Cumplimiento Y Esg
30 de septiembre de 2026
Gobernanza y Cumplimiento en Startups de Tecnología: Proposición de frameworks y buenas prácticas adaptadas
Gobernanza y Cumplimiento en Startups de Tecnología: Proposición de Marcos y Buenas Prácticas Adaptadas
Débora Chaves Faria da Motta Moraes; Guilherme Leite Gaudereto
DOI: 10.22167/2675-6528-202602824
Artículo derivado del Trabajo de Conclusión de Curso (TCC), con contenido basado en el trabajo original del alumno y adaptado al formato editorial de la Revista E&S con el apoyo de la herramienta ResumeAI, solución de inteligencia artificial desarrollada por el Instituto Pecege para síntesis y organización textual.
Resumen
El estudio analizó prácticas y barreras de gobernanza y compliance en startups brasileñas de tecnología, con el objetivo de proponer directrices incrementales de estructuración compatibles con sus diferentes etapas de madurez. Se partió de la premisa de que frameworks normativos consolidados, como ISO 37301 e ISO 31000, son de difícil aplicación en organizaciones de rápido crecimiento y recursos limitados. La investigación adoptó un enfoque cualitativo-cuantitativo, exploratorio y descriptivo, a través de un levantamiento de campo (survey) y investigación bibliográfica y documental. Los resultados (n=21) revelaron el reconocimiento de la relevancia de la gobernanza, pero con una implementación incipiente de estructuras formales. Las principales barreras identificadas fueron la falta de tiempo y priorización, la limitación de recursos financieros y la carencia de conocimiento técnico. Con base en estas evidencias y en el referencial teórico, se propuso el Framework de Gobernanza Incremental para Startups de Tecnología (FGIST), estructurado en cuatro niveles de madurez y cinco dimensiones. El FGIST tiene carácter orientador y adaptativo, ofreciendo prácticas mínimas viables por etapa, conciliando agilidad organizacional con integridad y conformidad regulatoria. Representa una hoja de ruta accesible para fundadores y gestores y un referencial de due diligence para inversores.
Palabras clave: Cumplimiento adaptativo; Ecosistema de innovación; Gestión de riesgos; Legitimidad institucional; Madurez organizacional.
1. Introducción
El ecosistema de startups tecnológicas se ha consolidado como un motor crucial de innovación, dinamismo económico y generación de valor, tanto en Brasil como a nivel global. Estas organizaciones se distinguen por su escalabilidad, la intensa aplicación de tecnología y modelos de negocio enfocados en el crecimiento acelerado, operando frecuentemente en escenarios de alta incertidumbre y competitividad. En el contexto brasileño, informes sectoriales recientes indican una expansión continua en el número de startups y en el volumen de inversiones, subrayando la relevancia de este sector para el desarrollo económico y la transformación digital (ABStartups, 2023; BID Invest, 2022).
Sin embargo, este entorno propicio para la innovación y la agilidad también expone a las startups a riesgos considerables de naturaleza operativa, legal, reputacional y financiera. La cultura organizacional, a menudo resumida en la máxima de “crecer primero, estructurar después”, tiende a posponer la implementación de prácticas formales de gobernanza y cumplimiento (IBGC, 2022; Treviño y Nelson, 2020). Este enfoque choca con las expectativas de inversores, reguladores y otras partes interesadas, que exigen mayor transparencia, integridad y previsibilidad en la gestión de los negocios.
Estudios recientes señalan que la fragilidad de la gobernanza se encuentra entre los principales factores que restringen el acceso al capital y comprometen la sostenibilidad de startups en etapas más avanzadas de crecimiento (BID, 2022; PwC Brasil, 2023). Los marcos de gobernanza, cumplimiento y gestión de riesgos ampliamente reconocidos, como la ISO 37301, la ISO 31000 y los estándares de Global Reporting Initiative (GRI), fueron concebidos originalmente para organizaciones de tamaño mediano y grande, con estructuras maduras y recursos robustos (ISO, 2018; ISO, 2021; Ramalho, 2019). La aplicación directa de estos modelos en startups de tecnología es frecuentemente inviable o percibida como excesivamente burocrática, incompatible con la flexibilidad y rapidez decisoria necesarias para estas empresas. Esta inadecuación crea una brecha significativa, dejando a fundadores y gestores sin referencias claras para establecer prácticas mínimas de gobernanza desde las etapas iniciales.
