12 de junio de 2026
Análisis multicriterio de la conectividad rural: una sistemática para la toma de decisión en la agricultura
José Afrânio Araújo Brandão; Ítalo de Oliveira Braga
DOI: 10.22167/2675-6528-2026M08
Artículo elaborado por la herramienta ResumeAI, una solución de inteligencia artificial desarrollada por el Instituto Pecege orientada a la síntesis y redacción.
Resumen
El agronegocio brasileño, pilar económico del país, se enfrentó al desafío de la modernización debido a la precariedad de la conectividad rural en áreas remotas, lo que impuso cuellos de botella severos al desarrollo del sector y exigió acciones estatales ante la baja inversión privada. Este estudio tuvo como objetivo analizar las dificultades de acceso digital y proponer una sistemática para la toma de decisiones en la agricultura, fundamentada en un análisis multicriterio. La investigación se basó en datos oficiales y actualizados de instituciones de renombre, evaluando alternativas tecnológicas contemporáneas, como fibra óptica, redes 5G, satélites de órbita baja (LEO) y redes Mesh. Se realizó un benchmarking internacional con países de dimensiones continentales como EE. UU. y Australia, y se desarrolló una matriz de puntuación ponderada, que convirtió la complejidad y la subjetividad de las variables técnicas en una herramienta objetiva de evaluación, analizando características intrínsecas y revelando patrones. Los resultados demostraron que las soluciones híbridas, múltiples y adaptadas a la realidad local fueron las más eficaces para ampliar la conectividad. Se concluyó que el uso de checklists y tablas parametrizadas ofrece un soporte robusto para la implementación de proyectos, reduciendo incertidumbres en las inversiones y viabilizando la transformación digital en el campo.
Palabras clave: Agronegocio; Comunicación rural; Decisión multicriterio; Digitalización; Infraestructura.
1. Introducción
El Agronegocio es un pilar robusto y dinámico de la economía brasileña, esencial para el desarrollo del país. En 2024, el sector contribuyó con cerca del 22% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional (Cepea, 2024). La agropecuaria, un componente clave, representó aproximadamente el 5,6% del PIB, totalizando R$ 11,7 billones en el mismo año (IBGE, 2024). La proyección del Ministerio de Hacienda (2025) de un Valor Bruto de la Producción Agropecuaria (VBP) de R$ 1,431 billones para 2025 refuerza su importancia económica y estratégica.
Esta relevancia es el resultado de un proceso continuo de modernización, impulsado por la adopción de tecnologías avanzadas que optimizan la cadena productiva. La digitalización del campo permite el monitoreo en tiempo real, la predicción climática precisa, la gestión hídrica eficiente, el diagnóstico de suelos y el control de plagas, lo que lleva a un aumento sustancial de la productividad y la sostenibilidad (IBGE). Sin embargo, el pleno potencial de esta revolución tecnológica está intrínsecamente ligado a la superación de un desafío estructural: la precariedad de la comunicación rural.
A pesar de los avances, la infraestructura de telecomunicaciones en Brasil aún enfrenta barreras significativas en áreas rurales. La expansión de la fibra óptica, aunque progresiva, avanza lentamente, cubriendo el 83,97% de los municipios, pero con dificultades en regiones remotas y de baja densidad poblacional (Anatel, 2024). En 2017, el Plan Estructural de Redes de Telecomunicaciones (PERT) de Anatel indicaba que solo el 28,19% de los establecimientos rurales poseían acceso a internet. En 2021, la cobertura 5G en el campo era inexistente, con una meta del 57,67% hasta 2027.
