Neurociencia Y Aprendizaje En La Educación
08 de octubre de 2026
Familias y bilingüismo: impresiones sobre el desarrollo lingüístico de niños pequeños
Familias y Bilingüismo: Impresiones sobre el Desarrollo Lingüístico de Niños Pequeños
Lívia Chung de Freitas; Adriessa Santos
DOI: 10.22167/2675-6528-202603155
Artículo derivado del Trabajo de Conclusión de Curso (TCC), con contenido basado en el trabajo original del alumno y adaptado al formato editorial de la Revista E&S con el apoyo de la herramienta ResumeAI, solución de inteligencia artificial desarrollada por el Instituto Pecege para síntesis y organización textual.
Resumen
El creciente aumento de las escuelas bilingües en Brasil, junto con el avance de las investigaciones en neurociencia y bilingüismo, ha puesto de manifiesto la necesidad de profundizar la comprensión sobre los efectos de la exposición temprana a una segunda lengua en el desarrollo infantil. El estudio tuvo como objetivo contribuir a las investigaciones del área mediante la recopilación y análisis de datos sobre la experiencia bilingüe de niños de dos a tres años (toddlers) en un contexto escolar bilingüe portugués-inglés. La investigación se enmarcó como cualitativa de carácter exploratorio, adoptando el estudio de caso como estrategia metodológica y el cuestionario en línea como instrumento de recopilación de datos, aplicado a 11 familias de una institución de enseñanza bilingüe del interior del estado de São Paulo, tras la aprobación del Comité de Ética en Investigación. Los datos se analizaron en diálogo con la bibliografía del área. Los resultados indicaron que las percepciones familiares fueron coherentes con lo que señala la literatura: el bilingüismo temprano no perjudicó el desarrollo de la lengua materna, habiéndose percibido una ampliación del vocabulario en ambas lenguas. El fenómeno de la translengua fue reconocido por las familias como natural y esperado, y hubo una percepción significativa de aumento en la intención comunicativa de los niños tras la entrada en la escuela. El papel de la familia como ambiente complementario de input también se mostró relevante, especialmente a través de canciones, libros y juegos en inglés realizados en casa. Se concluyó que el cerebro bilingüe desarrolla una organización mental diferenciada, cuyos efectos se manifiestan especialmente en las áreas de vocabulario y comunicación, reforzando la importancia de ampliar estudios en este campo.
Palabras clave: educación bilingüe; educación infantil; neurodesarrollo; niños pequeños.
1. Introducción
El panorama educativo brasileño ha sido testigo de un notable crecimiento en el número de escuelas bilingües. En 2021, el país registraba más de mil instituciones, con un aumento de entre seis y diez por ciento en el período de 2017 a 2022, según datos divulgados por el Ministerio de Educación y la Asociación Brasileña de Enseñanza Bilingüe (Abebi). Este fenómeno está impulsado por los avances tecnológicos, el multilingüismo global y la creciente demanda del mercado por la competencia en lenguas extranjeras, lo que ha estimulado la aparición de diversos modelos de educación bilingüe.
Paralelamente a este crecimiento, se produjo un avance significativo en las investigaciones sobre neurociencia y bilingüismo, lo que evidencia la necesidad de profundizar la comprensión sobre los efectos de la exposición temprana a una segunda lengua en el desarrollo infantil. Históricamente, el bilingüismo fue a veces percibido como perjudicial para el desarrollo del niño. Sin embargo, estudios más recientes han desmitificado esta visión, valorándolo por los beneficios que puede aportar en las áreas de interacción, conocimiento, cultura y cognición (Brentano, 2020).
La literatura actual señala que el cerebro bilingüe desarrolla una organización mental diferenciada, utilizando recursos mentales de formas distintas en comparación con un cerebro monolingüe (Bialystok y Kroll, 2013). Las investigaciones indican que los cerebros bilingües pueden presentar alteraciones en las funciones ejecutivas, que se desarrollarían de manera más acelerada en niños expuestos a un contexto bilingüe (Brentano, 2020). Esta reorganización se debe a que el cerebro bilingüe posee dos sistemas de lenguaje activos, que se activan incluso cuando solo una lengua está en uso (Kroll y Bialystok, 2013).