Desde la perspectiva de la Teoría Institucional, las startups son susceptibles a presiones coercitivas, miméticas y normativas que, en distintos momentos, las impulsan a adoptar prácticas de gobernanza para alcanzar legitimidad y acceso a recursos (DiMaggio y Powell, 1983). Adicionalmente, la literatura sobre ESG (Environmental, Social, and Governance) enfatiza la gobernanza como un componente estratégico capaz de generar valor compartido, mitigar riesgos y fortalecer la confianza de los stakeholders (Carroll, 1991; Freeman, 1984; Porter y Kramer, 2011).
Ante la complejidad y las restricciones operativas de las startups tecnológicas, y la brecha de referencias adaptadas, la presente investigación se justifica por la necesidad de ofrecer una guía práctica y progresiva. Este estudio busca llenar esa brecha al proponer un framework incremental de gobernanza para startups tecnológicas, que analice los frameworks tradicionales a la luz de las especificidades de estas organizaciones, mapee empíricamente las prácticas adoptadas por startups brasileñas en diferentes etapas de madurez y ofrezca directrices de estructuración compatibles con sus restricciones operativas.
2. Material y Métodos
El presente estudio se caracterizó como una investigación de naturaleza exploratoria y descriptiva, según la clasificación de Gil (2017), buscando comprender y detallar la implementación de prácticas de gobernanza, compliance y gestión de riesgos en startups de tecnología. Se adoptó un enfoque metodológico cualitativo-cuantitativo, o mixto, que, según Creswell y Creswell (2018), confiere mayor robustez analítica al combinar la medición de patrones con la interpretación de sentidos. El diseño de la investigación se configuró como un levantamiento de campo del tipo survey, complementado por investigación bibliográfica y documental, procedimiento adecuado para investigar características y comportamientos de una población específica (Marconi y Lakatos, 2017).
La etapa de investigación bibliográfica y documental fue fundamental para la construcción del marco teórico del estudio. Se analizaron literaturas académicas, normas técnicas y marcos consolidados de gobernanza, cumplimiento y gestión de riesgos. Se incluyeron las normas ISO 37301 (ISO, 2021) y ISO 31000 (ISO, 2018), los estándares de la Global Reporting Initiative (GRI, 2021) y las directrices del Instituto Brasileiro de Governança Corporativa (IBGC, 2022). Este análisis respaldó la comprensión de los modelos existentes y orientó la elaboración del instrumento de recolección de datos primarios.
En la etapa empírica, se aplicó un cuestionario estructurado en formato electrónico, utilizando la plataforma Google Forms. Este instrumento fue diseñado para la recolección de datos primarios, permitiendo la estandarización de las respuestas y el tratamiento estadístico posterior, según lo recomendado por Vergara (2016). La investigación, de naturaleza aplicada, tuvo como objetivo identificar desafíos, percepciones y niveles de madurez organizacional relacionados con las prácticas de gobernanza, cumplimiento y gestión de riesgos en startups de tecnología.
El cuestionario fue elaborado con base en los referentes teórico-normativos estudiados y organizado en seis bloques temáticos. Estos bloques abordaron: (i) caracterización de la startup; (ii) gobernanza y toma de decisiones; (iii) compliance y controles mínimos; (iv) gestión de riesgos; (v) gobernanza desde la perspectiva ESG; y (vi) desafíos, barreras y madurez percibida. El instrumento totalizó 19 preguntas, siendo 9 de ellas en escala Likert de cinco puntos, 7 de opción múltiple y 3 abiertas de respuesta corta. No se realizó pre-test formal del instrumento.