Aunque el Informe Anual de Gestión de Anatel (2024) señala la expansión del 4G y la liberación del 5G para los cinco mil quinientos setenta municipios, la realidad rural es desafiante. La falta de infraestructura de fibra óptica, el alto costo de instalación de torres en lugares remotos, la baja habilidad digital de la población y el bajo retorno de inversiones privadas en áreas de baja densidad demográfica persisten como obstáculos sustanciales, creando una persistente exclusión digital. Esta problemática es común en países continentales como Estados Unidos y Australia, que enfrentan desafíos similares en la expansión de las telecomunicaciones rurales (FCC, 2025; RMIT University, 2023).
La expansión de las telecomunicaciones es un objetivo constante, con potencial de traer beneficios transformadores, como aumento de la productividad, mayor sostenibilidad y reducción de las desigualdades regionales. La innovación tecnológica, incluyendo Internet de las Cosas (IoT), redes 5G y satélites de baja órbita (LEO), es una palanca crucial. La Ley nº 11.475/2022, que instituyó la Política Nacional de Incentivo a la Agricultura de Precisión, y el Decreto nº 12.023/2024, que creó el Plan Estructural de Redes de Telecomunicaciones (PERT) para expandir el 5G en áreas rurales, refuerzan la importancia de la conectividad para el desarrollo del sector. Ante la complejidad de elegir la tecnología más adecuada para cada realidad rural, el análisis multicriterio surge como un concepto teórico fundamental para racionalizar los factores de decisión, convirtiendo la subjetividad de las variables en una herramienta objetiva de evaluación.
Por lo tanto, el presente estudio se justifica por la urgencia de superar la exclusión digital en el campo y por la necesidad de optimizar las inversiones en infraestructura de comunicación. La investigación destaca la conectividad como variable determinante para la modernización agropecuaria y contribuye con un análisis propositivo sobre la optimización de recursos tecnológicos en función de cada realidad concreta. Este estudio tiene como objetivo analizar los cuellos de botella y desafíos de las infraestructuras de comunicación en Brasil, con enfoque en las regiones rurales, y proponer una sistemática para la toma de decisiones en la agricultura, fundamentada en un análisis multicriterio.
2. Material y Métodos
La investigación se caracterizó como un estudio de naturaleza exploratoria, descriptiva y propositiva, con un enfoque metodológico cuali-cuantitativo. Se realizó un análisis comparativo de soluciones existentes y probadas, con el objetivo de identificar las mejores prácticas y los obstáculos persistentes en la conectividad rural. El objetivo fue presentar un panorama de las opciones tecnológicas capaces de mitigar las barreras, traduciéndose en recomendaciones prácticas para la toma de decisiones.
El estudio se basó en datos secundarios, recopilados de fuentes oficiales y actualizadas de instituciones de renombre. Se utilizaron informaciones del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), del Ministerio de Comunicaciones y de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa). Complementariamente, se realizó un benchmarking internacional con datos de la Federal Communications Commission (FCC) de EE. UU. y de la RMIT University de Australia, para contextualizar los desafíos brasileños.
La elección de fuentes digitales oficiales se justificó por su capacidad de ofrecer actualizaciones frecuentes, superando el desfase temporal de las publicaciones impresas. Esta estrategia garantizó un análisis contemporáneo, reflejando la realidad proyectada para 2025 y minimizando las discrepancias en los datos. El vasto volumen de información disponible en internet permitió la organización y comparación eficiente de los datos, que fueron cotejados para identificar patrones y oportunidades.
Para la evaluación de decisiones complejas, se empleó una metodología estructurada de análisis multicriterio. Este método racionalizó los factores de decisión, convirtiendo datos cuantitativos y cualitativos en un contexto único. El enfoque buscó descomponer el problema en elementos manejables, estipulando criterios lógicos para una evaluación objetiva de las alternativas tecnológicas.
El método de Análisis Jerárquico de Procesos (AHP) se utilizó para desglosar el problema principal en criterios y subcriterios menores, organizándolos en una estructura de árbol. En la cima, se situó el objetivo general; en el nivel intermedio, los criterios y subcriterios; y en la base, las alternativas de solución. Esta jerarquía permitió comprender cómo cada componente influía en el objetivo final, garantizando una elección objetiva y fundamentada.
