09 de septiembre de 2026
Nivel de Capacidad de la Gobernanza de Datos en una Organización Basado en Cobit 2019
Erik Montenegro Wiesenhofer; Mônica Mancini
DOI: 10.22167/2675-6528-202602208
Artículo derivado de Trabajo de Fin de Curso (TCC), con contenido basado en el trabajo original del estudiante y adaptado al formato editorial de la Revista E&S con el apoyo de la herramienta ResumeAI, una solución de inteligencia artificial desarrollada por el Instituto Pecege para la síntesis y organización textual.
Resumen
La gobernanza de datos se ha vuelto crucial para las organizaciones que buscan confiabilidad y calidad informacional, especialmente en el sector de las telecomunicaciones, debido al volumen de datos y a la necesidad de un tratamiento estructurado. Se evaluó la adherencia de las prácticas de gobernanza de datos asociadas al objetivo APO14 “Managed Data” del COBIT 2019 en una organización de telecomunicaciones en São Paulo. El estudio fue descriptivo, con enfoque cualitativo y estadística descriptiva. La recolección de datos se realizó a través de un cuestionario aplicado a aproximadamente 25 profesionales de las áreas de tecnología de la información, analytics y operaciones, resultando en 15 respuestas válidas. Los resultados indicaron predominancia de la clasificación “Partially”, con una media general de 1,57 en la escala de 0 a 5, evidenciando una adherencia parcial a las prácticas evaluadas. Se observaron iniciativas en curso, principalmente en estrategia, roles, comunicación y ciclo de vida de los datos, pero con debilidades acentuadas en aspectos como glosario corporativo y estandarización conceptual. Se concluyó que la organización necesita avanzar en la formalización, estandarización y seguimiento para consolidar su gobernanza de datos, revelando oportunidades de evolución.
Palabras clave: capacidad organizacional; diagnóstico; madurez; metadatos; calidad de datos.
1. Introducción
La gobernanza de datos ha surgido como un componente crucial para las organizaciones que buscan una mayor confiabilidad, estandarización y calidad en el uso de la información en sus procesos operativos y de gestión. El aumento de las exigencias comerciales relacionadas con la calidad y consistencia de los datos, especialmente en organizaciones de gran tamaño, ha impulsado la necesidad de prácticas estructuradas. Este escenario se ve intensificado por la expansión del volumen de datos y la diversidad de fuentes generadas por sistemas y procesos internos, que complican los ecosistemas informacionales (Otto, 2011; Khatri y Brown, 2010).
Estas prácticas tienen como objetivo sustentar requisitos esenciales como la calidad, integridad, disponibilidad y seguridad de la información corporativa, además de apoyar demandas regulatorias y operacionales (ISACA, 2018a). La gobernanza eficaz de la información y la tecnología es reconocida como un factor crítico para el desempeño organizacional, ya que alinea las capacidades tecnológicas con los objetivos estratégicos del negocio y garantiza la consistencia en la gestión de los activos informacionales. En el sector de las telecomunicaciones, el tema adquiere particular relevancia debido al gran volumen de datos generados y a la necesidad de garantizar su tratamiento estructurado y alineado a los objetivos de negocio.
En este contexto, COBIT 2019 se destaca como un marco de referencia para guiar buenas prácticas de gobernanza y gestión. Proporciona directrices y objetivos que permiten estructurar procesos y controles relacionados con el ciclo de valor de la información corporativa (ISACA, 2018b). La aplicación de COBIT 2019 en temas de gobernanza de datos ha sido objeto de estudios recientes, que señalan su potencial para apoyar la construcción de modelos organizacionales y el alineamiento estratégico (Thabit et al., 2020).
