Edición
Escritura
Publicación
20 de septiembre de 2024
Elección de la revista, redacción y envío: el periplo de la publicación científica
Mapear las publicaciones del área de investigación es esencial para seleccionar la revista adecuada y evitar las trampas

“Cuando se trata de la escritura académica, es como en el análisis de Freud sobre el sexo: ‘Todo el mundo lo hace, pero nadie habla de ello’”. La frase es de la autora del libro “Writing Your Journal Article in Twelve Weeks: A Guide to Academic Publishing Success”, Wendy Belcher. Para ella, el tabú en torno al tema acaba convirtiendo la escritura, que debería ser algo natural, en una actividad disfuncional.
En su libro, Belcher, quien es profesora de literatura africana en la Universidad de Princeton (EE. UU.), destaca dos pasos como los más importantes para quien desea ver un estudio publicado: hacer una revisión minuciosa del material que ya esté rascado (el proyecto) y seleccionar el periódico para su publicación – planificando la revisión de acuerdo con el vehículo elegido.
La profesora advierte, sin embargo, que esta selección debe ir precedida de un minucioso análisis de las revistas existentes en el área, para identificar lo que mejor se ajusta al tema de la investigación que se pretende publicar. La pena de la elección equivocada es el rechazo del artículo, motivo más que justo para que esta etapa figure al inicio del proceso.
Según la profesora, una de las principales razones por las que un artículo es rechazado es no estar en conformidad con las normas de la publicación a la que fue sometido. Por ello, una vez elegido el periódico, es indispensable estudiarlo para entender cuáles son los parámetros exigidos para la publicación. Todo esto ayuda a orientar la revisión del trabajo y a ajustar su escritura y formato como artículo, además de identificar y evitar los llamados títulos predatorios (fraudulentos) – lea más sobre este asunto a continuación.
Comienzo del viaje
Belcher detalla en el libro los pasos necesarios para recorrer todas las etapas de este proceso. Según ella, lo ideal es someter el trabajo a una revista que tenga sistema de revisión por pares, cuyas obras sean publicadas por una editorial académica (universitaria o comercial) y que cuente con autores considerados especialistas en sus áreas. Los artículos deben citar sus fuentes y detallar la metodología utilizada, para que otros investigadores puedan replicar o verificar los trabajos.
Analizar el cuerpo y el consejo editorial de la revista, además de sus bases indexadoras, puede dar al investigador una visión aún más amplia sobre el tipo de artículo que deberá escribir. Además, un consejo editorial formado por especialistas puede añadir credibilidad y peso a la publicación.

Siguiendo los pasos de Belcher, el próximo es la preparación del texto. Existen varios tipos de artículo dentro de las categorías “publicaciones primarias” (derivadas de los resultados originales de la investigación) y “publicaciones secundarias” (aquellas que discurren sobre otros trabajos), con estilos y estructuras diferentes – que también pueden variar de acuerdo con los parámetros de la revista a la cual el artículo será sometido para evaluación. El texto debe ser un relato sucinto de la investigación del autor.
Artículo listo, hora de enviar. Cada revista tiene su propio sistema de envío, solo hay que seguir las instrucciones de la elegida. El artículo debe enviarse junto con la documentación exigida por la revista, según sus directrices.
Proceso de publicación
Inicialmente, el texto y la documentación serán analizados por el editor, para verificar si el material cumple con el alcance de la revista. Si el artículo es rechazado en esta fase, es el fin del proceso. Si es aceptado, se remite a la revisión por pares, en la que expertos en el área de la investigación evalúan la calidad, relevancia y originalidad del artículo.
En esta etapa el artículo también puede ser rechazado y devuelto al autor. Si es aprobado, la mayoría de las veces, vuelve al autor para ajustes, que pueden ser de “mayor” o “menor” complejidad. En el primer caso, significa que el evaluador pidió grandes cambios estructurales en el texto y será necesario un poco más de esfuerzo para reescribir algunas partes. Ajustes menores generalmente se refieren a normas, ortografía o solución de pequeñas dudas.