Se definió una escala de valor de 1 a 5 para evaluar el desempeño de cada tecnología en relación con los criterios, donde 1 representaba un desempeño pésimo y 5, excelente. No se empleó una escala binaria, sino de desempeño, para capturar la adaptabilidad de las tecnologías a los desafíos rurales. Cada criterio de evaluación recibió un peso (de 1 a 5), reflejando su importancia estratégica, con pesos mayores atribuidos a criterios críticos.
La puntuación final de cada tecnología se obtuvo sumando los valores ponderados, resultantes de la multiplicación del peso del criterio por la nota asignada. Para evitar distorsiones, los criterios se agruparon en siete categorías estratégicas, cada una con un techo de influencia porcentual en el resultado final. Las categorías incluyeron Tecnología y Cobertura (25%), Geografía y Acceso (20%), Aplicaciones Sociales (15%), Costo y Gobernanza (15%), Sostenibilidad (10%), Seguridad (10%) y Compromiso (5%).
Con base en criterios de puntuación lógica, se desarrolló una matriz comparativa para evaluar diferentes tecnologías de conectividad. Las tecnologías analizadas incluyeron satélites de órbita baja (LEO), redes 4G/5G, radio/microondas, redes comunitarias, soluciones híbridas y haces láser. El propósito fue identificar la tecnología más adecuada para su implementación en áreas rurales, considerando factores técnicos, ambientales, económicos, sociales, de gestión y de resiliencia.
Para facilitar la comprensión y la visualización comparativa de las tecnologías, los datos se organizaron en una estructura que permitía la asignación de conceptos de rendimiento. Se utilizó una escala de colores para representar el nivel de adecuación: Excelente/Alto (verde), Medio/Moderado (naranja), Bajo/Razonable (amarillo), Bajo/Limitado (rojo) y Variable/Depende (azul). Esta representación visual ayudó en la observación de las características intrínsecas de cada solución.
A partir de la matriz de evaluación y de los conceptos de desempeño, se elaboró un checklist detallado. Este checklist desglosó los criterios en ítems específicos, como mapeo del terreno, densidad poblacional, riesgos climáticos, accesibilidad, impacto ambiental, sostenibilidad, consulta a las comunidades, adecuación tecnológica, escalabilidad, resiliencia, cobertura, costos, velocidad, beneficios sociales, planificación, mantenimiento, alianzas y monitoreo. La herramienta fue concebida para auxiliar a gestores e inversores en la toma de decisiones.
3. Resultados y Discusión
El análisis de la evolución del Producto Interno Bruto y del sector de telecomunicaciones en Brasil, entre 2014 y 2024, reveló una trayectoria compleja, con períodos de crecimiento y retracción que no siempre se alinearon. En 2014, el sector de telecomunicaciones demostró un crecimiento del 3%, superando al PIB, que registró un 0,5%, impulsado principalmente por la expansión de la banda ancha móvil y la creciente demanda de datos. Sin embargo, las crisis económicas subsiguientes, en 2015 y 2016, impactaron negativamente a ambos indicadores, con el PIB cayendo un 3,5% y 3,3% respectivamente, y las telecomunicaciones retrocediendo un 0,4% y 3,4% en los mismos años, evidenciando una sensibilidad del sector a las fluctuaciones macroeconómicas.
El período entre 2017 y 2019 fue particularmente desafiante para las telecomunicaciones, que registraron variaciones negativas del 2,8%, 2,6% y 0,9%, respectivamente, incluso con la recuperación del PIB. Esta divergencia apuntó a la existencia de desafíos estructurales persistentes en el sector, los cuales se agravaron por la pandemia de 2020, resultando en caídas superiores al 3% para ambos indicadores y reflejando una casi paralización económica. La recuperación del PIB en 2021 (4,8%) y 2022 (3%) no fue acompañada por un crecimiento equivalente en las telecomunicaciones, que continuaron en terreno negativo, con caídas del 0,2% y 6,7% respectivamente, sugiriendo dificultades continuas en la adaptación y expansión de la infraestructura.
