Neurociencia Y Aprendizaje En La Educación
30 de septiembre de 2026
Neurociencia y las rutinas de actividades de alfabetización en el 1er Ciclo Escolar
Neurociencia y Rutinas de Actividades de Alfabetización en el Primer Ciclo Escolar
Carla Maria Rodarte Santana; Mariana Domitila Padovani Martins
DOI: 10.22167/2675-6528-202602800
Artículo derivado del Trabajo de Conclusión de Curso (TCC), con contenido basado en el trabajo original del alumno y adaptado al formato editorial de la Revista E&S con el apoyo de la herramienta ResumeAI, solución de inteligencia artificial desarrollada por el Instituto Pecege para síntesis y organización textual.
Resumen
La alfabetización, proceso fundamental en el desarrollo educacional, se basa en diagnóstico, planificación y metodología, con la neurociencia ofreciendo contribuciones significativas para la eficacia de las prácticas pedagógicas. Se analizó la experiencia en alfabetización de una escuela municipal de Belo Horizonte, Minas Gerais, con el objetivo de identificar y comprender las prácticas desarrolladas y su inserción en la rutina de la clase. Se realizó un estudio teórico-reflexivo de carácter descriptivo y cualitativo, configurado como estudio de caso. Se observaron las rutinas de alfabetización del 1º al 3º año de la enseñanza fundamental durante tres años (trienio 2022-2024), por medio de seguimiento de las actividades docentes y discusiones pedagógicas con la coordinación. Se constató que una rutina pedagógica planificada e implementada, alineada a los presupuestos de la neurociencia y de la alfabetización basada en evidencia, favoreció el éxito en la alfabetización. Las prácticas observadas incluyeron el trabajo sistemático con conciencia fonémica, texto escrito, producción textual y el uso de tecnologías. Se concluyó que la integración cognitiva promovida por estas rutinas desarrolló la capacidad cerebral para la lectura y escritura, evidenciando la importancia de estrategias continuas e interligadas para un aprendizaje eficaz y duradero en los años iniciales de la enseñanza fundamental.
Palabras clave: Alfabetización; Formación; Neurociencia; Planificación; Rutina Pedagógica.
1. Introducción
La alfabetización representa el núcleo del trabajo en las clases iniciales de la Enseñanza Fundamental, siendo un pilar esencial para el desarrollo educacional de los niños. A lo largo de las décadas, el concepto de alfabetización ha pasado por transformaciones significativas, reflejando la evolución de las comprensiones sobre el proceso de adquisición de la lectura y la escritura.
Inicialmente, la alfabetización se entendía como el simple acto de “enseñar a leer y escribir”. Sin embargo, esta visión resultó insuficiente, especialmente en sociedades grafofónicas, impulsando investigaciones y estudios que buscaron profundizar la naturaleza de estos procesos y la forma en que el niño construye el conocimiento sobre la lengua escrita.
Con el avance de los estudios, como los de la Psicogénesis de la Lengua Escrita, se hizo evidente que el éxito de la alfabetización exige del profesor una gama de conocimientos y estrategias más complejas. Las prácticas y metodologías pedagógicas son caracterizadas por Frade (2014) como un conjunto de decisiones intencionales que el educador toma en relación a métodos, materiales, procedimientos de enseñanza, evaluación y los objetivos de aprendizaje.
Esta perspectiva ampliada exige que el profesor esté atento a las hipótesis del aprendiz sobre la escritura y la lectura, creando situaciones que permitan al alumno comprender la función social de la escritura. La planificación de actividades es crucial para conciliar la adquisición del sistema alfabético con el uso competente de la lectura y escritura en contextos sociales de interacción y comunicación, según lo destacado por Soares (2014).
