Neurociencia Y Aprendizaje En La Educación
02 de octubre de 2026
La importancia del control inhibitorio en la escuela y el papel del Mindfulness en el aprendizaje
La Importancia del Control Inhibitorio en la Escuela y el Papel del Mindfulness en el Aprendizaje
Evelyn Loçano; Fernanda Fazilari Lelis
DOI: 10.22167/2675-6528-202602873
Artículo derivado del Trabajo de Conclusión de Curso (TCC), con contenido basado en el trabajo original del alumno y adaptado al formato editorial de la Revista E&S con el apoyo de la herramienta ResumeAI, solución de inteligencia artificial desarrollada por el Instituto Pecege para síntesis y organización textual.
Resumen
Las estrategias pedagógicas que promueven la atención y la regulación emocional son cruciales para el desarrollo de aprendizajes significativos en niños en el entorno escolar. En este contexto, las prácticas de Mindfulness se han destacado por fortalecer las funciones ejecutivas, especialmente el control inhibitorio, esencial para mantener el foco, filtrar distracciones y modular impulsos. El estudio investigó cómo el fortalecimiento del control inhibitorio, a través de la práctica de Mindfulness, puede impactar el desempeño y el comportamiento de los estudiantes en el contexto escolar. La investigación se llevó a cabo mediante la aplicación de un cuestionario estructurado, que recopiló percepciones de docentes sobre atención, autorregulación emocional, impulsividad y comportamientos en el aula. El análisis de los datos identificó dificultades recurrentes en el cotidiano escolar, notablemente en el control emocional y en el mantenimiento del foco tras interrupciones. Los informes reforzaron la importancia de prácticas pedagógicas que acogieran las dimensiones socioemocionales de los estudiantes, influyendo directamente en el compromiso y la disponibilidad para aprender. Los resultados indicaron que los docentes percibieron el Mindfulness como una práctica potencialmente beneficiosa para promover la atención plena, el autocontrol y un clima emocional más equilibrado. Se concluyó que las estrategias basadas en Mindfulness representan una alternativa prometedora para fortalecer el control inhibitorio y favorecer el desarrollo cognitivo, emocional y conductual de los estudiantes, contribuyendo a entornos de aprendizaje más saludables y productivos.
Palabras clave: Aprendizaje escolar; Autorregulación emocional; Control inhibitorio; Compromiso estudiantil; Funciones ejecutivas.
1. Introducción
La vida escolar de un niño es un período fundamental, caracterizado por el desarrollo de diversas dimensiones esenciales, como las cognitivas, emocionales, lingüísticas, motoras y sociales. En este entorno, la capacidad de comprender reglas y límites, así como de interactuar eficazmente, depende directamente del funcionamiento adecuado de las funciones ejecutivas, que son cruciales para el aprendizaje y el comportamiento en el contexto educativo.
Las funciones ejecutivas representan un conjunto de procesos mentales complejos, indispensables para que el individuo consiga mantener la atención, controlar impulsos, planificar acciones y tomar decisiones. Según Diamond (2013), estas funciones engloban la flexibilidad cognitiva, la memoria de trabajo y, de forma prominente, el control inhibitorio. Este último es vital para la gestión de comportamientos impulsivos, la resistencia a distracciones y la emisión de respuestas intencionales ante estímulos variados.
Estudios contemporáneos han reforzado el papel de enfoques como el Mindfulness en el fortalecimiento de estas funciones ejecutivas. Diéguez et al. (2024) observaron que intervenciones estructuradas en el entorno escolar pueden mejorar el control inhibitorio y otras funciones ejecutivas, que son esenciales para el aprendizaje. El control inhibitorio, en particular, permite a los estudiantes filtrar información irrelevante y mantener el foco en las tareas pedagógicas.
Durante la fase escolar, la inmadurez neurológica, la curiosidad inherente y los impulsos naturales del desarrollo infantil hacen del entorno educativo un espacio desafiante. La dificultad para controlar la atención y regular las emociones puede comprometer el aprendizaje significativo. En este escenario, las estrategias pedagógicas que ayuden al niño a desarrollar estas habilidades son de suma importancia.
En este contexto, prácticas como el Mindfulness, que puede traducirse como “atención plena”, han ganado protagonismo. El Mindfulness corresponde a un estado mental de conciencia enfocada en el momento presente, caracterizado por la aceptación y la ausencia de juicios. La práctica regular de este enfoque favorece la concentración, la empatía y la autorregulación emocional, según lo indicado por diversos estudios. Xie et al. (2024) identificaron, mediante neuroimagen, que las intervenciones de atención plena promueven una mayor eficiencia neural en regiones asociadas al control inhibitorio y a la flexibilidad cognitiva en niños.