Dentro del COBIT 2019, el objetivo APO14, denominado “Managed Data”, abarca prácticas orientadas a la gestión de datos como un activo organizacional. Contempla aspectos como la definición, estandarización, calidad, seguridad, disponibilidad y control de los datos a lo largo de su ciclo de vida. Este objetivo orienta la adopción de directrices, responsabilidades y mecanismos de seguimiento para un tratamiento estructurado y una utilización confiable y consistente de los datos, alineada a las necesidades organizacionales (ISACA, 2019).
Para apoyar las evaluaciones estructuradas, se utilizan frecuentemente enfoques basados en niveles de capacidad o madurez, que permiten representar etapas progresivas de desarrollo de los procesos. El COBIT 2019, por ejemplo, adopta una escala de capacidad de cero a cinco para evaluar procesos de gobernanza y gestión, auxiliando en el mapeo de la etapa actual y en la identificación de brechas de evolución (ISACA, 2018a). Esta lógica es compatible con modelos como el Capability Maturity Model Integration (CMMI), que organiza el desarrollo de procesos en niveles graduales.
Sin embargo, muchas organizaciones todavía enfrentan dificultades para evaluar objetivamente la madurez de sus procesos de gobernanza de datos. Estas dificultades son notables en la definición de responsabilidades, la estandarización de prácticas y la medición de resultados relacionados con la calidad y el uso de los datos, lo que limita la capacidad de dirigir mejoras de manera consistente (ISACA, 2018a). La literatura también señala que la ausencia de diagnósticos estructurados dificulta la priorización de iniciativas y la reducción de brechas, comprometiendo la generación de valor a partir del uso corporativo de la información (Alhassan et al., 2016).
La relevancia de la gobernanza de datos como capacidad organizacional para sostener la calidad y consistencia de los datos, así como para cumplir con requisitos de negocio y de cumplimiento, justifica la realización de estudios en esta área (Otto, 2011). Evaluar la capacidad de los procesos relacionados con el APO14 “Managed Data” permite comprender el estado actual de las prácticas de gobernanza de datos, evidenciar brechas y orientar decisiones sobre prioridades de evolución (ISACA, 2019). Al estructurar un diagnóstico aplicado, este estudio busca contribuir con una lectura objetiva del nivel de madurez percibido y proporcionar subsidios para la mejora continua, alineándose a recomendaciones consolidadas en la literatura sobre gobernanza de datos (Alhassan et al., 2016). Adicionalmente, al adoptar un framework reconocido y dialogar con estudios que abordan su utilización para la gobernanza de datos, el trabajo fortalece el vínculo entre teoría y aplicación organizacional (Thabit et al., 2020). Por lo tanto, el objetivo general de este trabajo es evaluar la adherencia de las prácticas de gobernanza de datos asociadas al APO14 “Managed Data” del COBIT 2019 en una organización del sector de telecomunicaciones ubicada en la ciudad de São Paulo.
2. Material y Métodos
La investigación se realizó en una organización del sector de telecomunicaciones, ubicada en São Paulo, SP, Brasil, activa en soluciones de infraestructura digital y conectividad corporativa.
El estudio se llevó a cabo como un estudio de caso (Yin, 2015), adoptando un enfoque cualitativo con el apoyo de estadísticas descriptivas para la organización e interpretación de las respuestas. El trabajo tiene un carácter descriptivo, buscando registrar y organizar evidencias sobre las prácticas de gobernanza de datos en la organización, sin pretensión de explicar relaciones causales (Gil, 2017).
La muestra se definió por conveniencia (Gil, 2017), compuesta por profesionales de las áreas de tecnología de la información, “analytics” y operaciones, con actuación directa o indirecta en actividades relacionadas con el tratamiento y la gobernanza de datos.