Este trabajo se centra en el bilingüismo simultáneo, definido como la adquisición de dos lenguas desde el nacimiento o antes de los tres años de edad, en un contexto de input lingüístico consistente en ambas lenguas (De Houwer, 2009; McLaughlin, 1978). La elección de esta delimitación se justifica por el perfil etario de los participantes, niños en la franja de cero a tres años, comúnmente denominados “toddlers”. Esta fase se considera altamente propicia para el aprendizaje de una segunda lengua, dada la alta plasticidad cerebral (Pinheiro, 2007) y la ventana de oportunidades para la adquisición de la L2, que se extiende de los dieciocho meses a los once años (Doherty, 1997).
Se adopta la perspectiva del bilingüismo dinámico (García, 2009), que comprende al ser bilingüe como alguien que usa diferentes lenguas de maneras diversas, reconociendo una idea de lengua viva y plural, con relaciones dinámicas y transformadoras entre ellas. En este contexto, el fenómeno de la translenguaje (Vogel y García, 2017), que se refiere a la mezcla de palabras de dos o más idiomas, se ve no como una señal de confusión o dominio incompleto, sino como una característica de un repertorio lingüístico integrado y fluido.
A pesar del creciente interés y la expansión de las escuelas bilingües, todavía se hace necesaria una comprensión más profunda de los efectos del bilingüismo en el cerebro humano, especialmente en edades tempranas. Se cuestiona, por ejemplo, la relación entre la educación bilingüe y el perfil socioeconómico privilegiado de los individuos que acceden a ella, según lo señalado por Brentano (2020). Ante esta realidad, y considerando la continua demanda de escuelas bilingües, la necesidad de profundizar la comprensión sobre los efectos de este enfoque en el cerebro en desarrollo se convierte en una justificación central para este estudio. Así, este trabajo tiene como objetivo contribuir a las investigaciones del área mediante la recopilación y análisis de datos sobre la experiencia bilingüe de niños de dos a tres años (toddlers) en un contexto escolar bilingüe portugués-inglés.
2. Material y Métodos
El presente estudio se enmarcó como una investigación de naturaleza cualitativa, con carácter exploratorio. Este enfoque fue seleccionado por privilegiar la interpretación y la comprensión profunda de los significados atribuidos por los sujetos a un fenómeno aún poco investigado (Minayo, 2001). Se buscó analizar detalladamente las concepciones e ideas de una población específica sobre la vivencia bilingüe.
Como estrategia metodológica, se adoptó el estudio de caso, considerado apropiado para investigar un fenómeno de manera profunda y contextualizada (Yin, 2015). El objeto empírico de la investigación se centró en la experiencia bilingüe de niños de aproximadamente uno a tres años de edad, comúnmente denominados toddlers, en un contexto escolar bilingüe.
La investigación se llevó a cabo en una institución educativa bilingüe, que ofrece educación en los idiomas portugués e inglés, ubicada en el interior del estado de São Paulo. El grupo focal del estudio estuvo compuesto por padres de alumnos brasileños, con hijos en el rango de edad de uno a tres años, que asistían a dicha institución.
La participación de los responsables fue voluntaria y estuvo condicionada a la firma del Término de Consentimiento Libre e Informado (TCLE). Se incluyeron en el estudio los padres de niños de entre uno y tres años que estaban matriculados en la escuela bilingüe portugués-inglés y que tenían el portugués como primera lengua.
Se excluyeron del reclutamiento a los responsables de niños que tuvieran menos de seis meses de exposición al contexto educativo bilingüe de la institución. Adicionalmente, se excluyeron las familias que no poseían el portugués como lengua materna y/o que tenían el inglés como primera lengua, garantizando la homogeneidad del perfil lingüístico inicial.