En este escenario, la neurociencia emerge como un campo de contribución fundamental para la alfabetización, al fundamentar el aprendizaje en modificaciones cerebrales. La neuroplasticidad cerebral, definida por Cosenza y Guerra (2011) como la capacidad del sistema nervioso de reestructurar sus funciones y anatomía en respuesta a estímulos y experiencias, es la base de todo acto de aprender, explorando los mecanismos de procesamiento de información en el cerebro.
La comprensión de los mecanismos neurobiológicos que sustentan el proceso de alfabetización instrumentaliza a los educadores para desarrollar estrategias pedagógicas más eficaces. Este enfoque, alineado con la alfabetización basada en evidencia, reconoce la complejidad de aprender a leer y escribir, no como una estrategia simplista, sino como un conjunto de conocimientos científicos sobre las prácticas más eficaces, como señala Filho (2023).
En el contexto educativo, la rutina en una clase de alfabetización es de importancia imprescindible, actuando como organizadora y conductora de las actividades. Souza y Souto (2014) caracterizan la rutina como una secuencia de acciones que proporcionan organización y referencia a los sujetos, debido a su carácter sistemático. Para que sea eficaz, la rutina de actividades requiere una planificación docente intencional, que defina un camino para desarrollar habilidades y conocimientos con continuidad e integración, configurando una organización articulada de actividades para el desarrollo de la lectura y escritura, según Soares (2021).
A pesar de la creciente comprensión sobre la complejidad de la alfabetización y la relevancia de la neurociencia, todavía es necesario investigar cómo las rutinas pedagógicas pueden estructurarse para integrar estos conocimientos de forma eficaz. La identificación de prácticas que alinean los presupuestos de la neurociencia con las demandas de la alfabetización es crucial para promover un aprendizaje más significativo y duradero. Ante esta necesidad, este trabajo se justifica por la búsqueda de contribuir al perfeccionamiento de las prácticas pedagógicas, con el objetivo de un proceso eficaz de apropiación de la lectura y la escritura. Así, el objetivo de este estudio consiste en conocer y señalar las actividades y estrategias de enseñanza insertadas en una rutina de alfabetización, en las clases de 1º a 3º años de la enseñanza fundamental, que de acuerdo con los presupuestos de la neurociencia, contribuyen a un proceso eficaz de apropiación de la lectura y escritura.
2. Material y Métodos
El presente estudio fue diseñado como una investigación de carácter descriptivo y enfoque cualitativo, configurándose como un estudio de caso. Tuvo como objetivo conocer y señalar las actividades y estrategias de enseñanza insertadas en rutinas de alfabetización, en las clases de 1º a 3º años de la enseñanza fundamental, que, alineadas a los presupuestos de la neurociencia, contribuyen a un proceso eficaz de apropiación de la lectura y escritura, conforme establecido en la introducción.
La naturaleza descriptiva de la investigación permitió caracterizar el fenómeno en cuestión, centrándose en la comprensión de las prácticas pedagógicas sin la intención de establecer relaciones de causa y efecto o generalizaciones. El enfoque cualitativo, a su vez, se empleó para explorar la profundidad y la complejidad de las rutinas de alfabetización, buscando una comprensión contextualizada de las estrategias adoptadas.
El foco empírico del estudio se centró en las clases del 1er Ciclo de Enseñanza Fundamental, abarcando los 1º, 2º y 3º años, de una escuela pública municipal ubicada en la ciudad de Belo Horizonte, Minas Gerais. La unidad de análisis consistió en las rutinas de alfabetización implementadas en estas clases, incluyendo también la clase de refuerzo escolar de la misma institución.
Para la obtención de la información y los datos, se utilizó la observación y el seguimiento continuo de las actividades desarrolladas por los docentes. Este procedimiento fue realizado por la investigadora en su papel de coordinación pedagógica, lo que proporcionó una inmersión directa y prolongada en el ambiente educativo.