La atención y la concentración son procesos esenciales para el aprendizaje escolar, permitiendo que el niño seleccione estímulos relevantes, mantenga el foco y siga instrucciones hasta la conclusión de las tareas. Sin embargo, el cotidiano escolar frecuentemente presenta desafíos, como la dispersión, interrupciones constantes y baja persistencia ante dificultades. La autorregulación cognitiva, por su parte, es la capacidad de monitorear el propio estado de atención, reconocer desvíos y retomar el objetivo de la tarea, contribuyendo a una mayor adhesión a las rutinas y reglas escolares.
La regulación emocional es un componente central para el aprendizaje y la convivencia escolar, influyendo en la capacidad de lidiar con frustraciones, persistir en tareas difíciles y mantener relaciones cooperativas. La fragilidad en este manejo puede llevar a comportamientos reactivos, aumento de la dispersión y reducción del compromiso. Las intervenciones basadas en Mindfulness pueden apoyar significativamente la autorregulación emocional de los niños, como lo demuestran Pickerell et al. (2023), quienes evidenciaron mejoras en la conciencia emocional y reducción de manifestaciones emocionales negativas en estudiantes.
La percepción de los docentes, según lo señalado en estudios, revela dificultades recurrentes en el cotidiano escolar, especialmente en relación con el control emocional y el mantenimiento del foco tras interrupciones. Además, surgen relatos que refuerzan la importancia de prácticas pedagógicas que acojan las dimensiones socioemocionales de los estudiantes, ya que estos factores influyen directamente en el compromiso y la disposición para aprender. Así, las estrategias basadas en Mindfulness representan una alternativa prometedora para fortalecer el control inhibitorio y favorecer el desarrollo cognitivo, emocional y conductual de los estudiantes, contribuyendo a entornos de aprendizaje más saludables y productivos.
De esta forma, comprender el papel de las funciones ejecutivas, en especial del control inhibitorio, y analizar cómo prácticas basadas en Mindfulness pueden ser incorporadas al cotidiano escolar se convierte en un camino prometedor para favorecer el desarrollo cognitivo, emocional y comportamental de niños en fase de alfabetización. Este estudio tuvo como objetivo investigar de qué modo el fortalecimiento del control inhibitorio, por medio del Mindfulness, impacta el desempeño y el comportamiento de estudiantes en el contexto escolar.
2. Material y Métodos
Este estudio adoptó un enfoque metodológico cualitativo, con el propósito de profundizar la comprensión y la interpretación de los significados atribuidos por los docentes. El foco se centró en las prácticas pedagógicas orientadas al desarrollo de las funciones ejecutivas, con especial atención al control inhibitorio. La naturaleza de la investigación se caracterizó como un levantamiento de campo, buscando recopilar datos directamente de los participantes.
La unidad de análisis de la investigación consistió en las percepciones de los docentes. La muestra estuvo compuesta por profesores que actúan en las ciudades de Salto, Itu e Indaiatuba, ubicadas en el estado de São Paulo. La selección de los participantes se realizó por conveniencia, priorizando la disponibilidad de los encuestados para participar en el estudio.
Se incluyeron docentes de redes de enseñanza tanto públicas como privadas, con el objetivo de abarcar diferentes contextos educativos y perspectivas sobre el tema. Para garantizar la integridad y la privacidad de los participantes, se aseguró la confidencialidad de la información recopilada y el anonimato de los docentes involucrados en la investigación, de acuerdo con los preceptos éticos.
El instrumento principal para la recolección de datos primarios fue un cuestionario estructurado, compuesto por 35 preguntas de opción múltiple. Este cuestionario fue elaborado con el propósito de estandarizar las respuestas, lo que permitió una mayor comparabilidad entre los participantes y facilitó el análisis de las percepciones obtenidas sobre el tema.
Las preguntas cerradas del cuestionario fueron formuladas para investigar aspectos relacionados con la atención, la autorregulación emocional, la impulsividad y los comportamientos en el aula. El objetivo era recopilar la visión de los docentes sobre la manifestación de estas características en los estudiantes y la relevancia de las intervenciones.
La aplicación del cuestionario se realizó de forma digital, utilizando la plataforma Google Forms. Esta elección metodológica proporcionó beneficios como un mayor alcance geográfico, conveniencia para los respondientes y la automatización del proceso de recolección de datos, según lo señalado por Sousa Bastos et al. (2023).