Inicialmente, 14 familias respondieron al cuestionario en línea. Sin embargo, tres de estas respuestas fueron excluidas del análisis final por no cumplir con el criterio de tiempo mínimo de exposición al ambiente bilingüe, que era de seis meses. Así, la muestra final del estudio estuvo compuesta por 11 familias, cuyas percepciones fueron consideradas para el análisis.
Como instrumento de recopilación de datos, se utilizó un cuestionario en línea. Este cuestionario fue elaborado con el objetivo de reunir información cualitativa que permitiera comprender en profundidad las percepciones de los padres sobre el desarrollo lingüístico de sus hijos en el contexto bilingüe. El instrumento buscó captar aspectos relevantes de la vivencia de los niños.
Los procedimientos éticos se siguieron rigurosamente. La investigación fue sometida a la evaluación del Comité de Ética en Investigación, de acuerdo con las directrices de la Resolución 510/2016. Tras la aprobación, registrada bajo el CAEE n° 95081025.0.0000.9927, se inició la fase de recolección de datos, asegurando la protección de los participantes.
El contacto con los participantes se estableció a través de la aplicación institucional ClassApp, tras la debida autorización de la dirección escolar. La investigadora envió una invitación formal para participar en el estudio, acompañada del formulario en línea. Este formulario incluía el Consentimiento Informado, además de la justificación y el alcance de la investigación, respetando las leyes de protección de datos personales de los usuarios.
El análisis, procesamiento e interpretación de la información recopilada se realizaron en diálogo constante con la bibliografía estudiada a lo largo del curso y con otros autores relevantes en el área del bilingüismo y la neurociencia. Este enfoque permitió contextualizar las percepciones familiares dentro del marco teórico existente, buscando identificar convergencias y divergencias con la literatura.
3. Resultados y Discusión
La presente sección detalla los hallazgos de la investigación, interpretándolos a la luz del marco teórico y de los objetivos propuestos, que buscaban comprender la vivencia bilingüe de niños de dos a tres años en un contexto escolar portugués-inglés. Los resultados obtenidos a partir de los cuestionarios aplicados a las familias revelaron percepciones consistentes con la literatura especializada, indicando que el bilingüismo precoz no solo no perjudica el desarrollo de la lengua materna, sino que también puede potenciar la adquisición de vocabulario en ambas lenguas y mejorar la intención comunicativa de los niños. El análisis también destacó la relevancia del ambiente familiar como un complemento esencial para la inmersión lingüística, reforzando la importancia de estímulos continuos para el neurodesarrollo bilingüe.
Perfil de los Encuestados
El estudio contó con la participación de 14 familias, de las cuales tres fueron excluidas del análisis final por no cumplir el criterio de tiempo mínimo de exposición al contexto educativo bilingüe, establecido en seis meses. Esta exclusión se fundamentó en la literatura, que enfatiza la necesidad de un período significativo de contacto y uso continuo de la segunda lengua para observar cambios consistentes en el desarrollo lingüístico (Lightbown y Spada, 2013). Así, el análisis se realizó con base en las respuestas de 11 familias, garantizando que los datos reflejaran una experiencia bilingüe más consolidada.
En cuanto al tiempo de exposición de los niños a la escuela bilingüe, los datos revelaron que 6 de los 11 encuestados indicaron un tiempo de contacto superior a un año, mientras que los 5 restantes reportaron un período de entre seis meses y un año. En cuanto a la franja de edad de los niños, la mayoría de los participantes, ocho en total, tenían tres años de edad, y los demás dos años. Este perfil diversificado de encuestados, tanto en edad como en tiempo de exposición, proporcionó una rica gama de percepciones sobre el desarrollo lingüístico y cognitivo de los niños en el entorno bilingüe.
El rango de edad de los niños, de dos a tres años, se considera particularmente propicio para la adquisición de una segunda lengua, debido a la alta plasticidad cerebral característica de este período (Pinheiro, 2007). La plasticidad cerebral permite que las células en desarrollo se adapten con mayor facilidad a nuevos estímulos, haciendo que el aprendizaje de conceptos e ideas nuevas sea más eficiente que en edades más avanzadas. Además, la ventana de oportunidades para la adquisición de la L2, que se extiende de los dieciocho meses a los once años (Doherty, 1997), favorece el aprendizaje en la fase de los toddlers, según el enfoque de este estudio.