El instrumento de recolección de datos consistió en un cuestionario estructurado con 15 preguntas cerradas, elaborado con base en las prácticas y actividades del objetivo APO14 – “Managed Data” del COBIT 2019. El cuestionario se organizó en cuatro bloques temáticos: estrategia, roles y comunicación (4 preguntas); glosario corporativo y metadatos (3 preguntas); calidad de datos (4 preguntas); y ciclo de vida y mantenimiento de los datos (4 preguntas). Estos bloques tuvieron como objetivo verificar la dirección formal para la gestión de datos, la existencia y estandarización de definiciones comunes, la presencia de criterios y métricas de calidad, y las prácticas relacionadas con la retención, actualización y descarte de datos.
Las respuestas se registraron en una escala Likert de 0 a 5, que representa niveles progresivos de capacidad, desde “No existe” (0) hasta “Mejorada” (5), en línea con los niveles de capacidad utilizados por COBIT 2019 (ISACA, 2019). La interpretación de los niveles de capacidad se apoyó conceptualmente en el Capability Maturity Model Integration [CMMI], según lo propuesto por Gorgona (2021).
La recopilación de datos se realizó entre diciembre de 2025 y enero de 2026, a través de un formulario electrónico desarrollado en “Google Forms”. El formulario se envió a aproximadamente 25 profesionales, lo que resultó en 15 respuestas válidas que constituyeron la muestra analizada.
Las metodologías de análisis de datos incluyeron la elaboración de tablas para representar la distribución de las respuestas y la comparación de los resultados por bloque temático. Se calcularon medias aritméticas por pregunta y por bloque para sintetizar el nivel de madurez percibido. Las respuestas se convirtieron en valores numéricos de 0 a 5, donde 0 = “No existe”, 1 = “Informal”, 2 = “Ejecutada”, 3 = “Definida”, 4 = “Medida” y 5 = “Mejorada”. La media aritmética se transformó en porcentaje de consecución, dividiéndose por el valor máximo de la escala (5) y multiplicándose por 100. El porcentaje obtenido se clasificó según el enfoque de “achievement ratings” (Souza Neto, Almeida y Mira da Silva, ISACA, 2019), con rangos similares a los definidos en la ISO/IEC 33004: “Fully” (F) para >85%, “Largely” (L) entre 50% y 85%, “Partially” (P) entre 15% y 50% y “Not” (N) por debajo del 15%. Esta lógica permitió interpretar el grado de implementación percibida de las prácticas evaluadas en el APO14. Por tratarse de autoevaluación, los hallazgos deben interpretarse como percepciones de los respondientes, sujetas a sesgos.
3. Resultados y Discusión
Esta sección presenta los resultados obtenidos a partir de las 15 respuestas válidas al cuestionario aplicado. Inicialmente, se presenta el perfil de la muestra y, a continuación, se exponen los resultados consolidados por bloque temático y, posteriormente, los resultados detallados por cuestión. El análisis buscó evidenciar el nivel de adherencia de las prácticas evaluadas al objetivo APO14 – Managed Data, permitiendo identificar aspectos relativamente más desarrollados y lagunas que aún demandan mayor estructuración en el contexto organizacional estudiado.
Perfil de la muestra
La población objetivo estuvo compuesta por aproximadamente 25 profesionales de las áreas de tecnología de la información, análisis de datos y operaciones. Se obtuvieron 15 respuestas válidas, que constituyeron la muestra analizada, siendo 5 gerentes y 10 analistas técnicos. La Tabla 1 detalla la caracterización de la población objetivo y de la muestra.
Tabla 1. Caracterización de la población objetivo y de la muestra
| Elemento | Cantidad |
|---|---|
| Población objetivo (invitaciones enviadas) | 25 |
| Respuestas válidas (muestra) | 15 |
| Gestores (en la muestra) | 5 |
| Analistas técnicos (en la muestra) | 10 |
Fuente: Resultados originales de la investigación (2026)
Se observó que la muestra estuvo compuesta por profesionales con diferentes niveles de actuación en el contexto organizacional, lo que favoreció la obtención de percepciones complementarias sobre las prácticas de gestión de datos investigadas. La composición de la muestra resultó compatible con la propuesta del estudio de caso, al contemplar participantes con actuación directa o indirecta en procesos relacionados con el tratamiento, uso y organización de los datos corporativos.