El cuestionario fue diseñado para captar matices del desempeño profesional de los docentes e investigar cómo la práctica de Mindfulness podría ser percibida como un recurso. Se buscó comprender su potencial para promover la atención plena, la autorregulación emocional y el aprendizaje significativo en el entorno escolar, alineado a los objetivos del estudio.
Adicionalmente a la recolección de datos primarios, se realizó una investigación bibliográfica y documental. Esta etapa fue fundamental para la construcción del marco teórico del estudio, involucrando la consulta a fuentes confiables de la literatura especializada, como artículos científicos y libros, que abordan las funciones ejecutivas y el Mindfulness.
La investigación bibliográfica tuvo como objetivo contextualizar teóricamente los conceptos abordados y proporcionar subsidios para el análisis de los datos empíricos. Según Brito, Oliveira y Silva (2021), este enfoque es indispensable para la investigación científica, desde la definición del problema hasta el análisis de los resultados.
El análisis documental, a su vez, permitió examinar y comprender el contenido de diversos documentos, revelando información significativa que contribuyó a la construcción de nuevas perspectivas y reflexiones críticas sobre los datos disponibles (Lima Junior et al., 2021). Esta etapa complementó la base teórica y metodológica del estudio.
Para el análisis de los datos recolectados, tanto del cuestionario como de la investigación bibliográfica y documental, se emplearon técnicas de análisis de agrupamiento. El propósito fue identificar patrones, correlaciones y agrupaciones relevantes entre las variables estudiadas, según la metodología descrita por Fávero y Belfiore (2024).
El análisis factorial se utilizó específicamente para reducir la dimensionalidad de los datos e identificar la percepción de los encuestados sobre el Mindfulness. El análisis de clúster también permitió segmentar a los participantes en función de características comunes, como el tiempo de experiencia, el área de especialización o el nivel de acuerdo con ciertas afirmaciones (Fávero; Belfiore, 2017).
La recolección de datos primarios ocurrió en un período específico, entre el 23 de enero de 2026 y el 31 de enero de 2026. Durante este intervalo, se registraron 87 respuestas válidas, número considerado suficiente para los análisis iniciales y la identificación de patrones relacionados con las variables definidas en el estudio.
Los datos se organizaron de manera que permitieran la aplicación de las técnicas de análisis mencionadas, buscando estructurar la información para una comprensión profunda. La organización tuvo como objetivo facilitar la identificación de tendencias y la relación entre las variables percibidas por los docentes.
3. Resultados y Discusión
La investigación se llevó a cabo mediante un cuestionario estructurado, aplicado a 87 docentes en el período del 23 al 31 de enero de 2026. El análisis de las respuestas permitió comprender las percepciones de los educadores sobre cómo la práctica de Mindfulness puede ser empleada para ayudar en el control inhibitorio y, consecuentemente, en el aprendizaje de los estudiantes. Los resultados obtenidos revelaron patrones y divergencias importantes, que se detallarán a continuación, proporcionando una base para la interpretación del impacto del Mindfulness en el ambiente escolar.
El perfil demográfico de los participantes indicó una predominancia de profesionales con mayor madurez y experiencia. Se observó que 30 participantes tenían entre 41 y 50 años, y 23 poseían más de 51 años, totalizando más de la mitad de la muestra con edad superior a 40 años. Este dato sugiere que las percepciones y prácticas relatadas están influenciadas por una vasta experiencia profesional, lo que confiere robustez a las observaciones sobre los temas evaluados, como la atención y la regulación emocional en el aula.
En cuanto a la formación académica, la mayoría de los docentes presentó un alto nivel educativo, con 50 encuestados que poseen posgrado, lo que se destacó como la calificación predominante. Adicionalmente, 33 participantes tenían título de grado completo, lo que indica una sólida base educativa y una fuerte presencia de formación especializada entre los educadores. Este escenario sugiere que los participantes poseen un conocimiento profundo sobre las teorías pedagógicas y las prácticas educativas, lo que puede enriquecer la calidad de sus percepciones sobre el control inhibitorio y el Mindfulness.
La distribución de los niveles educativos en los que actúan los docentes reveló una fuerte concentración en la Educación Primaria I, con 36 encuestados, y en la Educación Infantil, con 23 participantes. Este predominio de profesionales que actúan en las etapas iniciales de la educación básica es relevante, ya que las necesidades y desafíos relacionados con el control inhibitorio y la autorregulación emocional son particularmente acentuados en estas fases del desarrollo infantil. Las percepciones de estos educadores son, por lo tanto, cruciales para comprender las demandas específicas de este público.