Las técnicas e instrumentos de recolección de datos consistieron en la observación personal del contexto investigado y en conversaciones instructivas, orientadoras y discusiones pedagógicas que ocurrieron entre la coordinación pedagógica y los profesores. Es importante resaltar que el estudio no involucró la selección de muestra, ni la aplicación de cuestionarios, entrevistas o pruebas estandarizadas.
Las prácticas pedagógicas analizadas fueron observadas a lo largo de un período de tres años, correspondiente al trienio de 2022 a 2024. Las observaciones ocurrieron en el contexto regular de aula, integradas a la planificación curricular de la escuela, sin que las actividades tuvieran carácter experimental.
El análisis de los datos recopilados fue de carácter teórico-reflexivo y analítico-interpretativo. Se organizó a partir de ejes temáticos de análisis, los cuales fueron construidos mediante la articulación entre la práctica docente observada y la literatura especializada sobre alfabetización y neurociencia. La propuesta metodológica consistió en la sistematización y análisis pedagógico de las estrategias de enseñanza adoptadas.
En relación a los aspectos éticos, el presente trabajo no fue sometido al Comité de Ética en Investigación. Esta decisión se fundamentó en el hecho de que el estudio se caracteriza como una profundización teórico-reflexiva de situaciones emergentes de la práctica profesional docente, sin identificación de participantes, sin recolección sistemática de datos y sin utilización de instrumentos de investigación, en conformidad con la Resolución CNS n° 510/2016.
La metodología empleada buscó, por lo tanto, describir y comprender las prácticas pedagógicas de alfabetización en su contexto natural, sin intervenciones experimentales ni la producción de datos empíricos sobre el desempeño individual de los estudiantes. El enfoque permaneció en el análisis de las estrategias didácticas y su inserción en la rutina escolar, con el objetivo de contribuir a la reflexión y al perfeccionamiento de las prácticas docentes.
3. Resultados y Discusión
La experiencia en alfabetización analizada en una escuela municipal de Belo Horizonte, Minas Gerais, reveló un conjunto de prácticas pedagógicas que, alineadas a los supuestos de la neurociencia y de la alfabetización basada en evidencia, contribuyeron significativamente al éxito en el proceso de apropiación de la lectura y la escritura. El estudio, enfocado en las rutinas del 1º al 3º año de la enseñanza fundamental durante el trienio 2022-2024, identificó una organización intencional de las actividades que promovió la integración cognitiva y el desarrollo de la capacidad cerebral para la lectura y la escritura. Los hallazgos demuestran que la planificación y la implementación de metodologías adecuadas son pilares esenciales para resultados satisfactorios en la alfabetización, como ya ha señalado Frade (2014).
El análisis inicial de las dimensiones de la construcción de la lengua escrita, que fundamentan la enseñanza y el aprendizaje, destacó la importancia de tres ejes interconectados. La dimensión sociocultural enfatiza que la escritura adquiere sentido y significado cuando se inserta en un contexto valorado, permitiendo la comunicación y la profundización del individuo en prácticas sociales de lectura y escritura. La dimensión cognitiva, por su parte, dirige las prácticas de aula hacia el dominio efectivo del código escrito y de las habilidades necesarias para su utilización, así como para la producción de significados a partir de la apropiación de la escritura y de su uso social, lo que transforma la condición del educando. Esta unión del proceso lineal con el uso del conocimiento adquirido es crucial.
Complementariamente, la dimensión pedagógica resalta la necesidad de integrar la cultura letrada en la escuela, enseñando a leer y escribir en un movimiento continuo entre pensamiento, acción y significado. El objetivo es conciliar las múltiples facetas de la adquisición de la lengua. La observación de estas tres dimensiones es fundamental para la construcción de una propuesta metodológica que organice y sistematice las actividades y prácticas alfabetizadoras, atendiendo a las especificidades del proceso de adquisición de la lectura y la escritura. Esta premisa sirve como hilo conductor para la comprensión de las rutinas implementadas en la escuela, reforzando la importancia de una planificación docente intencional, conforme defendido por Soares (2021).
