03 de febrero de 2026
Impacto de los programas de fidelidad digital en el comportamiento del consumidor en el comercio minorista brasileño
Camila Resende Oliveira; Renê de Oliveira Joaquim dos Santos
Resumen elaborado por la herramienta ResumeAI, solución de inteligencia artificial desarrollada por el Instituto Pecege orientada a la síntesis y redacción.
El objetivo de este estudio fue investigar la relación de los programas digitales de fidelidad con el comportamiento del consumidor en el comercio minorista brasileño, analizando su influencia en las percepciones y acciones de compra. La investigación buscó identificar los motivadores para la adhesión y evaluar en qué medida estos programas trascienden el incentivo transaccional para construir lealtad genuina. En un mercado competitivo y digitalizado, comprender la eficacia de estas herramientas es un imperativo estratégico para retener clientes. La transición de mecanismos tradicionales a plataformas digitales amplió el potencial de recopilación de datos y personalización, transformando el compromiso y planteando nuevas cuestiones sobre la fidelidad del consumidor en la era digital. Este trabajo explora estas dinámicas, proporcionando un panorama de las percepciones de los consumidores brasileños.
La literatura sobre marketing relacional señala que el costo de adquisición de un nuevo cliente es superior al de retención (Kotler & Keller, 2012). En este contexto, los programas de fidelización surgieron como tácticas para fomentar la recompra. Reichheld (1996) argumenta que un pequeño aumento en la retención puede generar un gran impacto en la rentabilidad. Inicialmente, estos programas operaban con una lógica transaccional, recompensando la frecuencia con beneficios financieros. Sin embargo, la proliferación de programas similares llevó a la saturación, convirtiendo la diferenciación en un desafío. La mera oferta de descuentos ya no garantizaba la preferencia del consumidor, que participa en múltiples programas, demostrando una lealtad más situacional que actitudinal (Berry, 2002).
La digitalización del comercio minorista fue un punto de inflexión para las estrategias de fidelización. Las plataformas digitales permitieron la recopilación y el análisis de datos sobre el comportamiento del consumidor, como el historial de compras, la frecuencia y el ticket promedio. Esta capacidad analítica posibilitó un nuevo nivel de personalización, con ofertas y recompensas personalizadas que resuenan con las necesidades individuales (Lemon & Verhoef, 2016). Dowling y Uncles (1997) ya habían destacado que la eficacia de un programa reside en su capacidad de ofrecer un valor percibido más allá de lo financiero, abarcando conveniencia, reconocimiento y exclusividad. La tecnología digital hizo que la entrega de este valor agregado fuera más viable, transformando los programas de fidelidad en ecosistemas de relaciones con el cliente.
A pesar del avance tecnológico, persiste el debate sobre la naturaleza de la lealtad cultivada. Nunes y Drèze (2006) alertan sobre el riesgo de crear una “lealtad mercenaria”, en la que el cliente permanece fiel a la recompensa, y no a la marca, haciendo la relación frágil. La verdadera lealtad, según Aaker (1991), involucra un componente emocional y de identificación con los valores de la marca, algo difícilmente construido solo con incentivos económicos. Por lo tanto, la cuestión central de este estudio es si los programas digitales de fidelidad en Brasil están evolucionando de herramientas de retención transaccional a plataformas de construcción de relaciones, capaces de generar compromiso auténtico y sostenible.
La investigación se justifica por la necesidad de evaluar el retorno de la inversión de estas estrategias en el comercio minorista brasileño. El consumidor nacional posee particularidades culturales y económicas que influyen en su respuesta a los incentivos (Oliveira & Nunes, 2020). Analizar sus percepciones sobre beneficios, frecuencia de uso, impacto en la confianza y conexión emocional con las marcas permite trazar un diagnóstico de la efectividad de estos programas. Los resultados pueden ofrecer perspectivas a los gerentes de marketing, orientando el desarrollo de iniciativas de fidelización más alineadas a las expectativas del público y eficaces en la construcción de un diferencial competitivo duradero.
Para alcanzar los objetivos, el estudio adoptó un enfoque cuantitativo con finalidad descriptiva. La metodología fue elegida por su capacidad de medir y describir características y comportamientos de una población, permitiendo la identificación de patrones mediante análisis estadístico (Malhotra, 2019). El procedimiento técnico fue el levantamiento de campo (survey), con la aplicación de un cuestionario estructurado a una muestra, método adecuado para recopilar información primaria directamente de la fuente.
El instrumento de recolección fue un cuestionario en línea, estructurado en cuatro secciones. La primera contenía el término de consentimiento, explicitando los objetivos de la investigación y asegurando los principios éticos. La segunda sección, “Perfil del Encuestado”, recopiló datos sociodemográficos (rango de edad, género, ingresos, nivel educativo) para caracterizar la muestra. Las dos secciones finales investigaron las “Percepciones Sobre Programas de Fidelidad”. La tercera utilizó preguntas de opción múltiple para identificar los programas utilizados, los tipos de recompensa más motivadores y la frecuencia de uso. La cuarta y última sección empleó una escala Likert de cinco puntos (1 = “Totalmente en desacuerdo” a 5 = “Totalmente de acuerdo”) para medir actitudes y percepciones subjetivas, como el impacto de los programas en la confianza, la intención de recompra, la preferencia por la marca, el sentimiento de valoración y la conexión emocional, un enfoque validado para la medición de constructos psicológicos en marketing (Sheth & Parvatiyar, 2000).