La población del estudio estuvo compuesta por fundadores, socios, CEOs y gerentes de startups de tecnología. La muestra se definió por conveniencia y accesibilidad, en conformidad con la Resolución CNS nº 510/2016 (art. 1º, I). La recolección de datos ocurrió entre el 23 y el 30 de enero de 2026, resultando en 21 respuestas válidas. El cuestionario se distribuyó por medio de redes profesionales como LinkedIn, grupos de WhatsApp de comunidades de startups y emprendimiento, además de contactos directos de la investigadora. En la apertura del formulario, se disponibilizó un término de consentimiento libre e informado, garantizando la voluntariedad de la participación y el uso exclusivo de los datos para fines académicos.
Las startups participantes estaban ubicadas en siete estados brasileños, con una startup internacional. A efectos de análisis y construcción del framework, las etapas de desarrollo de las startups se categorizaron según la clasificación ampliamente adoptada en el ecosistema de innovación: Ideación/pre-seed, Seed, Tracción y Serie A o superior. Esta categorización orientó la elaboración del instrumento de recolección y la posterior proposición de los niveles del Framework de Gobernanza Incremental para Startups de Tecnología (FGIST). El perfil organizacional de la muestra fue predominantemente de pequeño tamaño, con la mayoría de las empresas poseyendo hasta diez colaboradores y sin inversión externa captada.
Los datos recopilados fueron tratados mediante análisis estadístico descriptivo, que incluyó el cálculo de frecuencias, porcentajes y medias para las preguntas de escala Likert. Las respuestas abiertas, por su parte, fueron sometidas a análisis de contenido temático, según la metodología propuesta por Bardin (2011). Estas técnicas permitieron organizar y sintetizar la información obtenida, preparándola para la etapa de discusión y proposición del framework.
La proposición del Marco de Gobernanza Incremental para Startups de Tecnología (FGIST) resultó de la integración de los hallazgos empíricos del levantamiento de campo con el marco teórico-normativo. El proceso de construcción del FGIST ocurrió en tres etapas distintas. En primer lugar, se identificaron las dimensiones prioritarias a partir de las brechas de implementación evidenciadas por las medias Likert más bajas y las barreras declaradas por los encuestados. Luego, se mapearon las prácticas recomendadas por etapa, basándose en los marcos normativos de referencia (ISO 37301, ISO 31000, IBGC y GRI), adaptándolas a las restricciones operativas observadas. Finalmente, se estructuró el marco en cuatro niveles progresivos, alineados con las etapas de madurez identificadas en la muestra, siguiendo el principio de isomorfismo progresivo (DiMaggio y Powell, 1983). El FGIST fue concebido con carácter orientador y adaptativo.
3. Resultados y Discusión
El análisis de los datos recopilados permitió una comprensión profunda de las prácticas de gobernanza y cumplimiento en startups tecnológicas, así como de las barreras que enfrentan estas organizaciones. La muestra de la investigación, compuesta por veintiuna startups, reveló un perfil predominantemente joven, con el 71,5% de las empresas en operación desde hace hasta tres años. Esta concentración en etapas iniciales, con el 38,1% en ideación/pre-seed y el 28,6% en seed, totalizando el 66,7%, es crucial para el estudio, ya que son precisamente estas organizaciones las que más necesitan referencias prácticas y accesibles de gobernanza, dada la inadecuación de los modelos tradicionales.
La diversidad sectorial de la muestra también resultó relevante, destacando Tecnología de la Información/Software/SaaS (28,6%), Healthtech/Salud (14,3%) e Industria/Manufactura (14,3%). Esta amplitud sugiere que las brechas de gobernanza identificadas no son exclusivas de un único segmento, confiriendo un carácter generalista al Marco de Gobernanza Incremental para Startups de Tecnología (FGIST) propuesto. Geográficamente, las startups estaban distribuidas en siete estados brasileños, con la mayoría en Rio Grande do Sul (38,1%), São Paulo (19,0%) y Rio de Janeiro (14,3%). La mayoría de las empresas (95,2%) tenía hasta diez colaboradores y el 66,7% no había captado inversión externa, reforzando el perfil de organizaciones con recursos limitados.