En cuanto al tiempo de experiencia en la docencia, la muestra demostró ser bastante diversificada, aunque con una predominancia de educadores más experimentados. Se verificó que 27 encuestados poseían más de 20 años de actuación, mientras que 25 tenían menos de 5 años de experiencia. Esta combinación de trayectorias profesionales largas e iniciales puede favorecer el intercambio de conocimientos y la diversidad de perspectivas sobre las prácticas pedagógicas, contribuyendo a un análisis más rico y multifacético de los resultados.
El análisis del tipo de institución en la que actúan los encuestados evidenció un marcado predominio del sector privado, que concentró a 63 participantes, representando la mayor parte de la muestra. Esta distribución puede influir en las percepciones sobre los desafíos y las oportunidades de implementación de prácticas como el Mindfulness, dado que las realidades y los recursos disponibles en instituciones públicas y privadas pueden diferir significativamente, impactando las estrategias pedagógicas adoptadas.
Los resultados sobre la percepción de los docentes en cuanto a la atención de los alumnos en el aula indicaron que la mayor parte de los encuestados observa dificultades. Específicamente, 39 participantes estuvieron parcialmente de acuerdo y 33 estuvieron totalmente de acuerdo en que los alumnos tienen dificultad para mantener la atención durante las actividades. Este panorama revela que la falta de atención es un desafío ampliamente reconocido y significativo en las prácticas pedagógicas, impactando directamente el proceso de enseñanza-aprendizaje y la necesidad de intervenciones eficaces.
La percepción de que los alumnos se distraen fácilmente con estímulos externos se ha consolidado ampliamente entre los docentes. Se identificó que 49 encuestados estuvieron totalmente de acuerdo y 32 parcialmente de acuerdo con esta afirmación. Esta constatación refuerza la idea de que el entorno escolar, con sus múltiples interacciones y estímulos, representa un desafío constante para el mantenimiento del foco, exigiendo estrategias que ayuden a los estudiantes a filtrar información irrelevante y a concentrarse en las tareas.
La dificultad de los alumnos para retomar el foco después de una interrupción también se mostró como una percepción convergente entre los docentes. Se observó que 51 participantes estuvieron parcialmente de acuerdo y 25 estuvieron totalmente de acuerdo con esta dificultad. Este hallazgo subraya la importancia del control inhibitorio, que permite a los estudiantes resistir las distracciones y redirigir la atención, como destacó Diamond (2013). La fragilidad en esta habilidad compromete la fluidez de las actividades pedagógicas.
En relación con la impulsividad, la mayoría de los docentes percibió que los alumnos demuestran este comportamiento al iniciar actividades. Se verificó que 47 encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 28 estuvieron totalmente de acuerdo con esta observación. La impulsividad, caracterizada por la dificultad en controlar respuestas automáticas y esperar instrucciones completas, es un desafío recurrente en la práctica pedagógica, impactando la organización de la acción y la adhesión a las rutinas escolares.
La dificultad de los alumnos para mantener la concentración durante períodos prolongados ha sido ampliamente reconocida por los docentes. Los datos revelaron que 54 encuestados estuvieron totalmente de acuerdo y 26 parcialmente de acuerdo con esta afirmación. Este patrón indica que el mantenimiento de la atención a lo largo del tiempo es un aspecto crítico, lo que refuerza la necesidad de estrategias pedagógicas que promuevan el enfoque y la autorregulación, creando entornos más propicios para la continuidad de la concentración.
En cuanto a la regulación emocional, la mayoría de los docentes percibió que los estudiantes tienen dificultades para reconocer y nombrar sus propias emociones. Cuarenta y ocho participantes estuvieron parcialmente de acuerdo y 22 estuvieron totalmente de acuerdo con esta dificultad. Este conjunto de resultados apunta a una demanda significativa de prácticas socioemocionales que ayuden a los estudiantes a identificar y expresar sus estados internos de manera más clara y consciente, un componente esencial para el aprendizaje y la convivencia escolar.
Los docentes también observaron que los niños reaccionan de forma intensa ante frustraciones o errores. Cuarenta y cinco encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 33 estuvieron totalmente de acuerdo con esta percepción. Este comportamiento emocional recurrente en el día a día escolar evidencia la fragilidad en el manejo de las emociones, que puede llevar a reacciones impulsivas, aumento de la dispersión y reducción del compromiso, según lo discutido en la introducción del estudio.