La muestra estuvo compuesta por 83 encuestados, seleccionados mediante muestreo no probabilístico de carácter intencional. El criterio de inclusión era ser consumidor de marcas con presencia online en Brasil y participar en al menos un programa de fidelización digital. Aunque no permite generalización estadística, el muestreo fue adecuado para los objetivos descriptivos, garantizando que los datos se recopilaran del público objetivo. El análisis de los datos se realizó con Microsoft Excel para tabular respuestas, calcular frecuencias y porcentajes, y elaborar gráficos y tablas.
El análisis de los datos reveló un perfil de encuestado predominantemente de adultos jóvenes, con alta escolaridad y poder adquisitivo. El grupo de edad de 26 a 35 años representó el 55,4% de la muestra, grupo conocido por su intensa actividad digital (Singh & Khan, 2012). Hubo predominancia femenina, con el 77,1% de los participantes, dato consonante con estudios que señalan a las mujeres como más comprometidas en programas de beneficios (Oliveira & Nunes, 2020). El perfil socioeconómico mostró que el 67,5% de los encuestados tienen ingresos mensuales superiores a R$ 10.000, y el 95,2% tienen, como mínimo, educación superior completa, con el 47% con posgrado o MBA. Este perfil sugiere consumidores con alto poder de decisión que valoran los beneficios premium.
En cuanto a la participación, los resultados indican preferencia por programas de aerolíneas. Latam Pass fue el más popular (67,5% de adhesión), seguido por Smiles (59%) y Tudo Azul (32,5%). El programa de retail con mayor penetración fue Pão de Açúcar Mais (43,4%). La dominancia de los programas de millas puede explicarse por el perfil de altos ingresos de la muestra y por la naturaleza de las recompensas, como pasajes aéreos, percibidas como de alto valor agregado, alineándose a la teoría de que programas eficaces deben ofrecer recompensas aspiracionales (Dowling & Uncles, 1997). La mención a otros programas como Amazon Prime e iFood Clube demuestra la diversidad de sectores que adoptaron la estrategia.
Al ser interrogados sobre los tipos de recompensa más motivadores, los beneficios financieros inmediatos destacaron. “Descuento” fue la opción elegida por el 85,5% de los participantes, seguida por “Cashback” (49,4%), lo que evidencia la sensibilidad al precio del consumidor brasileño. “Upgrade de categoría/estatus” (45,8%) también apareció con relevancia, indicando un doble sistema de motivación: ahorro a corto plazo y deseo de reconocimiento a largo plazo. Las respuestas abiertas reforzaron la importancia de las recompensas de viaje, corroborando la popularidad de los programas de millas.
A pesar de la alta adhesión, el compromiso se mostró limitado. La frecuencia de uso más común fue “raramente” (33,7%), seguida por “1 a 3 veces al mes” (27,7%). Solo el 2,4% utiliza los beneficios diariamente. Esta baja frecuencia sugiere que muchos consumidores se inscriben de forma oportunista, pero no integran los programas activamente en su rutina de compras. Esto indica una brecha entre adhesión y compromiso efectivo, lo que puede comprometer el retorno de la inversión. La fidelidad cultivada parece ser pasiva, activada solo en momentos específicos de compra (Nunes & Drèze, 2006).
El análisis de la conexión emocional con la marca reveló uno de los hallazgos más críticos. La mayoría de los encuestados (43,4%) afirmó no sentirse más conectado a la marca por participar en el programa, declarando que “simplemente aprovecha los beneficios”. Solo el 33,7% siente que la participación los acerca a la marca. Este resultado refuerza la hipótesis de que los programas de fidelidad, en su formato actual, son mayoritariamente percibidos como herramientas transaccionales. Son eficaces para incentivar la recompra, pero fallan en construir el vínculo afectivo que es la base de la lealtad verdadera (Aaker, 1991).
Los datos de la escala Likert profundizan la dicotomía entre comportamiento y actitud. La utilidad de los programas es reconocida, con el 79,5% de los participantes de acuerdo en que es útil participar. Además, los programas ejercen una fuerte influencia en la intención de recompra: el 82% de los encuestados se sienten motivados a comprar más veces en la misma marca. Sin embargo, esta influencia disminuye cuando el precio entra en la ecuación. Solo el 37,4% afirmó que el programa los haría preferir una marca incluso si el precio no fuera el más bajo, mientras que el 33,8% estuvo en desacuerdo. Esta división demuestra que la lealtad inducida por el programa es condicional y vulnerable a la competencia de precios.