Gobernanza y Toma de Decisiones
Los resultados sobre gobernanza y toma de decisiones indicaron que la definición de roles y responsabilidades entre socios es la práctica más consolidada, alcanzando la media más alta entre los bloques evaluados, con 3,90. Además, el 66,7% de los encuestados clasificaron esta práctica en los niveles 4 o 5 de la escala Likert, indicando una implementación consistente o total. Este hallazgo sugiere que la delimitación de funciones es una práctica naturalizada en el ecosistema de startups, probablemente debido a su conexión directa con acuerdos societarios y la propia estructura organizacional inicial.
Sin embargo, se observó una implementación menos robusta en otras áreas. Los foros formales de toma de decisiones obtuvieron un promedio de 3,24, mientras que la documentación estratégica registró solo 2,90, con el 52,4% de los encuestados en el nivel 3 (parcialmente implementado). Este patrón es consistente con el concepto de desacoplamiento institucional, tal como lo describen Meyer y Rowan (1977). Las startups reconocen la gobernanza como un valor legítimo, pero enfrentan dificultades para integrarla plenamente en los procesos de toma de decisiones cotidianos, lo que evidencia una brecha entre la percepción de la necesidad de documentar y la efectividad sistemática de esta práctica.
Cumplimiento y Controles Mínimos
En cuanto a cumplimiento y controles mínimos, la formalización de códigos de conducta obtuvo un promedio de 2,95, con el 28,6% de los encuestados indicando inexistencia completa (nivel 1). El análisis de las políticas formalizadas reveló un patrón distinto: el 66,7% de las startups poseían políticas de protección de datos (LGPD), mientras que solo el 33,3% tenían políticas anticorrupción. Las políticas de conflicto de intereses fueron adoptadas por el 47,6% de las empresas, y el 28,6% no poseían ninguna política formalizada.
Este contraste refleja una respuesta predominantemente coercitiva al entorno regulatorio, especialmente impulsada por la vigencia de la LGPD desde 2020 y el riesgo de sanciones asociadas. Esta adopción reactiva se contrapone a una cultura de integridad proactiva, según lo discutido por Treviño y Nelson (2020). La ausencia de políticas anticorrupción y de conflicto de intereses en una parte significativa de las startups representa un riesgo operativo considerable, particularmente en las fases de captación de inversión y establecimiento de alianzas estratégicas. La responsabilidad del cumplimiento era ejercida de forma acumulada en el 52,4% de los casos, con solo el 4,8% teniendo una función dedicada y el 42,9% sin ningún responsable formal.
Gestión de Riesgos
La gestión de riesgos surgió como uno de los indicadores más críticos del estudio. El registro y monitoreo de riesgos obtuvo el promedio más bajo entre todos los bloques evaluados, con 2,57, mientras que la identificación de riesgos alcanzó solo 3,00. La ISO 31000 preconiza la integración continua de la gestión de riesgos a los procesos decisorios; sin embargo, los datos revelaron que esta integración es incipiente o irregular en la mayoría de las startups participantes, lo que sugiere una “trampa de crecimiento”.
La presión por una expansión acelerada, inherente al modelo de negocio de las startups, hace que la gestión de riesgos sea esencial, pero paradójicamente dificulta su implementación formal. Esto se debe al costo de oportunidad percibido por los fundadores, quienes priorizan el crecimiento en detrimento de la estructuración de procesos de riesgo. Esta brecha en la gestión de riesgos puede comprometer la sostenibilidad y la capacidad de atracción de inversiones a largo plazo, exponiendo a las organizaciones a vulnerabilidades significativas.
ESG – Dimensión Gobernanza
La percepción de la gobernanza como un factor relevante para la atracción de inversiones obtuvo la segunda media individual más alta de la encuesta, con 3,71, siendo superada solo por la definición de roles y responsabilidades. En el grupo de startups en etapa seed, esta media alcanzó 4,50, lo que indica un reconocimiento de la importancia de la gobernanza para la credibilidad externa. Sin embargo, el monitoreo efectivo de indicadores de gobernanza alcanzó solo 2,62, revelando un desajuste significativo entre la percepción y la práctica.