En 2023, se observó un punto de inflexión, con ambos indicadores creciendo por encima del 3%, lo que indica una recuperación sincronizada, impulsada por inversiones en infraestructura, como la tecnología 5G. El año 2024 consolidó esta recuperación, con el sector de las telecomunicaciones creciendo un 4,8%, superando el PIB del 3,4%. Este sólido desempeño refleja la consolidación de las redes 5G, iniciadas con la subasta de espectro en 2021, y el aumento de la demanda en una economía cada vez más digitalizada. La modernización de las telecomunicaciones, por lo tanto, se ha convertido en un factor crucial para el avance de la agricultura, como lo demuestra la Ley nº 11.475/2022, que instituyó la Política Nacional de Incentivo a la Agricultura de Precisión, y el Decreto nº 12.023/2024, que creó el Plan Estructural de Redes de Telecomunicaciones para expandir el 5G en áreas rurales.
A pesar de los avances generales en conectividad, la realidad rural brasileña aún enfrenta barreras significativas. Datos del IBGE (PNAD Continua 2022) indicaron que el 87,2% de las personas mayores de diez años utilizan internet, siendo la telefonía móvil el principal medio de comunicación, representando el 98,9% de los accesos, en contraste con microcomputadoras, televisores y tabletas. La cobertura de redes móviles creció del 86,2% al 92,0% en los hogares totales entre 2016 y 2022. Sin embargo, en áreas rurales, solo el 69,4% de los hogares poseían telefonía celular y el 78,1% utilizaban internet, con obstáculos como la falta de habilidad digital, la necesidad o el alto costo del servicio.
La cobertura móvil, según Anatel, alcanza al 91,16% de los residentes, siendo el 99,57% en áreas urbanas y el 45,56% en áreas rurales, distribuida en 5.565 municipios con siete operadores. El Índice Brasileño de Conectividad (IBC), de julio de 2024, mostró que los accesos por tecnología eran: 2G (7,7%), 3G (7,2%), 4G (73,3%) y 5G (11,8%). Estos datos evidencian que, aunque el 5G está en expansión, la mayoría de los usuarios rurales aún dependen del 4G, lo que resalta la necesidad de avances para que la tecnología de quinta generación alcance a un mayor número de usuarios en el campo. La precariedad de la infraestructura de fibra óptica y el alto costo de instalación de torres en lugares remotos persisten como obstáculos sustanciales, agravando la exclusión digital.
El análisis comparativo con países de extensiones territoriales similares, como Estados Unidos y Australia, reveló desafíos comunes en la expansión de las telecomunicaciones rurales. En estos países, la baja viabilidad económica y las barreras geográficas también generan exclusión digital e impactan la agropecuaria. En EE. UU., la Federal Communications Commission (FCC) señaló que el 15% de los hogares rurales carecen de banda ancha fija en 2025, porcentaje que sube al 20% en áreas más remotas. Programas como el ReConnect Program, del Departamento de Agricultura (USDA), que financia la infraestructura rural, enfrentan dificultades similares a las de Brasil en regiones de acceso desafiante.
En Australia, el Índice Australiano de Inclusión Digital (RMIT University) indicó que, entre 2020 y 2023, el 9,4% de la población permaneció excluida, con destaque para pueblos indígenas (21,3%), ancianos y residentes remotos (32,6%). La desigualdad de acceso se agrava con el fin de las redes 3G en 2024, resultando en cobertura limitada. Redes inalámbricas fijas y satelitales, como la Sky Muster de NBN Co, ofrecen velocidades lentas y son vulnerables a desastres naturales. La distancia geográfica también eleva los costos de mantenimiento y la falta de proveedores aumenta los precios. Los desafíos en EE. UU. y Australia son, por lo tanto, análogos a los de Brasil, con la implementación del 5G lenta en los tres países, limitando el avance de la agricultura de precisión y exigiendo políticas flexibles y estrategias inclusivas para poblaciones vulnerables.