Un aspecto crucial para la adquisición de la segunda lengua es la inmersión, y los resultados indicaron que la vivencia bilingüe no se restringe solo al ambiente escolar. La gran mayoría de las familias participantes (7 de 11) informó que el inglés se utiliza en casa, complementando el input lingüístico recibido en la escuela. Este compromiso familiar es un factor significativo que contribuye a la intensidad del input en L2, como lo señalaron Li, Legault y Litcofsky (2014), y puede acelerar el desarrollo del lenguaje.
Los contextos en los que se introduce el inglés en el entorno doméstico son variados, pero la música y los libros fueron los recursos mencionados con mayor frecuencia por las familias. Otras formas de exposición incluyeron juegos, conversaciones espontáneas, refuerzo intencional, rutinas diarias (como bañarse, comer y vestirse) y el uso de videos o televisión. La posibilidad de elegir múltiples alternativas en la encuesta reveló la diversidad de estrategias adoptadas por las familias para promover la inmersión en la segunda lengua, creando un ambiente rico y propicio para el aprendizaje.
La interacción social con personas reales es un elemento fundamental para el aprendizaje de la L2, como sugieren Kuhl, Tsao y Liu (2003), quienes destacan la mayor eficacia del contacto humano en comparación con contenidos audiovisuales. En este sentido, los juegos, conversaciones y rutinas en inglés en el entorno familiar no solo aumentan la intensidad del input lingüístico, sino que también crean un vínculo social que atrae la atención y motivación de los niños. Esta complementariedad entre los estímulos escolares y domésticos es vital para los efectos observados en el desarrollo del lenguaje y el neurodesarrollo de los niños.
Nociones sobre Bilingüismo y Preocupaciones Familiares
Históricamente, el bilingüismo se asoció frecuentemente con anhelos y miedos, siendo percibido como un factor potencialmente perjudicial para el desarrollo infantil. Sin embargo, la evolución de las investigaciones académicas ha transformado esta percepción, conduciendo a una visión más positiva y realista de los beneficios del bilingüismo (Brentano, 2020). Este estudio buscó investigar si estas preocupaciones iniciales aún persistían entre las familias participantes y cómo evolucionaron tras la experiencia bilingüe de sus hijos.
Entre las familias que respondieron al cuestionario, tres informaron haber tenido preocupaciones significativas sobre el bilingüismo antes de que sus hijos ingresaran a la escuela. Las principales angustias mencionadas incluían el retraso en el habla, la posibilidad de confusión entre los idiomas, dificultades de comprensión y adaptación a un nuevo idioma, y el temor de que el niño no se sintiera bienvenido en un entorno con un idioma nuevo. Estas preocupaciones reflejan un imaginario social que, aunque está siendo desmitificado por la literatura, aún impregna el sentido común.
Es notable que, tras el período de adaptación y la vivencia concreta de sus hijos en el ambiente bilingüe, las tres familias que inicialmente expresaron preocupaciones informaron que sus angustias fueron superadas. Además, el 100% de los padres participantes afirmó creer que el bilingüismo traerá beneficios para el futuro de sus hijos. Este resultado demuestra un cambio de percepción alineado con el avance del conocimiento científico, que ha desmitificado los temores iniciales y evidenciado los aspectos positivos de la educación bilingüe.
El Cerebro Bilingüe y el Desarrollo Lingüístico
La literatura sobre bilingüismo destaca que el cerebro bilingüe desarrolla una organización mental diferenciada, lo que se manifiesta en beneficios como la mejora del control ejecutivo y de la capacidad de selección lingüística. Los bilingües se enfrentan al desafío constante de identificar y utilizar los recursos de la lengua apropiada en cada contexto comunicativo, lo que, según Kovács y Mehler (2009), los lleva a desarrollar habilidades de flexibilidad cognitiva y monitorización simultánea de las diferencias estructurales entre las lenguas. Esta dinámica impone un desafío cognitivo que fortalece el control inhibitorio del cerebro (Yoshida, 2008).