Este desalineamiento entre el reconocimiento discursivo y el compromiso operativo refleja la necesidad de estructuras y procesos concretos de rendición de cuentas, que aún son incipientes en la mayoría de las startups analizadas, según la perspectiva de Carroll (1991) y Freeman (1984) sobre responsabilidad corporativa. La síntesis de las medias Likert por bloque temático demostró que “roles y responsabilidades” y “gobernanza para la atracción de inversiones” presentaron los mayores valores medios, mientras que “registro y monitoreo de riesgos” y “monitoreo de indicadores de gobernanza” exhibieron los menores, evidenciando una asimetría entre la aspiración por la gobernanza y su implementación práctica.
La progresión de las medias por etapa de desarrollo y dimensión evaluada reveló patrones distintos. Las startups en fase de ideación/pre-seed presentaron valores predominantemente bajos a medianos, con un destaque negativo para el monitoreo de indicadores, que registró la menor media de la muestra, con 1,75. En la etapa seed, se observó un salto relevante en la gobernanza para inversiones, alcanzando 4,50, lo que confirma que la captación de recursos externos actúa como catalizador para la adopción de prácticas de gobernanza.
En la etapa de tracción, se observó un retroceso relativo en la documentación estratégica, con una media de 2,40, en contraste con 3,17 en la etapa seed. Este dato sugiere que la presión operativa del crecimiento acelerado puede impactar negativamente las rutinas documentales. Por otro lado, las startups en etapa Serie A o superior presentaron medias cercanas a 5,0 en cumplimiento y gestión de riesgos, indicando una convergencia natural hacia las exigencias de los frameworks tradicionales. Esta progresión empírica fundamentó directamente la estructura en cuatro niveles del FGIST.
Barreras y Adecuación de los Marcos
Las principales barreras para la implementación de gobernanza y cumplimiento identificadas fueron la falta de tiempo y priorización (61,9%), la limitación de recursos financieros (57,1%) y la carencia de conocimiento técnico (23,8%). Otras barreras incluyeron la cultura organizacional (9,5%) y la percepción de burocracia (4,8%). La predominancia de las respuestas relacionadas con el tiempo y los recursos financieros, en contraste con la baja incidencia de la percepción de burocracia, indica que los encuestados no rechazan la gobernanza en sí, sino que carecen de condiciones prácticas para implementarla.
Esta constatação valida o conceito de Produto Mínimo Viável de Governança (PMVG) proposto no FGIST, que busca oferecer uma estruturação progressiva com baixo custo inicial e sem sobrecarga burocrática. Quanto à adequação dos frameworks tradicionais, 61,9% dos respondentes os consideraram apenas parcialmente compatíveis com a realidade das startups, e 33,3% os avaliaram como inadequados. Apenas 4,8% dos participantes, em estágio de ideação/pré-seed, os julgaram plenamente adequados, o que demonstra a raridade dessa percepção na amostra.
El resultado de que el 95,2% de los encuestados no considera que los frameworks tradicionales sean plenamente adecuados a la realidad de las startups es la evidencia empírica central que justifica la proposición del FGIST. Esta demanda no es por sustituir los modelos existentes, sino por una estructura de transición que haga accesible la jornada de gobernanza desde las etapas iniciales. La autoevaluación del nivel de madurez en gobernanza reforzó este diagnóstico: el 19,0% declaró un nivel muy bajo, el 23,8% bajo y el 28,6% medio, totalizando el 71,4% por debajo del nivel alto. Ningún encuestado declaró un nivel muy alto, consolidando el escenario que motivó la proposición del FGIST.
Proposición del Marco de Gobernanza Incremental para Startups de Tecnología (FGIST)
Fundamentos y principios rectores
Con base en la integración de los hallazgos empíricos de la encuesta y el marco teórico-normativo, se propuso el Framework de Gobernanza Incremental para Startups de Tecnología (FGIST). Este framework tiene un carácter orientador y adaptativo, no siendo prescriptivo en sentido rígido, y su validación empírica en diferentes contextos constituye una agenda para investigaciones futuras. El modelo no pretende sustituir los frameworks normativos existentes, sino actuar como una estructura de transición, permitiendo que las organizaciones avancen progresivamente hacia estos modelos a medida que su madurez y recursos se desarrollan.