Ante este escenario, el estudio propuso una sistemática para la toma de decisiones en la agricultura, fundamentada en un análisis multicriterio, con el objetivo de optimizar las inversiones en comunicación rural. Esta sistemática fue desarrollada para ayudar a gestores e inversores en la elección de la tecnología más adecuada para cada realidad local, considerando factores técnicos, ambientales, económicos, sociales, de gestión y de resiliencia. La metodología empleada utilizó una escala de valor de uno a cinco, donde un punto indica una tecnología pésima para un criterio y cinco puntos indican excelencia. Este enfoque permitió una evaluación de desempeño que considera la adaptabilidad de cada tecnología a los desafíos específicos del entorno rural.
La sistemática incluyó la asignación de pesos a cada criterio de evaluación, reflejando su importancia estratégica. Criterios críticos, como el mapeo del terreno y la priorización de la conectividad para las escuelas, recibieron un peso de cinco, mientras que criterios importantes, pero que no inviabilizan el proyecto, como la participación de las poblaciones locales, recibieron un peso de dos o tres. Esta ponderación asegura que los aspectos vitales para la comunidad tengan un mayor impacto en el resultado final. La puntuación final de cada tecnología es el reflejo de la suma de los valores ponderados, garantizando que una tecnología con alta velocidad, por ejemplo, no se destaque si es frágil ante desastres naturales o muy cara para el mantenimiento local.
La estructura de macrobloques, con porcentajes de influencia en el resultado final, se estableció para evitar distorsiones y garantizar un equilibrio democrático entre los temas. La categoría “Tecnología y Cobertura” recibió el mayor peso, con un 25%, definiendo la funcionalidad técnica y el alcance de la solución. “Geografía y Acceso” tuvo un 20%, asegurando el respeto a la topografía local. “Aplicaciones Sociales” y “Costo y Gobernanza” recibieron un 15% cada una, equilibrando el beneficio real con la viabilidad financiera. “Sostenibilidad” y “Seguridad” tuvieron un 10% cada una, y “Compromiso” un 5%, funcionando como pilares de soporte. Esta distribución impide que una tecnología sea elegida solo por ser barata, si falla en aspectos sociales o ambientales.
A partir de esta estructura, se desarrolló una lista de verificación detallada para el análisis e implementación de nuevas tecnologías de comunicación en el campo, abarcando siete categorías principales. La primera categoría, “Análisis del contexto local” (peso 20%), incluye mapeo del terreno, densidad poblacional, riesgos climáticos y accesibilidad. La segunda, “Impacto ambiental” (peso 10%), se enfoca en la preservación ambiental, sostenibilidad energética y consulta a las comunidades. La tercera, “Elección de la tecnología” (peso 25%), evalúa la adecuación al contexto, escalabilidad, resiliencia, cobertura, costo de implementación y velocidad de conexión. La cuarta, “Beneficios para la comunidad” (peso 15%), considera el acceso a la educación, salud digital, oportunidades económicas e inclusión social.
La quinta categoría, “Planificación y mantenimiento” (peso 15%), aborda la relación costo-beneficio, la capacitación local, las asociaciones y el monitoreo. La sexta, “Riesgos y mitigaciones” (peso 10%), trata de desastres naturales, vandalismo/robo, obsolescencia y resiliencia/mantenimiento. Finalmente, la séptima categoría, “Compromiso y comunicación” (peso 5%), involucra consulta pública, transparencia y educación digital. Este checklist, con sus pesos y criterios, ofrece una guía práctica y objetiva para la toma de decisiones, convirtiendo la complejidad de las variables en una herramienta estructurada de evaluación, que considera la realidad de un país continental como Brasil.