Síntesis de los resultados por bloque temático
Considerando la media de las cuestiones de cada bloque, se verificó que todos los bloques temáticos permanecieron en el rango Partially (P), con un porcentaje medio global del 31,5% y una media general de 1,57 en la escala de 0 a 5. Este resultado indica que, en la percepción de los encuestados, las prácticas evaluadas aún se encuentran en una etapa parcial de implementación. La Tabla 2 resume las medias, el porcentaje de consecución y la clasificación por bloque temático.
Tabla 2. Medias, porcentaje de logro y clasificación por bloque temático
| Bloque | Preguntas | Media (0-5) | % de logro | Clase |
|---|---|---|---|---|
| Bloque 1 – Estrategia, roles y comunicación | 4 | 1.88 | 37.7% | P |
| Bloque 2 – Glosario corporativo | 3 | 0.78 | 15.6% | P |
| Bloque 3 – Calidad de datos | 4 | 1.67 | 33.3% | P |
| Bloque 4 – Ciclo de vida de los datos | 4 | 1.77 | 35.3% | P |
Fuente: Resultados originales de la investigación (2026)
En términos comparativos, el bloque con mejor desempeño fue el de estrategia, roles y comunicación, con un promedio de 1,88, seguido por el bloque de ciclo de vida de los datos, con un promedio de 1,77. Por el contrario, el bloque de glosario corporativo presentó el menor resultado, con un promedio de 0,78, evidenciando una fragilidad más acentuada en la estandarización, formalización y difusión de los conceptos relacionados con los datos.
La lectura conjunta de estos resultados sugiere que la organización ya presenta iniciativas iniciales hacia la gestión de datos, sobre todo en aspectos más cercanos a la articulación estratégica y de determinados mecanismos de control. Aun así, tales iniciativas parecen ocurrir de manera fragmentada, con bajo grado de formalización y limitada institucionalización. Esto significa que, si bien el tema ya está presente en el ambiente organizacional, las prácticas existentes aún no se muestran suficientemente consolidadas para caracterizar un modelo maduro de gobernanza de datos.
El rendimiento relativamente superior del bloque de estrategia, roles y comunicación puede interpretarse como una señal de que la organización ya reconoce la importancia del tema y presenta algún nivel de articulación entre las áreas de negocio y tecnología de la información. Sin embargo, dado que este bloque también se mantuvo en el rango Parcialmente, se entiende que todavía hay un espacio relevante para la evolución en la definición de responsabilidades, en la comunicación de los objetivos y en el seguimiento sistemático de las acciones relacionadas con la gestión de datos.
De manera similar, el resultado del bloque de ciclo de vida de los datos indica que la organización ya demuestra cierta atención a aspectos como la retención, protección, descarte y revisión del uso de los datos a lo largo del tiempo. Aun así, la media observada revela que estas prácticas no se encuentran plenamente formalizadas ni aplicadas de modo uniforme, lo que sugiere limitaciones en la claridad de las directrices y en la consistencia de los procedimientos adoptados.
Por otro lado, el bajo rendimiento del bloque de glosario corporativo merece especial atención, ya que evidencia una importante fragilidad estructural. La ausencia de definiciones compartidas, términos estandarizados y referencias conceptuales comunes tiende a comprometer la consistencia semántica de la información, dificultando la comunicación entre áreas y favoreciendo interpretaciones distintas sobre un mismo dato. En contextos organizacionales que dependen de la interacción entre áreas técnicas, operativas y analíticas, este tipo de fragilidad puede afectar directamente la fiabilidad de los análisis, la comparabilidad de los indicadores y la eficiencia de los procesos.