La construcción del FGIST fue directamente subsidiada por los resultados empíricos. Las cinco dimensiones se definieron a partir de las categorías con mayor varianza de implementación identificadas en la encuesta – gobernanza estructural, compliance, gestión de riesgos, documentación y ESG –, que corresponden a los bloques con medias más bajas y mayor dispersión entre etapas. Los cuatro niveles de madurez se alinearon a las etapas de desarrollo de la muestra (ideación/pre-seed, seed, tracción y Serie A), ya que los datos demostraron patrones distintos y progresivos de adopción por etapa.
Las mejores prácticas en cada nivel se calibraron para responder a las barreras más citadas por los encuestados – tiempo, recursos y percepción de burocracia –, garantizando que el conjunto mínimo de prácticas de cada nivel sea implementable sin la necesidad de una infraestructura dedicada. El modelo se fundamenta en tres premisas: la gobernanza es un proceso continuo y progresivo, no un estado binario; la adopción de prácticas de gobernanza debe calibrarse al estadio de madurez de la startup, respetando sus restricciones operacionales; y el valor de la gobernanza para startups reside en la capacidad de reducir incertidumbres, atraer recursos y construir confianza con stakeholders, lo que DiMaggio y Powell (1983) denominan legitimidad institucional. El FGIST incorpora el concepto de Producto Mínimo Viable de Gobernanza (PMVG), que establece el conjunto mínimo de prácticas para operar con integridad y reducir riesgos críticos en cada estadio.
Estructura del framework: cuatro niveles y cinco dimensiones
El FGIST se organiza en cuatro niveles de madurez, alineados con las etapas de desarrollo del ecosistema de startups: Nivel 1 – Inicial (Ideación/pre-seed), Nivel 2 – En estructuración (Seed), Nivel 3 – En consolidación (Tracción) y Nivel 4 – Avanzado (Serie A o superior). La elección de estos cuatro niveles, en lugar de tres o cinco, se deriva de la correspondencia directa con las etapas más frecuentemente adoptadas por el ecosistema de innovación y con los perfiles de madurez empíricamente distintos identificados en la muestra.
Las cinco dimensiones del marco son Gobernanza y Estructura, Cumplimiento y Conducta, Gestión de Riesgos, Documentación y Decisiones, y ESG y Transparencia. Estas dimensiones fueron seleccionadas por representar las categorías normativas centrales de los marcos de referencia, como ISO 37301, ISO 31000, IBGC y GRI, y por corresponder a las áreas con mayor brecha de implementación evidenciada por la encuesta. La arquitectura escalonada del modelo, el perfil empírico por etapa y la matriz de prácticas recomendadas detallan cómo las startups pueden progresar en la adopción de gobernanza.
Nivel 1 – Inicial (Ideación/pre-semilla)
En la etapa inicial, las startups operan con recursos extremadamente limitados, centrándose en la validación de hipótesis de producto. Las medias empíricas para este nivel, como 3,50 para roles y responsabilidades, 2,75 para foros de decisión y 1,75 para el seguimiento de indicadores – la más baja de toda la muestra –, revelan que incluso las prácticas básicas aún no están consolidadas. El Producto Mínimo Viable de Gobernanza (PMVG) para este nivel comprende cuatro prácticas esenciales, derivadas de las brechas más críticas identificadas.
Las mejores prácticas para el Nivel 1 incluyen: formalización de los roles y responsabilidades entre los socios; adopción de una política básica de protección de datos (LGPD); mapeo de los tres principales riesgos del negocio; y registro de las decisiones fundacionales, ya sea por acta o registro simple. Estas prácticas fueron concebidas para ser implementadas con un costo financiero mínimo, respondiendo directamente a las barreras de tiempo y recursos citadas por los encuestados, permitiendo que la startup establezca una base de gobernanza sin comprometer su agilidad inicial.