En términos generales, las rutinas de alfabetización observadas en la escuela contemplaron actividades que apuntan a la apropiación del sistema alfabético de la escritura, al desarrollo de la ortografía y la lectoescritura, a la mejora de las habilidades de lectura e interpretación, y al perfeccionamiento de la producción textual y de las convenciones gráficas y ortográficas. Se verificó que el conocimiento de las letras y del alfabeto, la conciencia fonológica y fonémica, la escritura y lectura de palabras, la ortografía, y la lectura e interpretación de textos, así como la producción textual, fueron trabajados de forma continua e integrada a lo largo del 1º, 2º y 3º años de la enseñanza fundamental. Este enfoque sistemático es esencial para el desarrollo gradual e interconectado de las competencias, evitando la fragmentación del aprendizaje.
Un punto destacado en la observación de las dinámicas y rutinas de alfabetización fue el trabajo sistemático con la conciencia fonémica y la apropiación del principio alfabético. Las actividades incluían el conteo de letras y sílabas, el reconocimiento de sílabas y la formación de palabras, que son fundamentales para la decodificación del texto escrito en sonidos, según lo señalado por Silva (2014). Estas prácticas, que involucran la percepción de las correspondencias grafofonémicas, son cruciales para que el aprendiz desarrolle la habilidad de transformar lo que ve en sonidos y viceversa, sentando las bases para la lectura fluida y la escritura coherente.
Actividades de apropiación del sistema alfabético de escritura
Las actividades orientadas a la apropiación del sistema alfabético de la escritura fueron diseñadas para que el alfabetizando comprendiera cómo el sistema de escritura representa el habla. Se observó que el niño recorre diferentes niveles de escritura, lo que indica que la alfabetización es un proceso de construcción de conocimientos, y no una mera repetición de información. Las actividades significativas, mediadas por el docente y contextualizadas, permitieron que el educando avanzara de forma gradual y continua en su comprensión. Ejemplos de estas actividades incluyeron la comparación de palabras para identificar similitudes y diferencias sonoras y gráficas, la escritura espontánea para revelar las hipótesis del niño sobre la escritura, y la lectura de textos reales como billetes, historias y listas.
Además, se implementaron juegos fonológicos, como rimas y segmentación de sílabas, y el análisis de correspondencias entre letras y sonidos, que son esenciales para el desarrollo de la conciencia fonológica. El niño, desde temprano, está inserto en ambientes socioculturales donde la lectura y la escritura desempeñan roles comunicativos, lo que lo lleva a percibir que escribir es representar el habla y leer es transformar esas marcas en habla, de acuerdo con Soares (2021). Desde la perspectiva de la neurociencia, el cerebro posee una notable capacidad de reorganizarse a partir de nuevos aprendizajes, constituyendo un movimiento constante de reordenamiento de funciones y organizaciones cognitivas, según Rotta (2018).
La práctica de actividades de ortografía y de las convenciones gráficas
El enfoque de la ortografía y las convenciones gráficas en la escuela no se limitó a enseñar reglas de forma aleatoria, sino que buscó promover la reflexión sobre el funcionamiento de la lengua. Los “errores ortográficos” fueron concebidos como concepciones del niño sobre la escritura, lo que posibilitó la intervención pedagógica del profesor para que los alumnos compararan, cuestionaran y avanzaran en sus hipótesis de escritura. Las actividades se basaron en prácticas reales de lectura y producción de texto, garantizando que el aprendizaje fuera contextualizado y significativo. El eje estructurante de esta práctica observada consistió en proponer actividades de reflexión sobre la escritura, como la comparación de palabras y el análisis de regularidades, además de juegos ortográficos.