La frecuencia de episodios de ansiedad o agitación emocional en el aula fue igualmente percibida por la mayoría de los docentes. Cuarenta y cuatro participantes estuvieron parcialmente de acuerdo y 31 estuvieron totalmente de acuerdo con la ocurrencia de estos comportamientos. Estos datos refuerzan que las manifestaciones de ansiedad y agitación son desafíos significativos en el ambiente de aprendizaje, demandando atención y estrategias eficaces de regulación emocional para crear un ambiente más seguro y propicio al desarrollo.
La dificultad de los alumnos para calmarse después de situaciones de conflicto fue otro punto de convergencia entre los docentes. Cincuenta y dos encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 25 estuvieron totalmente de acuerdo con esta observación. Esta dificultad en la autorregulación post-conflicto apunta a la necesidad de estrategias que promuevan la calma, la mediación y el desarrollo emocional, contribuyendo a la construcción de un ambiente escolar más armonioso y productivo.
La percepción de que el estado emocional de los alumnos interfiere negativamente en el aprendizaje fue ampliamente compartida. Cincuenta y siete encuestados estuvieron totalmente de acuerdo y 22 estuvieron parcialmente de acuerdo con esta afirmación. Este patrón evidencia la importancia de acciones pedagógicas orientadas al desarrollo socioemocional y a la creación de un ambiente de aprendizaje más acogedor y regulado, donde el bienestar emocional sustenta el desempeño académico.
Aunque una parte del profesorado no percibe conflictos frecuentes entre los alumnos (24 discreparon parcialmente y 3 discreparon totalmente), la tendencia general apuntó a una presencia significativa de conflictos durante las actividades escolares. Treinta y seis encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 17 estuvieron totalmente de acuerdo con la ocurrencia de conflictos, lo que indica que, para muchos profesores, esta es una realidad común en el día a día del aula, exigiendo habilidades de mediación y promoción de comportamientos prosociales.
Sobre la empatía, los datos indicaron que 43 docentes estuvieron parcialmente de acuerdo y 6 estuvieron totalmente de acuerdo en que los alumnos demuestran poca empatía hacia sus compañeros. Sin embargo, 22 estuvieron parcialmente en desacuerdo y 4 en total desacuerdo, lo que sugiere que algunos docentes no perciben esta falta de manera intensa. La tendencia general, sin embargo, apunta a una preocupación significativa por este aspecto socioemocional, resaltando la importancia de desarrollar la capacidad de comprender y compartir sentimientos.
La dificultad de los alumnos para respetar las reglas y acuerdos del aula fue identificada por la mayoría de los docentes. Cuarenta y cuatro encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 15 estuvieron totalmente de acuerdo con esta dificultad. Aunque 19 docentes discreparon parcialmente, la tendencia predominante apunta a desafíos en el cumplimiento de las normas, lo que evidencia la necesidad de reforzar el control inhibitorio y la adhesión a las rutinas escolares para una convivencia más organizada y respetuosa.
La interrupción de colegas o del profesor durante las intervenciones y explicaciones fue percibida como un comportamiento recurrente. Treinta y nueve docentes estuvieron parcialmente de acuerdo y 26 estuvieron totalmente de acuerdo con esta observación. Este hallazgo demuestra desafíos relacionados con la atención, el autocontrol y la convivencia respetuosa durante las actividades escolares, reforzando la necesidad de estrategias que promuevan la escucha activa y el respeto a los turnos de palabra.
La percepción de que el clima del aula perjudica el desarrollo de las actividades pedagógicas fue expresiva. Treinta y un encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 42 estuvieron totalmente de acuerdo con esta afirmación. Los datos indican que el clima emocional y conductual del aula es un factor determinante para la fluidez de las prácticas educativas, reforzando la necesidad de intervenciones que promuevan la convivencia armoniosa y ambientes más regulados, conforme al objetivo del estudio.
En relación con la conciencia corporal, 45 docentes estuvieron parcialmente de acuerdo y 9 estuvieron totalmente de acuerdo en que los estudiantes demuestran poca conciencia de su propio cuerpo en el aula, lo que suma un total de 54 participantes que observan esta dificultad. Esta percepción, aunque no unánime, sugiere una brecha en la autopercepción de los alumnos, que puede ser abordada mediante actividades que promuevan la atención plena y la conexión con el cuerpo, ayudando a la autorregulación.
La dificultad de los estudiantes para percibir señales de cansancio, tensión o agitación fue notada por la mayoría de los docentes. Treinta y ocho encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 30 estuvieron totalmente de acuerdo con esta observación. Este patrón consistente de baja autoconciencia corporal y emocional refuerza la importancia de prácticas que promuevan la atención plena, la autopercepción y la regulación emocional dentro de la rutina escolar, permitiendo que los alumnos identifiquen sus estados internos y tomen decisiones más ajustadas.