Nivel 2 – En estructuración (Seed)
En la etapa semilla, la startup comienza a buscar la captación de inversión externa, y el promedio de gobernanza para inversiones, que alcanza 4,50, demuestra que los fundadores ya perciben la gobernanza como un requisito de credibilidad. Sin embargo, persisten lagunas en áreas como el código de conducta (2,50) y el monitoreo de riesgos (2,50). El PMVG para este nivel tiene como objetivo fortalecer la estructura de gobernanza, preparando a la startup para las exigencias de los inversores.
Las prácticas del PMVG para el Nivel 2 incluyen: elaboración de un código de conducta simplificado, alineado a la ISO 37301; establecimiento de una rutina de reuniones estratégicas documentadas; formalización de una política de conflicto de intereses; y registro simple de riesgos con revisión trimestral. La designación de un responsable de compliance, incluso si es una función acumulada, se recomienda en esta etapa, ya que la captación de recursos eleva las exigencias de conformidad y la necesidad de mayor transparencia en las operaciones.
Nivel 3 – En consolidación (Tracción)
En la etapa de tracción, los datos indican un avance en la formalización del código de conducta, con una media de 3,40, y en el monitoreo de indicadores, que alcanzó 3,20. Sin embargo, se observó un retroceso en la documentación estratégica, con una media de 2,40, en comparación con 3,17 en la etapa seed. Este declive es una evidencia empírica de la presión operativa del crecimiento acelerado sobre las rutinas documentales, un desafío común en startups que escalan rápidamente.
El PMVG para el Nivel 3 establece prácticas que buscan consolidar la gobernanza en un entorno de expansión. Incluye: la designación de un responsable formal de cumplimiento, idealmente en una función dedicada; la integración de la gestión de riesgos en las decisiones estratégicas; la adopción de una política anticorrupción; y la publicación de un informe de transparencia para los stakeholders. La dimensión ESG gana importancia estratégica en esta etapa, ya que la startup se posiciona para rondas de inversión mayores y para el establecimiento de alianzas corporativas, donde la integridad y la conformidad son factores decisivos.
Nivel 4 – Avanzado (Serie A o superior)
En la etapa avanzada, las medias de implementación de prácticas de gobernanza se aproximan a los valores máximos de la escala Likert. El código de conducta, la identificación de riesgos y el monitoreo de riesgos alcanzaron una media de 5,00, lo que indica una implementación total. El PMVG para este nivel converge con las exigencias de los frameworks tradicionales, demostrando que la gobernanza se convierte en una ventaja competitiva concreta, y no más en un obstáculo percibido.
Las mejores prácticas para el Nivel 4 incluyen: la estructuración de un consejo consultivo o advisory board con reglamento interno; la implementación de un programa de compliance pleno, alineado a la ISO 37301, con canal de denuncias y due diligence de terceros; la gestión de riesgos estructurada conforme a la ISO 31000, con matriz de riesgos y auditoría interna; y la elaboración de un informe ESG alineado a los estándares GRI. En esta etapa, la alineación con los frameworks tradicionales deja de ser una barrera y se transforma en un diferencial estratégico para la startup.
Condiciones de progresión entre niveles
La progresión entre los niveles del FGIST no debe ser automática ni estar vinculada exclusivamente al tiempo de existencia de la startup. El marco propone que la transición al siguiente nivel ocurra cuando la organización haya implementado al menos el 80% de las prácticas del nivel actual. Esta verificación puede realizarse mediante una autoevaluación semestral, utilizando el instrumento de investigación de este estudio como herramienta diagnóstica, permitiendo una evaluación objetiva del progreso.
Es fundamental reiterar que el FGIST tiene un carácter orientador y adaptativo. Las startups que operan en sectores regulados, como fintechs y healthtechs, pueden necesitar prácticas de Nivel 3 o 4 desde la etapa seed, en función de exigencias normativas específicas. Del mismo modo, las startups con inversores institucionales desde las etapas iniciales pueden ser presionadas a adoptar estructuras más avanzadas anticipadamente. El framework debe ser interpretado como una referencia para el desarrollo progresivo de la madurez de gobernanza, y no como un protocolo lineal de obligatoriedad secuencial, permitiendo flexibilidad para adaptarse a las particularidades de cada organización.