El trabajo con textos reales, como listas, billetes e historias, en los cuales la ortografía tenía una función social clara, fue fundamental. Se exploraron las regularidades de la lengua, como el uso de “m” antes de “p” y “b”, y se discutieron las irregularidades. La revisión de textos fue valorada, promoviendo la autocorrección y el intercambio entre colegas, lo que enriqueció el proceso de aprendizaje. Es crucial que el desarrollo de las convenciones gráficas y ortográficas sea orientado por prácticas pedagógicas intencionales, sistemáticas y contextualizadas, reconociendo al niño como agente activo en la construcción de su conocimiento sobre el sistema de escritura. Las prácticas sistematizadas incluyeron producción textual y revisión en grupo, juegos lingüísticos como sopa de letras y bingo de palabras, reescritura consciente de textos conocidos, comparación y reflexión sobre la escritura, construcción de referenciales visuales como murales de palabras frecuentes, y dictado con enfoque reflexivo para la discusión de la escritura correcta.
Actividades para el desarrollo de las habilidades de lectura e interpretación en el ciclo de alfabetización y letramiento
La Base Nacional Común Curricular (BRASIL, 2018) establece que el ciclo de alfabetización debe centrarse doblemente en la adquisición del sistema alfabético de escritura y en la mejora de la competencia lectora. De esta forma, la escuela trabajó con una diversidad de géneros textuales desde el inicio, estimulando la comprensión, la capacidad de inferir y la reflexión crítica sobre el texto. La lectura y la interpretación se vieron como un proceso ininterrumpido de construcción de significado, que trasciende la simple decodificación de palabras. Este enfoque tiene su base en la lingüística, la psicología cognitiva y la pedagogía, alineado con los documentos reguladores de la educación brasileña.
La práctica pedagógica de la lectura y la interpretación siguió tres pilares fundamentales. El primero es el Significado y Contextualización, donde la lectura precisó ser relevante para el niño, utilizando textos auténticos del cotidiano, como historias, notas y noticias. La interpretación fue estimulada al invitar al alumno a reflexionar, anticipar, plantear hipótesis y conectar el contenido con sus vivencias personales. El segundo pilar es la Mediación Intencional del Profesor, cuyo papel fue crucial en la orientación de la comprensión por medio de preguntas que promovían la discusión, actividades de construcción de sentido, como dramatizaciones y recontos, y debates en grupo. El tercer pilar es la Enseñanza Explícita de Estrategias, que involucró la enseñanza deliberada de habilidades como localizar datos explícitos, hacer inferencias, identificar la idea central y entender el contexto general del texto, competencias construidas por medio de instrucción y no de forma espontánea.
En el ciclo de alfabetización y letramiento, la lectura y la interpretación son inseparables. La enseñanza de la lectura fue más allá del reconocimiento de palabras, garantizando que el alumno comprendiera, interpretara y utilizara la lectura como instrumento de participación social. Así, según Lima (2023), se enseñaron estrategias de decodificación de fonemas, comprensión de palabras y textos desde el inicio del proceso de alfabetización. Los momentos de contacto con el texto escrito y la lectura, a través de libros en el aula, en la biblioteca o en narraciones de cuentos por parte de las profesoras, se consideraron primordiales para el desarrollo de estas habilidades, promoviendo un ambiente rico en estímulos para la adquisición del lenguaje escrito.
Actividades para el desarrollo de las habilidades de producción de textos
Las actividades de producción textual en la escuela no se restringieron al mero ejercicio de letras o sílabas, sino que tuvieron como objetivo vehicular ideas, sentimientos e información en contextos auténticos de utilización. En el ciclo de alfabetización, estas actividades se basaron en una perspectiva interaccionista del lenguaje, entendiendo la escritura como un acto social con sentido, finalidad clara e interlocutor definido. Las contribuciones teóricas de Emília Ferreiro y Ana Teberosky (2011) demuestran el proceso gradual de construcción de hipótesis sobre la escritura por parte del niño, y la introducción de actividades de producción textual desde las etapas iniciales de la alfabetización fue crucial para incentivar al alumno a reflexionar sobre el sistema de escritura y a construir significados simultáneamente.