En términos generales, los resultados evidencian que el principal desafío de la organización no reside necesariamente en la ausencia completa de iniciativas relacionadas con la gestión de datos, sino en la dificultad de consolidarlas como prácticas formales, recurrentes e integradas al funcionamiento institucional. El predominio de la clasificación “Parcialmente” en todos los bloques refuerza la percepción de una etapa aún inicial de madurez, en la cual el tema ya es reconocido como relevante, pero aún carece de mayor estandarización, claridad conceptual, definición de responsabilidades y mecanismos continuos de seguimiento.
Resultados por pregunta
La Tabla 3 presenta los resultados por pregunta, incluyendo la media de las respuestas, el porcentaje de logro y la clase asignada según los rangos: Fully (F) > 85%, Largely (L) 50-85%, Partially (P) 15–50% y Not (N) < 15%.
Tabla 3. Resultados por pregunta, con enunciado completo, media, porcentaje de logro y clasificación
| Bloque | Cuestión | Enunciado de la pregunta | Media (0-5) | % de logro | Clase |
|---|---|---|---|---|---|
| Bloque 1 – Estrategia, roles y comunicación | Q1 | La estrategia de gestión de datos se desarrolla de forma colaborativa entre las áreas de negocio y tecnología de la información. | 2.33 | 46.7% | P |
| Bloque 1 – Estrategia, roles y comunicación | Q2 | Los roles y responsabilidades relacionados con la gestión de datos están claramente definidos, documentados y asignados en la organización. | 1.60 | 32.0% | P |
| Bloque 1 – Estrategia, roles y comunicación | Q3 | Los objetivos, prioridades y el alcance de la gestión de datos se comunican de forma clara y periódica a las áreas involucradas. | 1.53 | 30.7% | P |
| Bloque 1 – Estrategia, roles y comunicación | Q4 | La organización utiliza métricas e indicadores para monitorear y evaluar los resultados de la gestión de datos. | 2.07 | 41.3% | P |
| Bloque 2 – Glosario corporativo | Q5 | Existe un glosario corporativo que define y estandariza los principales términos y conceptos relacionados con los datos de la organización. | 0.93 | 18.7% | P |
| Bloque 2 – Glosario corporativo | Q6 | El glosario corporativo de datos se mantiene y actualiza de forma sistemática por las áreas responsables. | 0.60 | 12.0% | N |
| Bloque 2 – Glosario corporativo | Q7 | Los colaboradores utilizan el glosario corporativo como referencia en los procesos, análisis y comunicaciones relacionadas con los datos. | 0.80 | 16.0% | P |
| Bloque 3 – Calidad de datos | Q8 | Existe una estrategia formalizada para asegurar la calidad de los datos alineada a los objetivos de la organización. | 1.47 | 29.3% | P |
| Bloque 3 – Calidad de datos | Q9 | La organización evalúa regularmente la calidad de los datos a través de criterios, procesos y métricas definidos. | 2.00 | 40.0% | P |
| Bloque 3 – Calidad de datos | Q10 | Los problemas de calidad de los datos son monitoreados, registrados y seguidos hasta su resolución. | 1.73 | 34.7% | P |
| Bloque 3 – Calidad de datos | Q11 | Los resultados de las evaluaciones de calidad de los datos se utilizan para promover mejoras en los procesos y en los controles relacionados con los datos. | 1.47 | 29.3% | P |
| Bloque 4 – Ciclo de vida de los datos | Q12 | La organización cuenta con políticas y directrices claras para la gestión del ciclo de vida de los datos. | 1.53 | 30.7% | P |
| Bloque 4 – Ciclo de vida de los datos | Q13 | Las directrices de seguridad, retención y protección se aplican de forma consistente a lo largo del ciclo de vida de los datos. | 2.07 | 41.3% | P |
| Bloque 4 – Ciclo de vida de los datos | Q14 | Los procesos de archivo y descarte de datos se ejecutan según las políticas definidas por la organización. | 1.67 | 33.3% | P |
| Bloque 4 – Ciclo de vida de los datos | Q15 | La gestión del ciclo de vida de los datos se revisa y mejora para satisfacer las nuevas necesidades organizativas y regulatorias. | 1.80 | 36.0% | P |
Fuente: Resultados originales de la investigación (2026)
El análisis detallado por cuestión permitió identificar con mayor precisión los puntos de mayor y menor adherencia en el conjunto de las prácticas evaluadas. La media más alta observada fue en la cuestión relacionada con el desarrollo colaborativo de la estrategia de gestión de datos entre las áreas de negocio y tecnología de la información (Q1), lo que sugiere la existencia de algún nivel de alineación entre estas áreas. También destacaron, en términos relativos, las cuestiones ligadas al uso de métricas e indicadores para el monitoreo (Q4) y a la aplicación de directrices de seguridad, retención y protección a lo largo del ciclo de vida de los datos (Q13).