La comparación de las diferentes tecnologías de conectividad para áreas rurales y remotas, utilizando la matriz de evaluación multicriterio, reveló que la Solución Híbrida, que combina diferentes tecnologías, obtuvo la mayor puntuación total, con 371 puntos. Este resultado sugiere que el enfoque más eficaz no es la adopción de una única tecnología, sino la combinación de varias, adaptándose a las necesidades específicas de cada lugar. La Solución Híbrida se destacó en factores como la participación de la población, la buena escalabilidad y la durabilidad de los equipos, lo que indica su flexibilidad y capacidad para adaptarse a escenarios complejos.
Las tecnologías de Red Comunitaria y Radio/Microondas también presentaron puntuaciones elevadas, con 340 y 336 puntos, respectivamente. La Red Comunitaria se destacó por su fuerte involucramiento social y por la capacidad de atender comunidades marginadas, convirtiéndola en una opción ideal para proyectos de inclusión. La Radio/Microondas fue valorada por su robustez y facilidad de mantenimiento en ambientes rurales. Estas soluciones demostraron ser más adecuadas para la mayoría de los escenarios rurales brasileños debido a su viabilidad económica, robustez técnica y capacidad de promover autonomía local, conforme al análisis de los criterios ponderados.
Por otro lado, el Satélite LEO y la Red 4G/5G alcanzaron puntuaciones intermedias. El Satélite LEO se destacó por su capacidad de cubrir grandes áreas con poca infraestructura, obteniendo la mayor nota en el criterio de mapeo de terreno. El 4G/5G, por su parte, presentó buen desempeño en capacidad de expansión y velocidad. Sin embargo, ambas tecnologías perdieron puntos en factores como el costo inicial y la necesidad de infraestructura compleja, que son desventajas significativas en áreas remotas. Las tecnologías de Fibra Óptica y Feixes Laser (FSO) obtuvieron las puntuaciones más bajas. La fibra óptica, aunque ideal en áreas más densas, se mostró inviable para terrenos de difícil acceso o con poblaciones muy dispersas. El Feixe Laser, a pesar de ser rápido, se reveló muy vulnerable a riesgos ambientales como lluvias o niebla, lo que lo convierte en una opción menos resiliente.
El análisis de los resultados demostró claramente que no existe una solución única y universal para conectar áreas rurales. La mejor tecnología depende de una evaluación detallada de los factores locales, y la Solución Híbrida emergió como la más ventajosa debido a su naturaleza flexible, que permite combinar lo mejor de cada tecnología. Por ejemplo, un proyecto puede utilizar una conexión vía satélite para una región muy remota y distribuir la señal en una aldea cercana a través de una red comunitaria o de radio. La principal conclusión es que la colaboración entre diferentes tecnologías y entre las propias comunidades y empresas es el camino más eficaz para el éxito de la conectividad rural.
Los puntos críticos identificados incluyen los altos costos iniciales y de mantenimiento en casi todas las tecnologías, especialmente en las más sofisticadas como fibra, satélite y cables submarinos. La resiliencia a riesgos ambientales aún es frágil en algunas opciones, como radio y Wi-Fi comunitario, y la protección contra vandalismo y la durabilidad de los equipos representan desafíos en las soluciones más expuestas. Como estrategias, se destacó que no existe una tecnología perfecta, y la elección debe considerar el contexto local: satélite o radio para áreas rurales dispersas, Wi-Fi comunitario para comunidades pequeñas y organizadas, y fibra o 5G para áreas urbanas y de alta demanda.
En resumen, la investigación evidenció que la precariedad de la conectividad rural en Brasil es un cuello de botella estructural para el agronegocio, con desafíos similares a los enfrentados por países continentales como EE. UU. y Australia. La sistemática de análisis multicriterio propuesta, con su checklist ponderado y la comparación detallada de las tecnologías, demostró que las soluciones híbridas y adaptadas a la realidad local son las más eficaces. Este enfoque ofrece un soporte robusto para la toma de decisiones, permitiendo la optimización de inversiones y la viabilización de la transformación digital en el campo, al considerar la complejidad de los factores técnicos, económicos, sociales y ambientales.