La percepción de valoración y confianza presentó resultados ambiguos. Si bien el 47% de los participantes se sienten más valorados como clientes, un 27,7% discrepa. Esto indica que, para casi la mitad de la muestra, el programa no genera un sentimiento de reconocimiento especial. La relación con la confianza es aún más frágil. Al preguntar si un programa aumenta la confianza en la marca, las respuestas se dividieron entre acuerdo (44,6%), desacuerdo (27,7%) y neutralidad (27,7%). Este escepticismo sugiere que los consumidores no asocian la presencia de un programa con una mayor credibilidad, viéndolo más como una táctica de marketing estándar (Loureiro & Kaufmann, 2017).
Finalmente, la importancia estratégica de los programas para el mantenimiento del comportamiento de compra fue confirmada. Más de la mitad de los encuestados (54,2%) estuvo de acuerdo en que compraría con menos frecuencia en la marca si el programa de fidelidad se cerrara. Este dato cuantifica el riesgo de descontinuar la iniciativa, validando su papel como una barrera de salida. Los programas funcionan como un factor de inercia, incentivando al consumidor a mantener su patrón de consumo. Este efecto, aunque no represente una lealtad emocional, es relevante desde el punto de vista financiero (Reichheld, 1996). El análisis conjunto de los resultados muestra que los programas son herramientas poderosas para influir en la recompra, pero limitados en su capacidad de construir capital de marca y relación genuina.
En resumen, los programas digitales de fidelidad se han consolidado como instrumentos estratégicos para la retención de clientes en el comercio minorista brasileño, ejerciendo una influencia positiva en la intención de recompra. La investigación demostró que los beneficios financieros, como descuentos y cashback, son los principales atractivos, aunque las recompensas de alto valor percibido, como las de las aerolíneas, también tienen un fuerte atractivo. Sin embargo, la eficacia de estos programas en la construcción de una lealtad auténtica es cuestionable. Los resultados apuntan a una brecha entre el comportamiento de compra repetida y el desarrollo de un vínculo emocional o de confianza con la marca. La mayoría de los consumidores percibe estas iniciativas como un mecanismo transaccional para obtener ventajas.
La principal implicación práctica para los gerentes es que los programas de fidelización no deben ser vistos como una solución aislada. Para que la fidelidad trascienda el oportunismo, es imperativo que se integren a una estrategia de marketing de relaciones más amplia, que se centre en la experiencia del cliente. La personalización, posibilitada por el análisis de datos, debe ir más allá de la simple oferta de descuentos y buscar crear interacciones relevantes que fortalezcan la percepción de valor. La combinación de recompensas tangibles con beneficios experienciales y emocionales puede ser la clave para transformar la recompra en una verdadera preferencia. Se concluye que el objetivo fue alcanzado: se demostró que los programas digitales de fidelización influyen positivamente en la recompra, pero su capacidad para generar lealtad genuina es limitada, dependiendo de la oferta de valor percibido y de estrategias de relaciones complementarias.
Referencias:
Aaker, D. A. (1991). Managing brand equity: Capitalizing on the value of a brand name. The Free Press.
Berry, L. L. (2002). Relationship marketing of services perspectives from 1983 and 2000. Journal of Relationship Marketing, 1(1), 59-77.
Dowling, G. R., & Uncles, M. (1997). Do customer loyalty programs really work? Sloan Management Review, 38(4), 71-82.
Kotler, P., & Keller, K. L. (2012). Marketing management (14th ed.). Pearson Education.
Lemon, K. N., & Verhoef, P. C. (2016). Understanding customer experience throughout the customer journey. Journal of Marketing, 80(6), 69-96.
Loureiro, S. M. C., & Kaufmann, H. R. (2017). Consumer behavior with loyalty programs: A comparative study between Millennials and non-Millennials. Journal of Consumer Marketing, 34(7), 646-656.
Malhotra, N. K. (2019). Marketing research: An applied orientation (7th ed.). Pearson.
Nunes, J. C., & Drèze, X. (2006). Your loyalty program is betraying you. Harvard Business Review, 84(4), 124-131.
Oliveira, P. R., & Nunes, M. A. (2020). Fatores que influenciam o comportamento do consumidor brasileiro na adesão a programas de fidelidade. Revista Brasileira de Marketing, 19(3), 410-427.
Reichheld, F. F. (1996). The loyalty effect: The hidden force behind growth, profits, and lasting value. Harvard Business School Press.
Sheth, J. N., & Parvatiyar, A. (2000). The domain and conceptual foundations of relationship marketing. In J. N. Sheth & A. Parvatiyar (Eds.), Handbook of relationship marketing (pp. 3-38). Sage Publications.
Singh, R., & Khan, I. A. (2012). An approach to increase customer retention and loyalty in B2C world. International Journal of Scientific and Research Publications, 2(6), 1-5.
Resumen ejecutivo proveniente de Trabajo de Conclusión de Curso de Especialización en Negocios Digitales del MBA USP/Esalq
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