La inquietud corporal excesiva durante las actividades fue percibida por muchos docentes. Cuarenta y ocho participantes estuvieron parcialmente de acuerdo y 15 estuvieron totalmente de acuerdo con esta manifestación, totalizando 63 encuestados que identifican este comportamiento como recurrente en el aula. Este hallazgo evidencia la dificultad de los alumnos para mantener la calma y el enfoque, lo que puede ser un indicativo de inmadurez en el control inhibitorio y en la autorregulación, demandando intervenciones específicas.
La dificultad de los alumnos para permanecer en silencio, incluso por períodos cortos, se identificó de manera consistente. Treinta y tres encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 33 estuvieron totalmente de acuerdo con esta dificultad, lo que suma un total de 66 participantes. Esta observación refuerza la necesidad de desarrollar el control inhibitorio y la capacidad de autorregulación, habilidades cruciales para la concentración y el respeto al ambiente de aprendizaje, especialmente en actividades que requieren enfoque individual.
Muchos docentes percibieron que los alumnos demuestran poca conciencia sobre cómo sus acciones afectan al grupo. Treinta y nueve encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 29 estuvieron totalmente de acuerdo con esta dificultad, totalizando 68 participantes. Esta observación, aunque con cierta diversidad de opiniones, apunta a la necesidad de trabajar la empatía y la percepción del impacto de las propias actitudes en el colectivo, promoviendo una convivencia más armoniosa y colaborativa.
En cuanto al compromiso, la tendencia predominante señaló cierta dificultad de los educandos para demostrar interés en las actividades propuestas. Treinta y dos docentes estuvieron parcialmente de acuerdo y 6 estuvieron totalmente de acuerdo con la presencia de desinterés en diferentes intensidades. Sin embargo, 25 estuvieron parcialmente en desacuerdo y 11 totalmente en desacuerdo, lo que sugiere que no todos los docentes perciben el desinterés como un problema significativo, lo que puede variar según la naturaleza de la actividad o el perfil del grupo.
La dificultad de los alumnos para involucrarse activamente en las propuestas pedagógicas fue un desafío identificado por 34 docentes que estuvieron parcialmente de acuerdo y 7 que estuvieron totalmente de acuerdo. Sin embargo, un grupo expresivo de 26 docentes estuvo parcialmente en desacuerdo y 10 en total desacuerdo, percibiendo un buen nivel de participación. Además, 10 encuestados se mantuvieron neutrales, lo que sugiere que el compromiso puede variar según la actividad, el contexto o el perfil del grupo, lo que exige flexibilidad pedagógica.
La percepción de que los estudiantes se rinden fácilmente ante tareas desafiantes fue frecuente, con 38 encuestados parcialmente de acuerdo y 15 totalmente de acuerdo. Por el contrario, 22 docentes discreparon parcialmente y 2 discreparon totalmente, lo que sugiere una mayor persistencia en algunos alumnos. Esta variación, sumada a 10 participantes neutrales, puede reflejar la influencia de la naturaleza de la tarea, el nivel de complejidad o el perfil del grupo en la persistencia de los estudiantes.
La mayoría de los docentes observó poca autonomía de los alumnos en la realización de las actividades, con 42 encuestados parcialmente de acuerdo y 10 totalmente de acuerdo. Sin embargo, 27 docentes discreparon parcialmente y 3 discreparon totalmente, lo que indica que una parte considerable percibe una autonomía adecuada en cierta medida. Esta divergencia sugiere que el desarrollo de la autonomía es un proceso gradual y que las prácticas pedagógicas deben ajustarse para fomentar la independencia de los estudiantes.
La dificultad de los alumnos para reflexionar sobre su propio proceso de aprendizaje, un aspecto central de la metacognición, fue un desafío significativo percibido por la mayoría de los docentes. Cuarenta y dos encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 29 estuvieron totalmente de acuerdo con esta limitación. Este hallazgo refuerza la necesidad de estrategias que promuevan la autoconciencia y la capacidad de monitorear y ajustar las propias estrategias de aprendizaje, contribuyendo a un desarrollo cognitivo más profundo.
En relación con el potencial de las estrategias de atención plena, los docentes demostraron una percepción ampliamente favorable. Veintitrés encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 60 estuvieron totalmente de acuerdo en que el Mindfulness podría contribuir a mejorar los aspectos observados en el aula. Esta mayoría expresiva, que suma 83 participantes, cree en la efectividad de estas prácticas para promover un ambiente más tranquilo, enfocado y propicio para el aprendizaje, alineándose con los hallazgos de Diéguez et al. (2024).