Uno de los descubrimientos más relevantes sobre el cerebro bilingüe es la activación simultánea de dos sistemas de lenguaje, incluso cuando solo se está utilizando una lengua (Brentano, 2020; Kroll y Bialystok, 2013). Esta activación constante genera una reorganización en los sistemas lingüístico y cognitivo, permitiendo que las competencias conceptuales y metalingüísticas adquiridas en una lengua se transfieran a la otra (Cummins, 1979). Tal fenómeno sugiere que el bilingüismo no solo beneficia a la segunda lengua, sino que también potencia el desarrollo de la lengua materna.
Las familias participantes percibieron un aumento significativo en el vocabulario en portugués tras el inicio de la experiencia bilingüe en la escuela. La mayoría de los encuestados indicó un aumento “claramente” perceptible, mientras que una porción menor observó un aumento “un poco”. Esta percepción positiva puede atribuirse a dos factores principales: el contacto y la socialización amplia en el entorno escolar, donde los niños interactúan diariamente con compañeros y profesores en portugués, y el propio efecto de la enseñanza bilingüe, que, al activar y reorganizar las funciones ejecutivas, promueve el desarrollo del lenguaje en ambas lenguas (Kroll y Bialystok, 2013).
En relación al vocabulario en inglés, el 65% de los participantes afirmó haber notado un aumento “claramente” perceptible desde el inicio de la escuela, y el 35% restante percibió un aumento “un poco”. Estas percepciones variadas sobre el vocabulario en L2 están en consonancia con las predicciones de Hill y Flynn (2006), quienes indican que, tras seis meses de contacto con la L2, el estudiante entra en la etapa de “Early Production”, caracterizada por una comprensión limitada y la producción de palabras o frases cortas. Se espera un vocabulario más enriquecido después de, como mínimo, un año de contacto continuo con la L2, lo que se alinea con la diversidad de tiempos de exposición observada en la muestra.
Otro fenómeno lingüístico relevante observado fue la mezcla de palabras entre las lenguas inglesa y portuguesa, reportada por la gran mayoría de los encuestados. Tres participantes afirmaron observar esta mezcla “a veces”, y uno de ellos dijo que no la observaba. Sin embargo, el 100% de las familias consideraron esta mezcla como algo natural, demostrando una comprensión alineada con la literatura actual. Esta alternancia, antes llamada code-switching, es hoy más aceptada como translingüismo, una perspectiva que ve la mezcla no como confusión o dominio incompleto, sino como una característica de un repertorio lingüístico integrado y fluido (Vogel y García, 2017).
La translingüística, desde la perspectiva del bilingüismo dinámico (García, 2009), reconoce que los individuos bilingües poseen un repertorio lingüístico único, compuesto por elementos de sus culturas, lenguas y experiencias, que se activan según el contexto comunicativo (Vogel y García, 2017). Así, la mezcla de idiomas se considera una señal positiva de construcción y apropiación del conjunto de ambas lenguas, indicando competencia y no dificultad. La presencia de este fenómeno en niños pequeños, incluso con un tiempo de exposición al bilingüismo de hasta un año, sugiere que no se requiere una alta fluidez para que ocurra.
La investigación también reveló una percepción significativa de aumento en la intención comunicativa de los niños después de ingresar a la escuela. Antes de la experiencia bilingüe, las formas de comunicación variaban desde gestos y señalar, llantos específicos para necesidades, vocalizaciones y palabras aisladas, hasta pequeñas frases y frases completas con sentido. Después de ingresar a la escuela, los niños comenzaron a comunicarse de manera más sofisticada, utilizando predominantemente frases cortas, frases completas y, en algunos casos, historias cortas y coherentes, un recurso que no se había señalado anteriormente.