Aunque estos elementos tuvieron un rendimiento superior a los demás, todos permanecieron en el rango Parcialmente, lo que demuestra que tales prácticas, aunque reconocidas, aún no están plenamente estructuradas o institucionalizadas. Esto refuerza la idea de que la organización presenta avances puntuales en componentes más cercanos a la dirección estratégica y a ciertas rutinas de control, pero aún sin alcanzar un nivel más consistente de madurez.
En contraste, los resultados más bajos se concentraron en las cuestiones relacionadas con el glosario corporativo, especialmente en el mantenimiento y actualización sistemática de este instrumento (Q6). Este hallazgo indica que la organización aún no dispone de una base conceptual suficientemente estructurada y compartida entre los colaboradores. La fragilidad en esta dimensión es particularmente relevante porque el glosario corporativo no representa solo un recurso documental, sino un mecanismo de alineación institucional capaz de apoyar la comunicación, reducir ambigüedades y fortalecer la interpretación uniforme de los datos en diferentes áreas.
En el bloque de calidad de datos, los resultados también apuntaron a un escenario de implementación parcial. Se percibió que existen esfuerzos de evaluación de la calidad de los datos (Q9), pero aún con limitaciones en la formalización de una estrategia alineada a los objetivos organizacionales (Q8) y en el uso sistemático de los resultados de estas evaluaciones para promover mejoras en procesos y controles (Q11). En otras palabras, los hallazgos sugieren que la organización puede realizar verificaciones y seguimientos en alguna medida, pero aún enfrenta dificultades para transformar estos esfuerzos en prácticas permanentes, sistemáticas y articuladas.
En términos generales, los resultados evidencian que el principal desafío de la organización no reside necesariamente en la ausencia completa de iniciativas relacionadas con la gestión de datos, sino en la dificultad de consolidarlas como prácticas formales, recurrentes e integradas al funcionamiento institucional. El predominio de la clasificación “Parcialmente” en todos los bloques refuerza la percepción de una etapa aún inicial de madurez, en la cual el tema ya es reconocido como relevante, pero aún carece de mayor estandarización, claridad conceptual, definición de responsabilidades y mecanismos continuos de seguimiento.
La interpretación de estos hallazgos debe considerar que los datos derivan de la percepción de los encuestados, característica inherente al método adoptado. Este aspecto no invalida los resultados, pero indica que deben ser comprendidos como un diagnóstico organizacional construido a partir de la visión de los participantes directamente involucrados con el tema. Aun así, este tipo de evidencia es especialmente relevante en estudios de madurez, ya que permite identificar cómo se perciben las prácticas internamente y en qué dimensiones se concentran las lagunas más evidentes.