La necesidad de prácticas que ayuden a los alumnos en el autocontrol emocional fue reconocida por casi la totalidad de los docentes. Diecisiete encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 69 estuvieron totalmente de acuerdo, totalizando 86 participantes que reconocen claramente esta demanda en el contexto escolar. Este consenso refuerza la urgencia de intervenciones que apoyen la autorregulación emocional, un pilar para la convivencia y el desempeño académico, según lo evidenciado por Pickerell et al. (2023).
El consenso sobre la importancia de trabajar intencionalmente el autoconocimiento con los alumnos fue casi absoluto. Nueve encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 74 estuvieron totalmente de acuerdo, sumando 83 participantes que reconocen fuertemente la relevancia de esta práctica en el contexto educativo. Este hallazgo subraya la percepción de que el autoconocimiento es fundamental para la formación integral del estudiante, permitiendo la identificación de impulsos, emociones y límites, y la toma de decisiones más ajustadas.
La percepción sobre la apertura de la clase a prácticas que promuevan un ambiente más tranquilo y con mayor enfoque también fue predominantemente positiva. Treinta y tres encuestados estuvieron parcialmente de acuerdo y 40 estuvieron totalmente de acuerdo, sumando 73 participantes que identifican la receptividad de los alumnos a prácticas orientadas al bienestar y la concentración. Esta apertura sugiere un terreno fértil para la implementación de intervenciones basadas en Mindfulness, que pueden ser bien recibidas por los estudiantes.
Finalmente, la percepción de que la escuela se beneficiaría de la implementación de prácticas regulares de Mindfulness fue ampliamente favorable. Dieciséis participantes estuvieron parcialmente de acuerdo y 65 estuvieron totalmente de acuerdo, sumando un total de 81 docentes que ven esta iniciativa como positiva para el ambiente escolar. Este resultado demuestra un fuerte apoyo a la integración de técnicas de atención plena, como la respiración consciente, para mejorar la atención en el momento presente y el clima general del aula.
El análisis segmentado de los datos reveló patrones importantes que enriquecen la comprensión de las percepciones docentes. Los profesores con seis a diez años de experiencia, por ejemplo, presentaron promedios superiores a los generales en casi todos los ítems relacionados con la autorregulación emocional, la conciencia corporal, el reconocimiento de emociones, las señales de cansancio y el compromiso de los alumnos. Este grupo percibió con mayor frecuencia dificultades de participación activa, menor autonomía, desinterés y mayor necesidad de regulación emocional, lo que sugiere que experimentan un período profesional de mayor complejidad en el manejo emocional y conductual del grupo. Dicha observación dialoga con estudios como el de Malboeuf-Hurtubise et al. (2024), que indicaron el efecto protector del Mindfulness en la atención sostenida de niños.
Los docentes menores de 30 años reportaron mayores niveles de conflictos entre estudiantes, interrupciones durante las exposiciones y abandono ante tareas desafiantes. Este grupo percibió de manera más acentuada comportamientos impulsivos y dificultades de persistencia, lo que puede estar relacionado con la etapa inicial de la carrera docente, donde las estrategias de gestión del aula y mediación de conflictos aún se están consolidando. Esta perspectiva resalta la importancia de la formación continua para estos profesionales, con el objetivo de mejorar sus habilidades de manejo del aula.
También se observaron diferencias al comparar el perfil formativo del profesorado. Los profesores con posgrado presentaron una percepción menos acentuada de las dificultades relacionadas con el silencio, la deserción y la participación activa de los alumnos, además de una mayor creencia en la apertura del aula a prácticas que promueven la concentración y un clima emocional equilibrado. Esta diferencia sugiere que la formación continua puede influir no solo en los repertorios pedagógicos, sino también en la lectura que el docente hace de los comportamientos y necesidades del grupo, promoviendo una visión más optimista y estratégica.
La comparación entre docentes de instituciones públicas y privadas también arrojó hallazgos relevantes. Los profesores de la red pública demostraron una mayor percepción de dificultades relacionadas con la empatía, el respeto a las reglas, el compromiso y la persistencia de los alumnos. En la red privada, la mayor diferencia se concentró en la dificultad de los estudiantes para permanecer en silencio. Estos resultados refuerzan la necesidad de considerar las especificidades de cada red al proponer acciones pedagógicas basadas en la atención plena, adaptando las intervenciones al contexto institucional.
