gobernanza y en la toma de decisiones son fundamentales para construir una base sólida de gestión, aumentando la transparencia y la responsabilidad en todos los niveles de la organización.

El compromiso de los equipos es otro resultado cualitativo crucial, con la expectativa de un aumento en el nivel de colaboración entre las áreas y una mayor implicación de los líderes en los proyectos en curso. Paralelamente, el modelo prevé el desarrollo de competencias internas, mediante capacitación práctica de líderes y miembros de equipo en gestión de proyectos, con aplicación inmediata. Este proceso no solo busca mejorar las habilidades individuales, sino también fortalecer la capacidad colectiva de la organización para gestionar proyectos de forma más autónoma y eficaz en el futuro. La internalización del conocimiento y la cultura de colaboración son pilares para la sostenibilidad y el crecimiento continuo de la empresa.

Desde el punto de vista financiero, el business case proyecta un Retorno de la Inversión (ROI) superior al 100% en un período de hasta 12 meses. Esta estimación se fundamenta en la expectativa de ganancias operativas significativas, la reducción de pérdidas derivadas de ineficiencias y la ampliación de la efectividad en la entrega de los proyectos. La capacidad de demostrar un ROI tan expresivo en un corto espacio de tiempo refuerza la viabilidad económica y el valor estratégico de la adopción del modelo PMaaS para las empresas. Esta proyección financiera es un fuerte incentivo para las organizaciones que buscan optimizar sus inversiones y garantizar un retorno tangible sobre sus iniciativas estratégicas.

Para la medición continua de los resultados y la mejora del modelo, se utilizarán diversos instrumentos. Estos incluyen paneles de seguimiento que muestran el progreso de los KPIs por proyecto, informes mensuales de desempeño detallados, encuestas internas para evaluar la satisfacción y el compromiso de los equipos, y comparaciones sistemáticas entre la línea de base inicial y la situación posterior a la implementación. La evaluación se llevará a cabo de forma continua, siguiendo los principios del ciclo PDCA (Planificar-Hacer-Verificar-Actuar), permitiendo ajustes tácticos a lo largo de la ejecución y contribuyendo a la evolución progresiva de la madurez en gestión de proyectos de la empresa. Este enfoque garantiza que el modelo sea dinámico y adaptable a las necesidades emergentes.

A mediano plazo, se espera que la organización contratante logre internalizar una parte sustancial de las buenas prácticas de gestión de proyectos establecidas, lo que resultará en una reducción gradual de la dependencia del soporte externo y en la consolidación de una cultura organizacional robusta, orientada a resultados. Con base en las observaciones iniciales, se recomienda la implementación piloto del modelo PMaaS en empresas sin PMO formalizado, priorizando la creación de un flujo mínimo de gobernanza, la definición de roles y responsabilidades, y el establecimiento de indicadores básicos de desempeño. Esta fase experimental permitirá validar la efectividad del modelo en un entorno real y ajustar su alcance según las necesidades específicas de cada organización, garantizando una transición suave y eficaz.

En conclusión, el presente business case demostró que la ausencia de prácticas estructuradas de gestión de proyectos representa un obstáculo significativo para la eficiencia y competitividad de empresas de pequeño y mediano tamaño. La adopción del modelo de Gestión de Proyectos como Servicio (PMaaS) surge como una alternativa estratégica, práctica y escalable, capaz de suplir la brecha de gobernanza y expertise. Al combinar diagnóstico organizacional, implementación de rutinas de gobernanza y capacitación de los equipos, el PMaaS no solo resuelve problemas operacionales, sino que también eleva la madurez organizacional, fortalece la capacidad de ejecución de iniciativas estratégicas e impulsa la competitividad y sostenibilidad a largo plazo, transformando proyectos en resultados concretos y medibles.

Referencias Bibliográficas:

INSTITUTO DE GESTIÓN DE PROYECTOS (PMI). Guía PMBOK® – Una Guía del Conjunto de Conocimientos en Gestión de Proyectos. 7.ª ed. Pennsylvania: Project Management Institute, 2021.

Resumen ejecutivo proveniente del Trabajo de Conclusión de Curso de la Especialización en Ejecutivo en Liderazgo y Gestión del MBA USP/Esalq

Para saber más sobre el curso, haz clic aquí y accede a la plataforma MBX Academy

Quién editó este artículo

Más recientes

También te puede interesar

Mba Ejecutivo En Liderazgo Y Gestión

30 de junio de 2026

La dinámica entre el riesgo específico y la gestión de resultados en el mercado brasileño

El estudio analizó la influencia del riesgo específico en la gestión de resultados en empresas brasileñas que cotizan en bolsa. Se adoptó un enfoque cuantitativo y descriptivo, de carácter econométrico, utilizando datos de 259 empresas no financieras que cotizan en el mercado brasileño entre 2019 y 2024. La gestión de resultados se operacionalizó mediante accruals discrecionales, estimados por el modelo de Dechow, mientras que el riesgo específico se midió por la volatilidad de los residuos del modelo de fijación de precios de activos financieros. La regresión de efectos fijos indicó una asociación positiva entre el riesgo específico y la gestión de resultados. La regresión cuantil reveló que la influencia es heterogénea y estadísticamente significativa en los cuantiles 0,25 y 0,90. El tamaño de la empresa y el retorno sobre activos presentaron asociaciones negativas, mientras que el apalancamiento mostró una asociación positiva y creciente a lo largo de la distribución. La razón entre valor de mercado y valor contable no presentó significancia estadística. Los resultados se alinearon con los supuestos de la teoría de la agencia y la literatura internacional, sugiriendo que la gestión de resultados no ocurre de manera uniforme, sino que está condicionada a factores específicos de las empresas. La investigación contribuyó a la literatura al demostrar que el riesgo afecta de forma heterogénea el comportamiento de los gestores, ofreciendo implicaciones para inversores, analistas de crédito y reguladores al indicar la necesidad de un mayor escrutinio sobre empresas con alto riesgo específico.

Palabras clave: Devengos Discrecionales; Mercado de Capitales; Regresión Cuantílica.