4. Conclusión
El presente estudio tuvo como objetivo analizar los cuellos de botella y desafíos de las infraestructuras de comunicación en Brasil, con foco en las regiones rurales, y proponer una sistemática para la toma de decisiones en la agricultura, fundamentada en un análisis multicriterio. Se verificó que la precariedad de la conectividad rural constituye un cuello de botella estructural para el agronegocio brasileño, presentando desafíos análogos a los enfrentados por países de dimensiones continentales como Estados Unidos y Australia. Se observó que, a pesar de los avances en la cobertura general, la realidad del campo aún carece de infraestructura adecuada, con barreras significativas como el alto costo de implantación y la baja habilidad digital de la población. El análisis detallado de las alternativas tecnológicas contemporáneas demostró que las soluciones híbridas, que combinan diferentes tecnologías, emergieron como las más eficaces y adaptables a la diversidad de los escenarios rurales. Se identificó que no existe una solución única y universal, siendo la elección de la tecnología más adecuada dependiente de una evaluación pormenorizada de los factores locales, incluyendo aspectos técnicos, económicos, sociales y ambientales.
La principal contribución de este trabajo reside en la proposición de una sistemática de análisis multicriterio, materializada en una lista de verificación detallada y una matriz de puntuación ponderada. Esta herramienta ofrece un soporte robusto para gestores e inversores, convirtiendo la complejidad y la subjetividad de las variables técnicas en un proceso objetivo de evaluación, lo que permite optimizar inversiones y reducir incertidumbres en la implantación de proyectos de conectividad rural. Aunque la sistemática proporciona un punto de partida lógico y estructurado, se reconoce que su valor reside en la capacidad del tomador de decisiones de ajustar los pesos de los criterios a su realidad específica, transformando elecciones potencialmente intuitivas en decisiones informadas. Para estudios futuros, se sugiere la validación de este modelo con datos primarios y su sofisticación por medio de análisis estadísticos, con el fin de mejorar aún más su precisión y aplicabilidad.
Referencias Bibliográficas
Anatel. 2024. Plano Estrutural de Redes de Telecomunicações (PERT). Disponível em: https://www.gov.br/anatel/pt-br/dados/infraestrutura/pert, acessado em 06 de abril de 2025.
CEPEA. 2024. Sumário Executivo – PIB do Agronegócio. Disponível em https://www.cepea.org.br/upload/kceditor/files/PIB%20do%20Agroneg%c3%b3cio_Sum%c3%a1rio%20Executivo_3TRI2024.pdf, acessado em 02 de abril de 2025.
IBGE. 2022. Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios Contínua. Disponível em
https://biblioteca.ibge.gov.br/visualizacao/livros/liv102040_informativo.pdf, acessado em 19 de abril de 2025.
IBGE. 2025. Produto Interno Bruto. Disponível em https://www.ibge.gov.br/explica/pib.php,
acessado em 18 de abril de 2025.
Ministério da Fazenda. 2025. Valor Bruto da Produção Agropecuária. Disponível em
https://www.gov.br/fazenda/pt-br/central-de-conteudo/publicacoes/conjuntura
economica/agricola/2025/2025-04-10-vbp-marco.pdf, acessado em 18 de abril de 2025.
RMIT University, 2023. Índice de Inclusión Digital Australiano. Principales hallazgos y próximos pasos – Índice Australiano de Inclusión Digital, accedido el 20 de abril de 2025.
Artículo proveniente del Trabajo de Conclusión de Curso de Especialización en Agronegocios del MBA USP/Esalq
Más información sobre el curso; haga clic aquí:
