Artículo

Negocios

20 de octubre de 2025

Indicadores de producción de frutas en el Nordeste brasileño

Autores: Marina Ximenes de Lima Oliveira y Maysa Pereira Tomé

DOI: 10.22167/2675-6528-2024083
E&S 2025, 6: e2024083

Históricamente, la región Nordeste brasileña tuvo su economía basada en el modelo agroexportador de monocultivos, con énfasis en la producción de caña de azúcar, algodón y cacao. Sin embargo, con la introducción de nuevas tecnologías, inversiones en infraestructura y políticas de incentivo a la actividad, hubo el desarrollo de la fruticultura, a partir principalmente del riego implementado por el gobierno federal[1].

En este contexto, la fruticultura del Nordeste presenta un alto rendimiento productivo, logrado debido a las condiciones climáticas favorables de la región, con énfasis en la luminosidad, la alta temperatura y la baja humedad relativa media del aire. Estos factores otorgan a la región una ventaja comparativa en relación con el Sur y el Sudeste en la producción de variedades de frutas[2].

La producción se lleva a cabo a gran escala y la demanda es expresiva tanto en el mercado interno como en el externo. Según datos de la Asociación Brasileña de Productores Exportadores de Frutas y Derivados [Abrafrutas][3], la región fue responsable de la exportación de más de 390 mil toneladas de frutas en 2021, lo que contribuyó positivamente a la balanza comercial brasileña.

Ante la relevancia del tema para el escenario socioeconómico de Brasil, este estudio tiene como objetivo principal caracterizar la evolución de la fruticultura en el Nordeste brasileño y analizar, de modo cuantitativo, el comportamiento de la producción de frutas en el período de 2013 a 2022.

Para ello, se realizó la recopilación de datos relacionados con la producción de fruticultura en el Nordeste brasileño en los últimos 10 años (2013 a 2022), a través de la plataforma del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Se recopilaron datos sobre la producción de plátano, coco, guayaba, naranja, mango, uva, piña, sandía y melón disponibles en el Sistema de Recuperación Automática del IBGE (Sidra)[4].

Las variables seleccionadas para este estudio fueron: área cosechada en hectáreas (ha), cantidad producida en toneladas (t), valor de la producción en reales (R$) y rendimiento medio (kg/ha). Los datos fueron tabulados con la ayuda del software Microsoft Excel® y analizados mediante medidas descriptivas y de variabilidad para comparar entre los años 2013 y 2022. Se realizó análisis de regresión lineal para las variables cantidad producida y valor de la producción. 

Se recopilaron datos pluviométricos de la región para verificar la correlación entre las medias pluviométricas anuales y la cantidad de frutas producidas por estado, basándose en la base de datos del Instituto Nacional de Meteorología (Inmet)[5]. Para cuantificar la influencia del volumen de precipitaciones en los estados sobre la variación de la producción anual de frutas, se aplicó la fórmula de correlación de Pearson.

El área cosechada en hectáreas de las frutas en estudio, presentada en la Tabla 1, indica que la producción de banano en la región registró, en los últimos 10 años, las mayores áreas cosechadas, con un valor medio de 183.604 ha. A continuación, destacó el área destinada al cultivo del coco, con una media de 175.641 ha, y, en la tercera posición, el área de la naranja, con una media de 106.974 ha. Por el contrario, el cultivo de guayaba presentó la menor media, de 9.377 ha.

El análisis de los datos del coeficiente de variación (c.v.) indica que el cultivo de la sandía presentó un alto valor del 18,36%, lo que revela una mayor variabilidad en el área cosechada a lo largo de los años. En contrapartida, el cultivo del banano presentó menor variabilidad, con un c.v. del 3,48%, lo que demuestra estabilidad del área de cultivo durante el período analizado.

Tabla 1. Análisis descriptivo del área cosechada, en hectáreas, de los cultivos de banano, coco de bahía, guayaba, naranja, mango, uva, piña, sandía y melón en el Nordeste brasileño, del período de 2013 a 2022

La CulturaMediaDesviación estándarCoeficiente de variación (%)
Plátano183.604 ha6.386 ha3,48
Naranja106.974 ha15.259 ha14,26
Mango50.707 ha4.951 ha9,76
Sandía34.381 ha6.313 ha18,36
Piña22.090 ha1.352 ha6,12
Melón20.925 ha2.174 ha10,39
Baya10.385 ha636 ha6,12
Guayaba9.377 ha1.381 ha14,73
Coco de Bahia175.641 ha24.473 ha13,93
Fuente: Resultados originales de la investigación.
Nota: ha: hectáreas.

Con relación a la cantidad de frutas producidas en toneladas (Tabla 2), el banano presentó la mayor media de producción, seguido por la naranja y el coco bahía, cuyas medidas fueron, respectivamente, 2.302.630 t, 1.363.710 t y 1.158.472 t. Esto indica que, entre las frutas en estudio, estas fueron producidas en mayor cantidad en la región. Sin embargo, la guayaba presentó la menor media en el período de 2013 a 2022, con una cantidad media de 233.699 t.

Los coeficientes de variación mostraron cambios en la cantidad producida a lo largo de los años. El coco de Bahía presentó el mayor coeficiente de variación, 32,43%, lo que sugiere una mayor variación en la producción en relación con la media durante el período. Por el contrario, el plátano presentó el menor coeficiente de variación, 4,70%, lo que indica estabilidad de la producción agrícola a lo largo de los años analizados.

Tabla 2. Análisis descriptivo de la cantidad producida en toneladas de los cultivos de banano, coco de Bahía, guayaba, naranja, mango, uva, piña, sandía y melón en el Nordeste brasileño del año 2013 a 2022

La Cultura      MediaDesviación estándarCoeficiente de variación (%)
Plátano2.302.630 t108.196 t4,70
Naranja1.363.710 t280.181 t20,55
Mango959.819 t216.075 t22,51
Sandía685.120 t111.665 t16,30
Piña576.815 t54.792 t9,50
Melón567.842 t52.659 t9,27
Baya422.218 t88.681 t21,00
Guayaba233.699 t58.746 t25,14
Coco de Bahia1.158.472 t375.709 t32,43
Fuente: Resultados originales de la investigación..
Nota. t: toneladas.

Para la variable valor de la producción en reales de las frutas en estudio en el Nordeste brasileño, el plátano, la uva y el mango presentaron valores medios de R$ 2.463.054,00; R$ 1.251.115,00; y R$ 1.014.624,00, respectivamente (Tabla 3). En contrapartida, la guayaba presentó el menor valor, de R$ 360.450,00.

Tabla 3. Análisis descriptivo del valor de la producción en reales de los cultivos de banano, coco de Bahía, guayaba, naranja, mango, uva, piña, sandía y melón en el Nordeste brasileño del año 2013 a 2022

La CulturaMediaDesviación estándarCoeficiente de variación (%)
Plátano(BRL) 2.463.054,00(BRL) 652.586,0026,49
Naranja(BRL) 647.805,00(BRL) 119.862,0018,50
Mango(BRL) 1.014.624,00(BRL) 445.863,0043,94
Sandía(BRL) 413.692,00(BRL) 128.181,0030,98
Piña(BRL) 695.917,00(BRL) 64.788,009,31
Melón(BRL) 547.241,00(BRL) 118.703,0021,69
Baya(BRL) 1.251.115,00(BRL) 450.182,0035,98
Guayaba(BRL) 360.450,00(BRL) 153.533,0042,59
Coco de Bahia(BRL) 774.839,00(BRL) 143.721,0018,55
Fuente: Resultados originales de la investigación.

En cuanto al rendimiento medio de la producción agrícola de las frutas en estudio (Tabla 4), la uva presentó los mayores rendimientos medios, seguida por el melón y la piña, con valores de 40.406 kg/ha; 27.186 kg/ha y 26.070 kg/ha, respectivamente. Sin embargo, el coco de Bahía mostró el menor rendimiento medio, de 7.234 kg/ha.

Además, la uva reveló el mayor c.v. (17,06%), lo que indica una gran variación en los rendimientos a lo largo de los años. Por otro lado, el cultivo del banano marcó el menor c.v. (3,77%), lo que demuestra una menor variación en el rendimiento de la producción agrícola durante el período del estudio.

Tabla 4. Análisis descriptivo del rendimiento medio de los cultivos de plátano, coco, guayaba, naranja, mango, uva, piña, sandía y melón en el Nordeste brasileño del año 2013 a 2022

La CulturaMediaDesviación estándarCoeficiente de variación (%)
Plátano12.544 kg/ha473 kg/ha3,77
Naranja12.654 kg/ha816 kg/ha6,45
Mango18.774 kg/ha2.889 kg/ha15,39
Sandía20.032 kg/ha1.178 kg/ha5,88
Piña26.070 kg/ha987 kg/ha3,79
Melón27.186 kg/ha1.219 kg/ha4,48
Baya40.406 kg/ha6.892 kg/ha17,06
Guayaba24.580 kg/ha3.027 kg/ha12,31
Coco de Bahia7.234 kg/ha957 kg/ha13,24
Fuente: Resultados originales de la investigación.
Nota. Kg/ha: kilo por hectárea.

El análisis de regresión lineal entre las variables cantidad producida y el valor de la producción indicó una relación positiva significativa (p < 0,05) para las frutas melón, guayaba y mango. Esto significa que, cuando aumenta la cantidad producida, también aumenta el valor de la producción (Figura 1). Para el cultivo del melón, el 89% de la variación en el valor es explicada por la cantidad producida; para la guayaba, el 87%; y para el mango, el 97%. Estos resultados indican que otros factores, además de la cantidad producida, pueden influir en el valor de las frutas en la región en estudio.

Figura 1. Cantidad producida en toneladas (t) y valor de la producción en reales (R$) de las frutas melón, guayaba y mango en el noreste brasileño en el período de 2013 a 2022
Fuente: Resultados originales de la investigación.

Los resultados evidenciados son explicados por innumerables factores, principalmente por las particularidades de la región Nordeste. Entre estas particularidades, se pueden destacar suelos con elevada variación de texturas, que van de suelos arenosos a arcillosos, con baja fertilidad natural y áreas de acidez elevada[6]. Además, está la presencia predominante de clima árido y semiárido en la región[1].

Sin embargo, el riego resultó en un mayor dinamismo en ciertas áreas, debido al aprovechamiento de los recursos naturales disponibles, como agua y tierra, elementos fundamentales para la fruticultura de regadío[7].

Sin embargo, Vidal[8] destacó que existen limitaciones en la región que comprometen la producción y la sostenibilidad, con énfasis en la cadena de cítricos, además de la ocurrencia de plagas y enfermedades. En este contexto, se destacan limitaciones de suelos con baja fertilidad natural y presencia de horizontes densos, que confieren alta resistencia a la penetración radicular, cambios climáticos con intensificación de sequías y aumento de las temperaturas; y ausencia de plan de diversificación de copa, portainjerto y sus combinaciones.

Para el cultivo de la uva, la principal tecnología responsable de grandes cambios en el sistema productivo y del aumento de la rentabilidad de la actividad fue el mejoramiento genético de las plantas[9]. Al igual que la uva, los niveles de productividad de coco de Bahía en la región están relacionados con la variedad explotada, el uso de tecnologías y factores edafoclimáticos, entre otros[10].

El incremento en la producción de mango, según Lima et al.[9], se debe principalmente al uso de tecnologías para el manejo de la floración, que permiten la producción en momentos adecuados para la comercialización; a las fertilizaciones realizadas con base en el monitoreo de muestras de suelo y vegetal, para reponer minerales conforme las demandas de cada fase fenológica; y al manejo fitosanitario enfocado al control de enfermedades y plagas.

Al analizar la correlación entre los datos de pluviosidad media y la producción de frutas, se observa variación entre los años para los diferentes cultivos en estudio. En la correlación entre la media pluviométrica anual del estado de Paraíba y la cantidad producida de piñas, el coeficiente de correlación (r) fue -0,05, lo que indica correlación negativa entre las dos variables (Figura 2).

Esto evidencia que la cantidad de lluvia y la producción de piña están inversamente relacionadas. La correlación negativa también se evidenció entre la precipitación media y la producción de uvas en el estado de Pernambuco, con r = -0,41 (Figura 3), y entre la precipitación media del estado de Rio Grande do Norte y la producción de melones, con coeficiente de Pearson r = -0,15 (Figura 4).

Figura 2. Análisis de la correlación entre la pluviometría media anual y la producción de piña en Paraíba en el período de 2013 a 2022
Fuente: Resultados originales de la investigación.
Figura 3. Análisis de la correlación entre la pluviometría media anual (a) y la producción de uva (b) en Pernambuco en el período de 2013 a 2022
Fuente: Resultados originales de la investigación.
Figura 4. Análisis de la correlación entre la pluviometría media anual (a) y la producción de melón (b) en Rio Grande do Norte en el período de 2013 a 2022
Fuente: Resultados originales de la investigación.

La misma tendencia de correlación negativa se evidenció en los estados de Maranhão y Alagoas. En Maranhão, el coeficiente de correlación r= -0,96 indicó una relación inversa entre la cantidad de lluvia y la producción de guayaba (Figura 5). En Alagoas, la correlación entre la precipitación media anual y la producción de mangos fue r= -0,59 (Figura 6).

Figura 5. Análisis de la correlación entre la pluviometría media anual (a) y la producción de guayaba (b) en Maranhão en el período de 2013 a 2022
Fuente: Resultados originales de la investigación.
Figura 6. Análisis de la correlación entre la pluviometría media anual (a) y la producción de mango (b) en Alagoas en el período de 2013 a 2022
Fuente: Resultados originales de la investigación.

Aún en relación con la pluviosidad media anual y la producción de frutas, en el estado de Piauí, el coeficiente de correlación (r) fue 0,34 (Figura 7), lo que indica una relación moderada positiva entre la cantidad de lluvia y la producción de sandía. En general, cuando la cantidad de lluvia aumenta, la producción de sandía también tiende a aumentar. Para la producción de naranjas en el estado de Sergipe, el coeficiente de correlación de Pearson fue 0,51 (Figura 8), lo que demuestra una relación positiva entre la cantidad de lluvia y la producción de naranjas.

En el estado de Ceará, el coeficiente de Pearson fue de 0,06 (Figura 9) cuando se relacionó el índice pluviométrico con la producción de coco. Para el estado de Bahía, con base en la producción de plátanos, el coeficiente de correlación de Pearson identificado fue de 0,16 (Figura 10), lo que evidencia la relación entre la cantidad media anual de lluvia y la cantidad producida de plátano.

Figura 7. Análisis de la correlación entre la pluviometría media anual (a) y la producción de sandía (b) en Piauí en el período de 2013 a 2022
Fuente: Resultados originales de la investigación.
Figura 8. Análisis de la correlación entre la pluviometría media anual (a) y la producción de naranja (b) en Sergipe en el período de 2013 a 2022
Fuente: Resultados originales de la investigación.
Figura 9. Análisis de la correlación entre la pluviometría media anual (a) y la producción de coco de bahía (b) en Ceará en el período de 2013 a 2022
Fuente: Resultados originales de la investigación.
Figura 10. Análisis de la correlación entre la pluviometría media anual (a) y la producción de plátano (b) en Bahía en el período de 2013 a 2022
Fuente: Resultados originales de la investigación.

El resultado del análisis de la piña puede ser explicado según Sanches y Matos[11] la siembra de la piña debe ocurrir al final de la estación seca y se extiende hasta la estación lluviosa. En áreas tropicales con lluvias regulares o con irrigación, la siembra ocurre durante todo el año, y el agua es imprescindible.

Para la producción de uvas en el estado de Pernambuco, la lluvia continua perjudica la planta, como destacó Garrido[12], principalmente durante la brotación y el florecimiento, debido al aborto de bayas y a la ocurrencia de enfermedades fúngicas, y durante la maduración y la cosecha de los frutos, por el riesgo de agrietamiento de las bayas y por la incidencia de pudriciones en los racimos.

Para la producción de melón en el estado de Rio Grande do Norte, esta tendencia puede haber ocurrido porque el período lluvioso provoca diversos factores que reducen la cantidad producida y la calidad de la fruta. Entre estos factores, se destacan las enfermedades en los períodos de alta pluviosidad, con énfasis en la mancha acuosa, causada por Acidovorax citrulli. Por otro lado, el tiempo seco favorece el buen desarrollo de los frutos, ya que reduce la ocurrencia de enfermedades[13].

La tendencia negativa observada para el cultivo de guayaba se debe a que el guayabo es muy exigente en cuanto a las condiciones hídricas, y su cultivo es satisfactorio solo en regiones donde la precipitación anual varía entre 800 y 1.000 mm. Además, los períodos de alta necesidad hídrica del guayabo pueden resultar en la formación de frutos pequeños y, consecuentemente, en una menor producción por planta[14].

En el cultivo del mango, se observa interferencia negativa, ya que el mangal necesita una estación seca para la vegetación y la fructificación, puesto que la diferenciación floral ocurre después del final de la estación lluviosa. Cuando las lluvias ocurren durante el período de floración, hay una reducción de la polinización, de la permanencia del fruto en el árbol y de la cantidad producida[15].

El resultado evidenciado para el cultivo de la sandía se explica por la escasez de agua, que afecta directamente la producción[16]. La absorción de los nutrientes depende de la dilución de estos por el agua: la falta de agua en el suelo impide la absorción de nutrientes por la planta, y el exceso de agua puede causar la lixiviación de estos minerales[17].

El resultado expresado para la cantidad de naranjas en el estado de Sergipe, en función de la precipitación media anual, puede explicarse por la exigencia hídrica de la planta. Alves y Melo[18] afirman que el cultivo de cítricos exige un volumen de agua entre 1.900 y 2.400 mm, con un mínimo en torno a los 1.300 mm.

En relación a la producción de coco de Bahía, la cantidad producida depende de la pluviosidad total y de la distribución anual de las lluvias en la región. La exigencia hídrica es de alrededor de 1.500 mm, uniformemente distribuida a lo largo del año[19]. La producción de bananas también está fuertemente influenciada por el régimen pluviométrico de la región de Bahía. Conforme Borges y Souza[20], las mayores producciones de banana están asociadas a una precipitación total anual de 1.900 mm, bien distribuida en el transcurso del año, es decir, 160 mm/mes y 5 mm/día.

El aumento de la producción de frutas en el Nordeste, incluso ante las limitaciones edafoclimáticas, evidencia la relevancia de los avances tecnológicos en el fortalecimiento de la actividad. El análisis de la evolución de la fruticultura entre 2013 y 2022 permitió comprender el comportamiento de la producción en el período y destacó no solo el crecimiento del sector, sino también las diferencias significativas entre cultivos y regiones, sobre todo en función de la variabilidad de los índices pluviométricos.

Estos resultados refuerzan la necesidad de estrategias de manejo más eficientes, como la definición de calendarios de cultivo ajustados a las exigencias hídricas de las especies, de modo a asegurar la sostenibilidad de la actividad y la continuidad de la rentabilidad para los productores. Por lo tanto, abren espacio para futuras investigaciones orientadas a la comprensión de los efectos de los cambios climáticos sobre la fruticultura regional, a la evaluación de la eficacia de las políticas públicas de incentivo al sector y al estudio de la adopción de tecnologías de riego y manejo sostenible, capaces de ampliar la resiliencia y la competitividad de la fruticultura nordestina.