En resumen, los resultados obtenidos permitieron demostrar que la adherencia de las prácticas de gestión de datos evaluadas ocurre de manera parcial. El diagnóstico reveló que la organización ya presenta movimientos hacia la gobernanza de datos, pero aún demanda avances significativos para transformar estos esfuerzos en prácticas más estables, coordinadas e institucionalizadas. La organización presenta una clasificación predominante Parcialmente, con una media general de 1,57 en la escala de 0 a 5 y un 31,5% de logro en relación con las prácticas evaluadas en el objetivo APO14 – Datos Gestionados del COBIT 2019. Esto indica que la organización posee iniciativas relacionadas con la gobernanza de datos, pero aún conducidas con bajo nivel de formalización, estandarización e institucionalización. Las prácticas analizadas se encuentran en una etapa inicial de consolidación, con señales de desarrollo en algunas dimensiones, pero con lagunas relevantes para que la gobernanza de datos se establezca de forma más estructurada, consistente y continua en el contexto organizacional estudiado.
4. Conclusión
El presente estudio buscó evaluar la adherencia de las prácticas de gobernanza de datos asociadas al objetivo APO14 “Managed Data” del COBIT 2019 en una organización del sector de telecomunicaciones ubicada en São Paulo. Se verificó que la adherencia de las prácticas evaluadas ocurre de manera parcial, con una media general de 1,57 en una escala de 0 a 5, correspondiente a un 31,5% de logro. Se observaron iniciativas en curso, especialmente en los bloques de estrategia, roles y comunicación, y ciclo de vida de los datos, que presentaron un desempeño relativamente superior. Sin embargo, se identificó una marcada fragilidad en el bloque de glosario corporativo, con la media más baja, evidenciando la necesidad de mayor estandarización conceptual y formalización. Los hallazgos indican que, si bien la organización ya reconoce la importancia de la gobernanza de datos, el principal desafío reside en consolidar estas iniciativas como prácticas formales, recurrentes e integradas al funcionamiento institucional. La principal contribución de este trabajo reside en el diagnóstico objetivo del nivel de madurez percibido, proporcionando subsidios para la mejora continua y para la dirección de acciones de perfeccionamiento, alineándose a las recomendaciones de la literatura sobre gobernanza de datos.
Como limitación del estudio, cabe destacar que el análisis se realizó en una única organización, lo que restringe la generalización de los hallazgos a otros contextos institucionales. Adicionalmente, el diagnóstico se construyó basándose en la percepción de los encuestados, y no en una verificación directa de evidencias documentales o procesales, lo que confiere a los resultados el carácter de una visión interna percibida. El enfoque exclusivo en el objetivo APO14 del COBIT 2019, si bien permitió un profundizamiento analítico, no abarcó integralmente otras dimensiones de gobernanza y gestión. Para estudios futuros, se recomienda ampliar la aplicación del instrumento en otras organizaciones y sectores, con el fin de realizar análisis comparativos y obtener mayor robustez interpretativa. Se sugiere también la utilización de enfoques complementarios, como entrevistas y análisis documental, para relacionar la percepción de los participantes con evidencias más concretas de implementación. Por último, estudios futuros pueden explorar otros objetivos del COBIT 2019, ampliando la comprensión sobre la madurez de la gobernanza de datos en diferentes contextos organizacionales.
Referencias Bibliográficas
Information Systems Audit and Control Association [ISACA]. (2018a). COBIT 2019 Framework: Introduction and Methodology. Disponível em: . Acesso em: 11 out. 2025.
Information Systems Audit and Control Association [ISACA]. (2018b). COBIT 2019 Framework: Governance and Management Objectives. Disponível em: . Acesso em: 11 out. 2025.
Khatri, V.; Brown, C. V. (2010). Designing data governance. Communications of the ACM, 53(1), 148-152. Disponível em: . Acesso em: 26 jan. 2026.
Otto, B. (2011). Organizing data governance: findings from the telecommunications industry and consequences for large service providers. Communications of the Association for Information Systems, 29, art. 3. Disponível em: . Acesso em: 26 jan. 2026.
Thabit, T. H.;
Artículo originario del Trabajo de Conclusión de Curso de la Especialización en Data Science y Analytics del MBA USP/Esalq
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