Después de que el autor realiza los ajustes necesarios, el editor decide si el artículo está listo para su publicación y, en caso afirmativo, es formateado, diagramado, sometido a una lectura final por el autor y, finalmente, publicado. El flujo de este proceso puede durar de seis meses a un año, aunque existen periódicos que superan este tiempo.
Revistas depredadoras
A diferencia del proceso descrito anteriormente, las revistas depredadoras son conocidas por prometer agilidad en el proceso de revisión y altas tasas de aceptación. La proliferación de estas publicaciones se ha convertido en un desafío creciente en el mundo académico. Estas publicaciones ponen en riesgo la integridad de la investigación científica y la reputación de los investigadores que buscan publicar sus trabajos.
El Ibict (Instituto Brasileño de Información en Ciencia y Tecnología), vinculado al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MCTI), lanzó un formulario para recopilar información sobre revistas con indicios de prácticas predatorias en el país. El objetivo es mapear estas publicaciones a partir de las experiencias y perspectivas de los investigadores.
Los resultados preliminares, presentados en el ABEC Meeting 2023, señalaron alrededor de 5.338 denuncias, con la identificación de 478 revistas que ejercían prácticas predatorias en todo el mundo (Andrade et al., 2023).
El primer paso para evitar las trampas de las revistas depredadoras es entender cómo identificarlas. A diferencia de las publicaciones legítimas, las revistas depredadoras a menudo carecen de un proceso editorial adecuado. Pueden publicar prácticamente cualquier artículo mediante el pago de una tasa, sin una revisión por pares de calidad.
Para Campos y Maricato (2024), estas revistas poseen características similares a las tradicionales, lo que atrae a los investigadores. Facilitan el proceso editorial, haciendo rápida la publicación de un artículo, y cobran altas tarifas por el servicio. Presentan amplia cobertura temática, disparan invitaciones recurrentes captando autores, y sus sistemas operativo y de gestión aparentan no tener fallas. Estos periódicos también presentan métricas de rankings falsos e imaginarios.
Una organización formada por investigadores voluntarios lanzó un sitio web llamado “Predatory Journals”, cuya misión es exponer y ayudar a los investigadores a identificar revistas depredadoras y compartir sus experiencias negativas con estas publicaciones. Para acceder al sitio web, haga clic aquí.
En 2020, el investigador estadounidense Matan Shelomi protagonizó un caso curioso para exponer este problema. Sometió un artículo ficticio, repleto de nombres y referencias al dibujo animado japonés Pokémon, a una publicación de reputación dudosa. El tema era cómo el consumo de Zubat (una de las criaturas ficticias de la animación) habría sido responsable del brote de Covid-19 en una ciudad que solo existe en el imaginario de los fans de Pokémon. El hecho ganó notoriedad al ser detallado en un texto escrito por él y publicado por el sitio The Scientist.
El artículo citaba otras figuras del mundo de la ficción, como Gregory House, famoso personaje de la serie “House” (2004-2012), además de personajes de la saga Harry Potter. Todas estas menciones fueron utilizadas como si fueran relatos verídicos para los acontecimientos del estudio. La pareja de villanos del propio Pokémon, Jesse y James, fueron presentados en las referencias como “base teórica” para el estudio.
| Jesse J James J (2020) Prepárense para los problemas: El brote de coronavirus llega a América del Norte. Rocket Science Monthly 21(2): 45–47 |
Según el artículo, Bob Esponja también tuvo publicaciones, junto con sus amigos Patricio y Sandy, que se utilizaron para “fundamentar” el trabajo.
| Squarepants, S Star P, Cheeks S (2014) Tratamiento de la infección por Karenovirus con alimentos procesados. Bikini Bottom Journal of Morbidity and Mortality 32: 2–50. |
La revista aceptó el trabajo cuatro días después de su recepción, mediante el pago de una tarifa de 1.179,00 USD. A pesar de las bromas, este experimento arrojó luz sobre la falta de criterio de este tipo de publicación.
Métricas de impacto
La creciente preocupación por estas prácticas engañosas ha llevado a la comunidad científica a ser más cautelosa. Como advierte el Jornal da USP, el “golpe científico” de las revistas depredadoras no solo compromete la credibilidad de la investigación publicada, sino que también puede manipular las métricas de impacto, engañando a quienes buscan información confiable. Esto ocurre, en muchas ocasiones, cuando los investigadores, presionados por la necesidad de publicar para la progresión de su carrera y visibilidad, caen en la trampa de revistas que prometen una publicación rápida, lo que puede llegar a comprometer su reputación en el ámbito académico, como discute el investigador Ernesto Spinak (2021). El siguiente cuadro presenta algunas consideraciones a tener en cuenta antes de enviar un artículo.

La concienciación sobre los peligros de las revistas depredadoras es un paso vital para proteger la integridad de la ciencia y garantizar que la investigación publicada contribuya de manera significativa al avance del conocimiento. Tal como señalan los investigadores de la USP Hoch y Mench (2024), el esfuerzo colectivo para educar a la comunidad científica sobre prácticas de publicación responsables puede ayudar a “cortar el mal de raíz”, promoviendo una cultura de investigación ética y de calidad. La ciencia debe ser tratada con seriedad, para que personajes como Pokémon, Bob Esponja y Harry Potter permanezcan solo en el ámbito del entretenimiento y de los momentos de esparcimiento en la TV y en los videojuegos.
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Quién publicó esta columna
Editora Pecege