REFERENCIAS

[1] Santana, J.V.F. 2023. Efeitos econômicos da fruticultura irrigada no Nordeste. Trabalho de Conclusão de Curso. Goiânia: Pontifícia Universidade Católica de Goiás, Goiânia, GO.

[2] Vidal, M.F. 2018. Fruticultura na área de atuação do BNB. Caderno Setorial Escritório Técnico de Estudos Econômicos do Nordeste. Disponível em: https://www.bnb.gov.br/s482-dspace/handle/123456789/102. Acesso em: 02 de abr. 2024.

[3] Associação Brasileira dos Produtores e Exportadores de Frutas e Derivados- ABRAFRUTAS. 2023. Conheça a região Nordeste do Brasil e sua importância na fruticultura brasileira. Disponível em: https://abrafrutas.org/2023/06/conheca-a-regiao-nordeste-do-brasil-e-sua-importancia-na-fruticultura brasileira/#:~:text=No%20que%20diz%20respeito%20%C3%A0,frutas%20mais%20produzidas%20na%20regi%C3%A3o. Acesso em: 14 out. 2023.

[4] Sistema IBGE de Recuperação Automática- SIDRA. 2024. Produção agrícola municipal. Disponível em: https://sidra.ibge.gov.br/. Acesso em: 10 de mar. 2024.

[5] Instituto Nacional de Meteorologia- INMET. 2024. Banco de Dados Meteorológicos do INMET. Disponível em: https://bdmep.inmet.gov.br/. Acesso em: 01 de mar. de 2024.

[6] Marques, F. A.; Nascimento, A. F. ; Araujo Filho, J. C. de; SILVA, A. B. 2014. Solos do Nordeste. Disponível em: https://www.embrapa.br/en/busca-de-publicacoes/-/publicacao/1003864/solos-do-nordeste. Acesso em: 06 de abr. 2024.

[7] Nascimento, W.P. 2023. A expansão de objetos técnico-científicos-informacionais na fruticultura irrigada do nordeste semiárido brasileiro e a sujeição da terra camponesa. Tese de Doutorado. Universidade Federal do Rio Grande do Norte, Natal, RN.

[8] Vidal, M.F. 2021. Produção de laranja na área de atuação do BNB. Caderno Setorial Escritório Técnico de Estudos Econômicos do Nordeste. Disponível em: https://www.bnb.gov.br/s482-dspace/bitstream/123456789/1041/1/2021_CDS_198.pdf. Acesso em: 01 de mar. de 2024.

[9] Lima, J. R. F.; Yuri, J. E.; Mouco, M. D. C.; Leao, P. D. S.; da Costa-Lima, T. C. 2021. Menos área cultivada, mais tecnologia na fruticultura de exportação: uva, manga e melão. Disponível em: https://www.embrapa.br/en/busca-de-publicacoes/-/publicacao/1131621/menos-area-cultivada-mais-tecnologia-na-fruticultura-de-exportacao-uva-manga-e-melao. Acesso em: 06 de abr. 2024.

[10] Brainer, M. S. D. C. P.; Ximenes, L. F. 2020. Produção de coco: soerguimento das áreas tradicionais do Nordeste. Caderno Setorial Escritório Técnico de Estudos Econômicos do Nordeste. Disponível em: https://www.bnb.gov.br/s482-dspace/handle/123456789/387. Acesso em: 04 de abr. 2024.