A pesar de las diferencias entre los grupos demográficos, la percepción de que las prácticas de atención plena pueden contribuir positivamente al clima del aula, al autocontrol emocional y al aprendizaje se mantuvo elevada en todos los estratos. Este consenso refuerza el potencial de las intervenciones basadas en Mindfulness como una estrategia transversal y prometedora, capaz de fortalecer el control inhibitorio y favorecer el desarrollo cognitivo, emocional y conductual de los estudiantes, aunque la prioridad de cada dimensión pueda variar según la realidad vivida por cada grupo docente.
En resumen, los resultados de la investigación revelaron que los docentes perciben desafíos significativos en el día a día escolar, especialmente en relación con la atención, la impulsividad, la regulación emocional y el compromiso de los estudiantes. Sin embargo, existe un fuerte consenso sobre el potencial del Mindfulness para mitigar estas dificultades, promoviendo la atención plena, el autocontrol emocional y un ambiente de aprendizaje más equilibrado y productivo, lo que corrobora el objetivo de investigar el impacto del fortalecimiento del control inhibitorio a través de esta práctica.
4. Conclusión
El estudio investigó la forma en que el fortalecimiento del control inhibitorio, a través de la práctica de Mindfulness, impacta el rendimiento y el comportamiento de los estudiantes en el contexto escolar. Se observó que los docentes perciben desafíos significativos en el día a día del aula, especialmente en lo que respecta al mantenimiento de la atención, la facilidad de distracción por estímulos externos y la dificultad para retomar el foco después de interrupciones. También se observó que los estudiantes demuestran impulsividad al iniciar actividades y presentan limitaciones en la concentración durante períodos prolongados. En el ámbito socioemocional, se identificó que los niños tienen dificultad para reconocer y nombrar sus emociones, reaccionan intensamente a las frustraciones y manifiestan episodios de ansiedad o agitación, lo que interfiere negativamente en el aprendizaje. Adicionalmente, se notó la presencia de conflictos, poca empatía, dificultad para respetar reglas e interrupciones frecuentes, además de baja conciencia corporal y autopercepción de estados internos como cansancio o agitación. Estos hallazgos refuerzan la importancia de estrategias pedagógicas que acojan las dimensiones socioemocionales de los estudiantes, influyendo directamente en el compromiso y la disponibilidad para aprender.
La principal contribución de este estudio reside en la evidencia de que las estrategias basadas en Mindfulness representan una alternativa prometedora para mitigar las dificultades observadas, fortaleciendo el control inhibitorio y favoreciendo el desarrollo cognitivo, emocional y conductual de los estudiantes, lo que puede conducir a entornos de aprendizaje más saludables y productivos. Aunque la investigación se basó en las percepciones docentes, lo que puede limitar la generalización de los resultados sin la observación directa o la perspectiva de los alumnos y familias, el consenso entre los educadores sobre el potencial del Mindfulness es notable. Para estudios futuros, se sugiere la realización de intervenciones prácticas de Mindfulness directamente con los estudiantes, comparando clases con y sin la aplicación sistemática de estas técnicas. Investigaciones longitudinales podrían profundizar la comprensión de los efectos del Mindfulness a lo largo del año escolar, correlacionándolos con indicadores de desempeño académico, clima escolar y bienestar emocional, además de incluir las percepciones de los propios alumnos y de sus familias para análisis más robustos y contextualizados.
Referencias Bibliográficas
Brito, Oliveira e Silva, 2021 [Referência completa não encontrada no documento original]
Diamond, A. 2013. Executive functions. Annual Review of Psychology, v. 64, p. 135–168, 2013. DOI: https://doi.org/10.1146/annurev-psych-113011-143750
Diéguez, M.P.; García, M.C.; Asencio, E.N.; Vergara-Moragues, E. 2024. Executive Function Training Through a Mindfulness-Based Neuroeducational Program in Elementary School Students. Mindfulness, 15, 2739–2749.
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Malboeuf-Hurtubise, C. et al. 2024. Impact of a mindfulness-based intervention on well-being and mental health of elementary school children: results from a randomized cluster trial. Scientific Reports.
Pickerell, L. E et al. 2023. The Effectiveness of School-Based Mindfulness and Cognitive Behavioural Programmes to Improve Emotional Regulation in Children (7–12 yrs). Mindfulness, 14, 1068–1087.
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Xie, S.; Lu, S. Lu, J.; Gong, C.; Chang, C. 2024. Mindfulness e desenvolvimento cerebral relacionado a funções executivas. Using mindfulness-based intervention to promote executive function in young children. Cerebral Cortex, 34(9).
Artículo originado del Trabajo de Conclusión de Curso de Neurociencia y Aprendizaje en la Educación
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