En resumen, los resultados de la investigación revelaron que, si bien las startups tecnológicas reconocen la importancia de la gobernanza, la implementación de estructuras formales aún es incipiente, especialmente en las etapas iniciales. Las principales barreras identificadas, como la falta de tiempo, recursos financieros y conocimiento técnico, demuestran la necesidad de un modelo adaptado. El Framework de Gobernanza Incremental para Startups Tecnológicas (FGIST) emerge como una respuesta a esta brecha, ofreciendo una hoja de ruta progresiva de prácticas que concilian la agilidad inherente a estas organizaciones con la creciente demanda de integridad y cumplimiento normativo, respondiendo directamente al objetivo de proponer directrices incrementales de estructuración compatibles con sus diferentes etapas de madurez.
4. Conclusión
El estudio buscó proponer un framework incremental de gobernanza para startups de tecnología, adaptado a sus especificidades y restricciones operacionales. Se verificó que, aunque las startups reconocen la relevancia de la gobernanza, la implementación de estructuras formales es incipiente, especialmente en las etapas iniciales. Se identificó que la falta de tiempo, la limitación de recursos financieros y la carencia de conocimiento técnico constituyen las principales barreras. Se observó, además, que los frameworks tradicionales de gobernanza son percibidos como parcialmente compatibles o inadecuados a la realidad de estas organizaciones. Ante este escenario, se propuso el Framework de Gobernanza Incremental para Startups de Tecnología (FGIST), una hoja de ruta orientadora y adaptativa, estructurada en cuatro niveles de madurez y cinco dimensiones, que ofrece prácticas mínimas viables por etapa, conciliando la agilidad organizacional con la necesidad de integridad y conformidad regulatoria.
La principal contribución práctica del FGIST reside en ofrecer a fundadores y gestores un camino accesible para la estructuración progresiva de la gobernanza, y a los inversores, un referencial de due diligence adaptado al perfil de riesgo de cada etapa. Académicamente, el estudio avanzó en la caracterización del desacoplamiento institucional en startups, demostrando que el reconocimiento de la gobernanza como valor legítimo no siempre se traduce en una adopción efectiva, y proporcionó un instrumento de diagnóstico de madurez en gobernanza. Sin embargo, la investigación presenta limitaciones, como la muestra por conveniencia de 21 encuestados, que restringe la generalización de los hallazgos, y la ausencia de una prueba preliminar formal del instrumento de recolección, que pudo haber comprometido la validez de apariencia de algunas preguntas. Se sugiere para estudios futuros la validación empírica del FGIST mediante estudios de caso múltiples, la ampliación de la muestra con métodos probabilísticos y la investigación de la relación entre la adopción del framework y los indicadores de desempeño organizacional.
Referencias Bibliograficas
ASSOCIAÇÃO BRASILEIRA DE STARTUPS (ABStartups). Relatórios e estudos sobre o ecossistema de startups no Brasil. São Paulo: ABStartups, 2023. Disponível em: https://abstartups.com.br. Acesso em: 5 jul. 2025.
BANCO INTERAMERICANO DE DESENVOLVIMENTO (BID). Por que a governança é importante para as startups? Blog do BID, 2022. Disponível em: https://blogs.iadb.org/brasil/pt-br/porque-a-governanca-e-importante-para-as-startups/. Acesso em: 6 jul.
BID INVEST. Startups & scale-ups: maturidade em governança. Washington, DC: BID Invest, 2022. Disponível em: https://idbinvest.org. Acesso em: 20 jul. 2025.
INSTITUTO BRASILEIRO DE GOVERNANÇA CORPORATIVA (IBGC). Startups dialoga: desafios e tendências de governança em startups. São Paulo: IBGC, 2022. Disponível em: https://www.ibgc.org.br. Acesso em: 9 ago. 2025.
TREVIÑO, L. K.; NELSON, K. A. Managing Business Ethics: Straight Talk About How to Do It Right. 7. ed. Hoboken: Wiley, 2020.
Artículo originado del Trabajo de Conclusión de Curso de la Especialización en Compliance y ESG del MBA USP/Esalq
Para saber más sobre el curso, haga clic aquí y acceda a la plataforma MBX Academy