Esta evolución en la comunicación es esperada en el período de cero a tres años, cuando los niños transitan de comportamientos preintencionales a actos comunicativos intencionales (Bates et al., 1975). La alternancia de la mirada entre el objeto deseado y el adulto, para confirmar la recepción del mensaje, es un indicativo de esta intención comunicativa, que se refina progresivamente. La percepción del 90% de las familias de que hubo un aumento en la intención de los niños de buscar comunicarse, llamar al otro y compartir hechos, refuerza que los estímulos del ambiente escolar y familiar contribuyen a esta evolución, resultando en una comunicación más elaborada e intencional.
En resumen, los resultados de este estudio corroboran la visión de que el bilingüismo temprano, especialmente en un entorno de inmersión escolar y con apoyo familiar, no solo es beneficioso para el desarrollo lingüístico en ambas lenguas, sino que también promueve una organización mental diferenciada. Las percepciones de las familias sobre la ampliación del vocabulario, la naturalidad de la translingüización y el aumento de la intención comunicativa de los niños demuestran que el cerebro bilingüe desarrolla habilidades cognitivas y lingüísticas de forma integrada, respondiendo positivamente a los estímulos de un contexto multilingüe y reforzando la importancia de continuar investigando este campo.
4. Conclusión
Este estudio buscó contribuir con las investigaciones sobre la vivencia bilingüe de niños de dos a tres años en un contexto escolar portugués-inglés, por medio de la recolección y análisis de datos. Se verificó que las percepciones familiares se alinearon con la literatura, indicando que la exposición temprana a una segunda lengua no perjudicó el desarrollo de la lengua materna. Se observó una ampliación de vocabulario en ambas lenguas y un aumento significativo en la intención comunicativa de los niños tras el ingreso a la escuela. El fenómeno de la translengua fue reconocido por las familias como natural y esperado, y el ambiente familiar, con el uso de músicas, libros y juegos en inglés, se mostró como un complemento relevante para el input lingüístico. La principal contribución reside en el refuerzo de la comprensión de que el cerebro bilingüe desarrolla una organización mental diferenciada, con efectos positivos notables en las áreas de vocabulario y comunicación, desmitificando preocupaciones iniciales y validando prácticas pedagógicas que promueven el bilingüismo simultáneo.
El análisis de los datos refuerza la importancia de una perspectiva neurocientífica en la educación, al evidenciar cómo el bilingüismo dinámico moldea el neurodesarrollo y las habilidades cognitivas y lingüísticas de forma integrada. Sin embargo, se reconoce que el estudio se limitó a una muestra pequeña, en un contexto geográfico y de edad específico, y utilizó un cuestionario en línea como herramienta de recolección. Tales características metodológicas sugieren la necesidad de que futuras investigaciones amplíen el alcance, buscando datos más expresivos en otros contextos y empleando diversas herramientas de investigación y análisis. De esta forma, será posible profundizar la comprensión sobre el bilingüismo como un proceso en constante movimiento, que forma sujetos singulares y complejos.
Referencias Bibliograficas
Bialystok, E.; Kroll, J.F. 2013. Understanding the consequences of bilingualism for language processing and cognition. Journal of Cognitive Psychology 25(5): 497-514.
Brentano, L.S. 2020. A experiência bilíngue e a cognição: implicações na sala de aula. p. 123-136. In: Megale, A. Desafios e Práticas na Educação Bilíngue. v.2. Fundação Santillana, São Paulo, SP, Brasil.
De Houwer, 2009 [Referência completa não encontrada no documento original]
Doherty, G. 1997. Zero to six: the basis for school readiness. Applied Research Branch R-97-8E. Human Resources Development, Ottawa, Canada.
García, O. 2009. Bilingual Education in the 21st Century: a global
McLaughlin, 1978 [Referência completa não encontrada no documento original]
Pinheiro, M. 2007. Fundamentos de neuropsicologia: o desenvolvimento cerebral da criança. Vita et Sanitas 1(1): 35-48.
Artículo proveniente del Trabajo de Conclusión de Curso de Neurociencia y Aprendizaje en la Educación
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