[11] Sanches, N.F.; Matos, A.P. 2013. Abacaxi: O produtor pergunta, a Embrapa responde. Disponível em: https://mais500p500r.sct.embrapa.br/view/pdfs/90000025-ebook-pdf.pdf. Acesso em: 06 e abr. 2024

[12] Garrido, L. D. R.; Maia, J. D. G.; Ritschel, P. S.; Gava, R. 2017. Manual de identificação das doenças abióticas da videira. Disponível em: https://www.alice.cnptia.embrapa.br/alice/bitstream/doc/1078121/1/Manualdoencasabioticasvideira.pdf. Acesso em: 06 abr. 2024.

[13] Santos, G. R. dos; Juliâo, L.; Viana, M. M. 2012 Melão: tempo seco beneficia qualidade no Vale. Disponível em: https://cepea.esalq.usp.br/hfbrasil/edicoes/112/melao.pdf. Acesso em: 06 abr. 2024.

[14] Manica, I.; Icuma, I. M.; Junqueira, N. T. V.; Salvador, J. O.; Moreira, A.; Malavolta, E. 2000 Goiaba. Porto Alegre, RS: Cinco Continentes.

[15] Silva, A. P. G., de Moura, M. S. B., Sá, I., Souza, L., da Silva, L. F. B., & da Silva, T. G. F. 2010. Impacto do aquecimento global no zoneamento climático da mangueira para o Estado de Pernambuco. Disponível em: https://www.alice.cnptia.embrapa.br/alice/bitstream/doc/872799/1/AnaPaula.pdf. Acesso em: 06 de abr. 2024.

[16] Oliveira, A. L. R.; Moraes, S. R. P.; Gill Neto, A. G. 2010. Zoneamento Edafoclimático da Cultura da Melancia. Enciclopédia biosfera. 6(11): 01-11. DOI: https://doi.org/10.22238/rc2448269220191702212227.

[17] Gama, F.; Castro, N. M.; Leão, E.; Gonçalves, C.; Cardon, C.; Sarmento-Brum, R. B. C. 2011. Nutrição mineral e adubação na cultura da melancia. In: Santos, G. R.; Zambolim, L. Tecnologias para produção sustentável da melancia no Brasil, p. 19-44. Visconde do Rio Branco, MG: Suprema Gráfica e Editora LTDA.

[18] Alves, P. R B.; Melo, B.A. 2023. Cultura dos citros. Núcleo de Estudo em Fruticultura no Cerrado. Disponível em: http://www.fruticultura.iciag.ufu.br/citros2.htm . Acesso em: 06 de abr. de 2024.

[19] Fontes, H. R. F.; Ferreira, J. M. S.; Siqueira, L. A. 2002. Sistema de produção para a cultura do coqueiro. Aracaju: Embrapa Tabuleiros Costeiros. Disponível em: https://www.cpatc.embrapa.br/download/SP1.pdf . Acesso em: 06 de abr. de 2014.

[20] Borges, A.L.; Souza, L.S. 2021. Banana: relações/clima. [Acesso em: 06 de abril 2024]. Disponível em: https://www.embrapa.br/en/agencia-de-informacao-tecnologica/cultivos/banana/preproducao/especie/relacoes/clima#:~:text=As%20maiores%20produ%C3%A7%C3%B5es%20de%20banana,e%20no%20in%C3%ADcio%20da%20frutifica%C3%A7%C3%A3o . Acesso em: 06 de abr. 2024.

COMO CITAR

Oliveira, M.X.L.; Tomé, M.P. Indicadores de produção de frutas no Nordeste brasileiro. Revista E&S. 2025; 6: e2024083.

SOBRE LAS AUTORAS

Marina Ximenes de Lima Oliveira – Especialista en Agronegocios. Supervisora de Capacitación en el Servicio Nacional de Aprendizaje Rural [SENAR] en Pernambuco. Rua São Miguel, 1050, Afogados, 50770-720, Recife, Pernambuco, Brasil.

Maysa Pereira Tomé – Doctora en Entomología por la USP/Esalq. Profesora orientadora. Rua Cezira Giovanoni Moretti, 580, 13414-157, Piracicaba, São Paulo, Brasil.

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