La escuela exploró una variedad de géneros textuales, como billetes, listas, historias, invitaciones y relatos, lo que enriqueció el vocabulario y la capacidad lingüística de los alumnos, ayudándoles a comprender que la escritura se adapta y se modifica según el contexto de uso. El trabajo desarrollado contempló las habilidades de producción textual, desafiando a los alumnos a reproducir textos diversos, reescribir textos trabajados y elaborar textos con ayuda del profesor o en parejas y grupos. Además, la escuela utilizó tecnologías, como juegos en la sala de informática una vez por semana, para desarrollar y perfeccionar habilidades de conciencia fonémica, lectura e interpretación de textos, ortografía y convenciones gráficas, integrando el aprendizaje de forma lúdica y eficaz.
En resumen, las actividades insertadas en la rutina de alfabetización en el 1er ciclo escolar, según lo observado, establecieron la adquisición de conocimientos sobre la lectura y escritura desde la óptica de la neurociencia, pautadas en el aprendizaje significativo. La comprensión de cómo funciona el cerebro humano y procesa información, según Lima (2023), orientó la elección de estrategias de enseñanza alineadas a los procesos cognitivos, promoviendo un aprendizaje duradero. Las prácticas examinadas están en consonancia con la neurociencia del aprendizaje, ya que reconocen que el proceso de aprender es una integración de dimensiones cognitivas, emocionales y motivacionales, con ambientes pedagógicos que estimulan la participación activa, la interacción social y la mediación intencional del profesor, fundamentados en una planificación pedagógica robusta. El trabajo eficaz en alfabetización comprende un hilo conductor que contempla la planificación y la organización de estrategias metodológicas y actividades de forma continua e integrada, superando la utilización de actividades descontextualizadas y aisladas, para el desarrollo de las habilidades necesarias al desarrollo de la lectura y escritura.
4. Conclusión
El estudio buscó conocer y señalar las actividades y estrategias de enseñanza insertadas en una rutina de alfabetización, en las clases de 1º a 3º años de la enseñanza fundamental, que de acuerdo con los presupuestos de la neurociencia, contribuyen a un proceso eficaz de apropiación de la lectura y escritura. Se verificó que una rutina pedagógica planificada e implementada, alineada a los presupuestos de la neurociencia y de la alfabetización basada en evidencia, favoreció el éxito en la alfabetización. Las prácticas observadas incluyeron el trabajo sistemático con conciencia fonémica, texto escrito, producción textual y el uso de tecnologías. Estas actividades, que contemplaron las dimensiones sociocultural, cognitiva y pedagógica de la lengua escrita, promovieron la integración cognitiva necesaria para el desarrollo de la capacidad cerebral para la lectura y escritura, evidenciando la importancia de un abordaje continuo e interligado de las competencias.
La principal contribución de este estudio reside en ofrecer subsidios para la reflexión pedagógica y el perfeccionamiento de las prácticas de enseñanza, al demostrar la eficacia de rutinas de alfabetización que integran conocimientos de la neurociencia y de la alfabetización basada en evidencia. Sin embargo, es importante reconocer que esta investigación se configuró como un análisis teórico-reflexivo de la práctica docente, sin la producción de datos empíricos sobre el desempeño de los estudiantes o la medición de resultados. De esta forma, las consideraciones presentadas no permiten generalizaciones, pero sirven como un valioso punto de partida para educadores que buscan desarrollar estrategias pedagógicas más eficaces y duraderas, alineadas a los procesos cognitivos de aprendizaje.
Referencias Bibliograficas
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SOARES,M.; Alfaletrar: toda criança pode aprender a ler e escrever. São Paulo: Contexto, 2021
Souza y Souto, 2014 [Referencia completa no encontrada en el documento original]
Artículo proveniente del Trabajo de Conclusión de Curso de Neurociencia y Aprendizaje en la Educación
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